Miles de pobladores y trabajadores de Iquique y Alto Hospicio se manifestaron en la jornada de hoy, en la que fue denominada como la Marcha por la dignidad.
A punto de cumplirse un mes del terremoto que azotó las ciudades de Arica e Iquique, los lentos avances en reconstrucción han indignado a los cientos de familias que aún siguen viviendo a la intemperie en carpas junto a sus niños y ancianos. Por lo mismo los últimos días hemos ido observando un aumento en las movilizaciones, cortes de calles, enfrentamientos y cuestionamientos a los responsables del gobierno en la región.
La jornada empezó durante la noche, con cacerolazos y barricadas, continuando hoy por la mañana con cortes en el puerto, por parte de los distintos sindicatos que se plegaron a la protesta. Para terminar en un gran acto en el centro de la ciudad.
LAS FEDERACIONES PORTUARIAS DEL PUERTO DE IQUIQUE, FETRAPI Y FESIPORT, AGRUPADAS A LA UNIÓN PORTUARIA DEL NORTE
GRANDE COMUNICAN LO SIGUIENTE;
Luego de esta gran Movilización de Carácter Nacional, la Unión Portuaria
de Chile a través del gran apoyo y solidaridad alcanzado en esta última
paralización lograron los siguientes acuerdos entre los Trabajadores
Portuarios, el Gobierno de Chile y los Empresarios Navieros;
1. El Gobierno de Chile y las empresas navieras pagarán a todos los
Trabajadores Portuarios $1.500.000.- en forma inmediata durante el mes
de Febrero.
2. El Gobierno de Chile a través de una Ley que será tramitada en
carácter de suma urgencia (discusión inmediata) y que el 8 de marzo
entra a la primera sesión del congreso 2014 en tabla para sesión
simultaneas en cámara baja y alta con los Legislativos.
3. El gobierno de Chile está mediando en el conflicto de Mejillones,
entre los trabajadores y la empresa ultramar concesionario del puerto
Angamos, ante las graves faltas y prácticas antisindicales cometidas en
contra de los trabajadores. Que el conflicto de los trabajadores de
puerto Angamos, Mejillones, aún no está resuelto, quedando como garante
del gobierno para la solución de este conflicto el Ministro de
Transporte Pedro Pablo Errázuriz Domínguez , extendiendo un plazo de
solución a este problema para el día martes 4 de febrero de 2014.
4. El gobierno de Chile arma una mesa de trabajo para trazar
lineamientos de reglamentación, normativas y regulación del trabajo
portuario.
Después de estos acuerdos alcanzados mencionamos a nuestras bases lo
siguiente;
*Con la finalidad de dar cumplimiento a los lineamientos del proyecto de
Ley, los asociados de las Federaciones tendrán que entregar a los
dirigentes designados la documentación que se les informara en asamblea
antes del día sábado 15 febrero de 2014. **Se levanta un acta de temas pendientes como garante el Ministro del
Trabajo Juan Carlos Jobet Eluchans se comprometió a solucionar de forma
inmediata, dándole carácter de urgencia a solución del pago del
$1.500.000 a los trabajadores Portuarios de los Terminales públicos de
Iquique, Puerto Montt y Chacabuco, extendiéndose un plazo para el día
martes 4 de Febrero del 2014 para solución. ***Se hace un llamado a las bases de trabajadores Portuarios de Iquique a
estar en estado de alerta a las fechas antes mencionadas, ya que de no
encontrar solución producto del dialogo y los buenos oficios que hoy
iniciamos con nuestras autoridades, iniciaremos nuestras movilizaciones
por incumplimiento a los acuerdo del Gobierno de Chile, los Empresarios
Navieros.-
FETRAPI – FESIPORT ARRIBA LOS QUE LUCHAN !!! UNION PORTUARIA NORTE GRANDE
Trabajadores del salitre en iquique, 1907. había chilenos, peruanos y bolivianos
"Con los chilenos vinimos, con los chilenos vamos a morir"
Contra los discursos nacionalistas a
ambos lados de la frontera, una historia "desde abajo" de amistad y
lucha conjunta entre trabajadores.
Publicado: Hace 1 hora
Cuentan en Chile que el general Roberto Silva
Renard, un veterano de la Guerra del Pacífico encargado en 1907 de
sofocar con sus tropas la huelga de los obreros del salitre en Iquique,
dio a estos últimos una orden: que se retiren de la zona de
enfrentamiento los trabajadores peruanos y bolivianos, pues se trataba
de un conflicto “entre chilenos”.
Cuentan también que los
obreros, guarecidos en la escuela de Santa María en aquella ciudad,
respondieron con una negativa. Según se dice, un trabajador peruano
confrontó a los emisarios del militar con estas palabras: “Nos quedamos.
Con los chilenos vinimos y con los chilenos vamos a morir”.
Y así fue: el 21 de diciembre de 1907, las tropas comandadas por
Silva Renard avanzaron sobre las desguarnecidas posiciones de los
huelguistas y abrieron fuego. Esta matanza, un hito en la historia del
sindicalismo latinoamericano, se conoce como la Masacre de Santa María
de Iquique y dejó un saldo final que se calcula en hasta 3,500 muertos.
el ejército chileno marcha sobre la escuela de santa maría de iquique
El
relato quizás sea apócrifo, pero los hechos no lo son. Numerosos
peruanos y bolivianos, trabajadores del salitre, murieron en Iquique esa
tarde junto a sus compañeros chilenos, tras haber participado en las
protestas y la larga huelga en pos de mejores condiciones de trabajo.
Y, apócrifa o no, la idea que esta versión expresa si apela a una
verdad más profunda. Y es esta: a apenas 25 años del fin de la
sangrienta guerra, en el transcurso de tan solo una generación, los
vínculos de solidaridad entre los obreros salitreros de la región eran
más fuertes que sus disputas. A pesar de haber sido en ambos países (y
en Bolivia también) la carne de cañón de los ejércitos enfrentados, los
trabajadores peruanos y chilenos se veían a sí mismos como combatientes
en una misma lucha, no como enemigos. Sus enemigos eran otros.
Una historia aún por escribirse
“Esta es una historia más larga que todavía está por
escribirse”, dice el especialista chileno Eduardo Godoy Sepúlveda,
profesor en la Universidad de Santiago de Chile (USACH) y un experto en
la historia del movimiento sindical en su país. En Santa María de
Iquique “hubo confraternidad entre las personas de nacionalidad peruana y
las de nacionalidad chilena. Más que conflicto hubo unión ante la
explotación salitrera y la explotación imperialista inglesa”.
Godoy ha estudiado este caso en particular en un ensayo que se incluye en Las historias que nos unen. Episodios positivos en las relaciones peruano-chilenas, siglos XIX y XX,
editado por el sociólogoSergio Gabriel Miranda (Chile) y el historiador
Daniel Parodi (Perú) y publicado por la Universidad Arturo Prat, en
Iquique (se prepara una edición peruana).
Pero el ejemplo de unidad que con tanto dramatismo se aprecia en
Santa María de Iquique no es el único. Por ejemplo, es conocida la
influencia del peruano Mario Centore en el movimiento anarcosindicalista
de Chile, como lo es la de Eulogio Otazú. Ambos, Centore y Otazú, son
figuras de mucha importancia en la historia del sindicalismo peruano,
aunque no sean nombres que uno escucha a diario en nuestros relatos
históricos.
“Mario Centore publicó algunos folletos en Chile y fue muy activo
en el tema de la propaganda anarquista y la concientización política y
social de los obreros chilenos”, dice Godoy. “Eulogio Otazú, que era
dirigente de la Federación Obrera Regional Peruana, es uno de los que
incentiva y participa en la fundación de la primera FORCH, la Federación
Obrera Regional Chilena, en 1913, en el contexto de la huelga de
ferroviarios de Valparaíso”.
elsindicalista peruano delfín lévano lee "la protesta"
En
1913, precisamente -un año de fuertes luchas y protestas sindicales en
ambos países- se inicia un proyecto de confraternidad mutualista entre
trabajadores chilenos y peruanos, en parte impulsado desde los
respectivos estados. La idea era promover la formación de sociedad de
ayuda mutua, y dirigentes sureños visitaron Lima para observar y
estudiar las actividades de sus contrapartes peruanos. En efecto, es en
ese contexto que Otazú viajó a Chile, generando -recuerda Godoy- un
cierto desmayo entre los funcionarios del gobierno chileno, alarmados
por la radicalización del movimiento.
“Al final, Eulogio Otazú fue secuestrado ilegalmente por la
armada chilena y traído de regreso al Callao. Y de hecho el movimiento
ahí cobró aún mayores bríos, porque los obreros chilenos se organizaron
en protesta para pedir la libertad de su compañero peruano”, dice el
historiador.
Para Godoy, estos y otros ejemplos permiten afirmar que existía
una comunicación fluida y una marcada voluntad de cooperación entre los
movimientos sindicales peruano y chileno, Más aún, dice, se trató de una
red más amplia, que incluía a trabajadores y organizaciones de
Argentina y Bolivia, y que puede verificarse en sus publicaciones, como
La Protesta en Lima y La Batalla en Santiago.
El nacionalismo de los poderosos
"Una cosa es la historia oficial, la del estado, y otra
es la de los movimientos sociales, populares y del movimiento obrero”,
dice Godoy. “A ratos estas historias se entrecruzan y a ratos no. Y yo
creo que efectivamente desde las clases dominantes se ha ido
construyendo una imagen distorsionada del conflicto entre Perú y
Chile”.
El historiador nota que tanto el grueso de los ejércitos
que participaron en la guerra de 1879 estuvo compuesto por reclutas
forzados, personas de extracción indígena en su mayoría cuya afiliación
nacional es cuestionable. Estaban muy poco identificados con las
relativamente jóvenes banderas nacionales y mucho más con sus
comunidades locales. Y no querían ir a pelear.
“Es frente a eso, que son los hechos reales, que
se empieza a construir la otra historia”, dice Godoy. “En el caso
chileno se construye la historia del “roto” que entrega su sangre por la
patria, que defiende el territorio nacional, perio en realidad es un
mito levantado para ocultar la realidad del “roto” que no quiere ir a
pelear porque los intereses en disputa no son los suyos”.
Es en realidad a partir de los conflictos sociales ejemplificados
por la matanza de la escuela de Santa María de Iquique, en 1907, que se
inicia lo que el analista Sergio González ha llamado la “chilenización
forzada” en su país, un proceso que involucró la extensión de la
escolaridad obligatoria y también la formación de organizaciones civiles
como las “ligas patrióticas” que proliferaron entonces en Chile, en
especial en el norte del país, en los territorios ganados después de la
guerra.
El proceso de nacionalización se dio con particular fuerza en las
regiones del norte y del sur de Chile, donde las poblaciones -ya sea
por su origen indígena originario o por su origen peruano y boliviano-
no se correspondían con la idea de “lo chileno” promovida desde el
estado y desde los centros de poder, una idea fundada en la cultura y
las tradiciones del valle central del país.
"Era necesario normalizar y disciplinar esas poblaciones andinas que son
muy variadas, y en el sur con lo que se llamó la 'pacificación' de la
Araucania", dice Godoy.
“Esos discursos nacionalistas son los
discursos de las clases dominantes, no necesariamente los discursos de
las clases populares”, observa también. “Porque cuando uno lee prensa
obrera, en el caso chileno específicamente socialista y anarquista,
existe el tema del internacionalismo ya por razones ideológicas. El
explotador da lo mismo si es chileno, inglés o peruano. La dicotomía es
en función de la lucha de clases. Y precisamente el tema de la
distinción entre naciones es promovido desde las clases dominantes. Es
un discurso malintencionado construido por la historiografía
conservadora de principios del siglo XX”.
La historia cambia
El historiador chileno
asegura que la hegemonía de los discursos nacionalistas generados en su
país a partir de estos procesos, posteriores a la guerra y centrales,
dice, a la identidad nacional de la nación sureña, está siendo minada
por las nuevas realidades. Godoy cita entre ellas las sucesivas reformas
curriculares, aún inconclusas, que ha vivido la escuela primaria y
secundaria en Chile desde el retorno del país a la democracia. Hoy,
cuenta, las mallas curriculares y los programas de estudio no enfatizan
versiones unívocas y rígidas de la historia nacional, sino que se
enfocan en la naturaleza conflictiva de los eventos y buscan promover
una mirada más crítica y más abarcadora.
Y al mismo tiempo, la creciente importancia de la migración
peruana a Chile, especialmente en los últimos 15 años, ha contribuido a
transformar las percepciones que del Perú se tenían hasta no hace mucho.
“Hace apenas unos años existía una visión muy negativa con
respecto al inmigrante peruano”, recuerda Godoy. Hoy en día me da la
impresión de que esa visión ha cambiado. Y ha cambiado también
precisamente por el tema de que muchos de los inmigrantes peruanos en
Chile se han ido posicionando. Y eso ha enriquecido Chile”.
En este contexto, la coyuntura particular del
fallo de La Haya podría tener un efecto contraproducente, al menos en el
mediano plazo. “Hay un punto de inflexión, en el caso chileno a nivel
de la vida cotidiana las relaciones con Perú se han ido construyendo,
nutriendo, sincretizando, y en realidad el Fallo viene a ser un elemento
negativo”, pues alienta una resurgencia de voces nacionalistas.
A
nivel de estado y de políticas bilaterales, sin embargo, esta es una
oportunidad para que Perú y Chile regularicen su situación y pasen a ser
lo que en realidad ya son. Es decir, vecinos normales, sin puntos
limítrofes en disputa y capaces de mirarse el uno al otro sin los
recelos históricos que hasta ahora los han caracterizado.
“En todo caso”, dice por último Godoy, “este tipo de discusiones
beneficia a ciertos grupos sociales o al capital extranjero, pero para
la gente que tiene que trabajar, que tiene que vender su fuerza de
trabajo, esta discusión no debería ser mayor problema”.
Debido a la compleja situaciòn nacional que actualmente se regristra con
trabajadores portuarios movilizados, la UPBB le informa a sus
sindicatos y a sus bases, que nos encontramos e Mejillones y
posteriomente nos trasladaremos a Santiago durante la semana al
encuentro de voceros.
Los puertos de Iquique, Antofagasta y los de
Atacama se encuentran en paro apoyando a Mejillones, en tanto San
Antonio se encuentra en paro por el retroactivo.
La UPBB no esta ajena a estos acontecimientos y se encuentra a la espera de la información de las vocerias.
El 21 de Diciembre de 1907
el Estado de Chile ordenó a un General del Ejercito de Chile, de
apellido ingles, masacrar con sus tropas a miles de trabajadores
salitreros chilenos conocidos como Los Pampinos, luego de que estos,
organizados por toda la Pampa habían decidido efectuar una gran huelga
para reclamar mejores salarios y mejores condiciones de trabajo y de
vida y que habían llegado hasta Iquique. No hay consenso en la cantidad
de gente asesinada ese 21 de Diciembre, de hecho esta Cantata habla de
3.600, otros de 14.000, pero si hay acuerdo que esa matanza ha sido la
peor de nuestra historia. Desde nuestro sindicato y como trabajadores
mineros compartimos este enlace a la Cantata Santa maría de Iquique,
porque creemos que aunque haya pasado hace bastantes años, no se puede
olvidar la lucha de miles y miles de trabajadores chilenos, argentinos,
bolivianos y de muchas otras nacionalidades, todos pobres, honestos,
sencillos y humildes, como nosotros, que entregaron sus vidas por un
trato mas digno, por vivir algún día como seres humanos y no como
bestias; sueño que hoy todavía abrazos muchos, idea que todavía está
vigente, pues con otros métodos nos siguen tratando igual. Nuestro
homenaje a esos niños y niñas, a esas mujeres, a esos ancianos y
hombres, es NO OLVIDAR su esfuerzo, es SEGUIR la lucha por la dignidad
del Hombre. A los Pampinos de Iquique, de otros mineros, de otras minas,
pero igualmente explotados.
“Durante mi viaje a Chile en octubre de 2006, tuve la
oportunidad de visitar las minas salitreras y la Escuela Santa María.
Quedé impactado al conocer la historia de este horrible crimen, la peor
matanza en la historia de los trabajadores de la cual tengo
conocimiento”…Noam Chomsky(1)
Escribo y publico esta historia, porque en mi conciencia, y no
solo en la mía sino que en cada vez mas seres humanos. Se anida un
sentimiento que me impulsa a recordar. Siento que a través de la
narración constante de nuestra historia, lograremos alguna vez como
sociedad, poder encontrar la dignidad para toda la gente que la
habita. Es por esto, que como al fin somos muchos que sentimos que el
futuro es el presente, que miramos hacia atrás y empezamos a reconstruir
la historia carcomida por el poder, y nos negamos a aceptar la historia
oficial por interesada y poco seria, por manipulable y antojadiza al
poder de turno. Avanzamos en conocer la historia no contada, la que
queda solo en la memoria colectiva a través de la vida de quienes tejen
ese tiempo. El recuerdo de la matanza de la Escuela de Santa María de
Iquique, es el triunfo de aquellos que no hicieron caso como ovejas lo
que se decía, y firmes en sus conocimientos, no en la certeza,
posibilitan que hoy, como nunca, la historia sea narrada. Nos brindan
una nueva oportunidad de comprender las raíces de nuestro presente. Cien
años después, en el mismo país, las mismas injusticias, las mismas
desigualdades. La misma clase política-militar.
Desde largo tiempo que conozco una historia a raíz de estos
hechos, que llamó mi atención e impacto particularmente. Es la historia
de Antonio Ramon Ramon, un anarquista español, al parecer de origen
Andaluz, que habitaba de pequeño en Chile. Se cuenta que tenia un medio
hermano, con el cual compartieron trabajo en las salitreras. Su medio
hermano, al parecer de nombre Mauricio Vaca, fue muerto cruelmente junto
con los 3600 obreros al interior de la escuela de Iquique, por balas
del ejército chileno ante la negativa de los obreros a deponer la
huelga.
El general que impartió la orden de disparar, y a cargo de la
masacre, quiso ocultar la barbarie, como siempre, reportando en su parte
oficial que en el fragor de la lucha (la de él contra miles de obreros
desarmados y demandando que les pagaran en dinero su salario, y no con
fichas cambiables en pulperias de la misma minera) cayeron 141 obreros
muertos. Una vileza simplemente, ya que todos los relatos registran el
drama y la imagen dantesca de las puertas y ventanas de la escuela
abarrotadas de cadáveres, de carros y carros de cuerpos rumbo al
desierto, de las persecuciones de la caballería a los obreros en huida.
Hasta el día de hoy se exhuman los cuerpos de fosas comunes en la zona
de Tarapacá, por la tragedia de la escuela Santa Maria, miles de cuerpos
de esa época. De hecho, Michelle Bachelet, quiere destinar fondos a la
identificación de los cuerpos, tarea al menos poco plausible. La
terrible anécdota de esto, es que también se exhuman en la misma zona de
Tarapacá, hoy en día, cientos de cuerpos de hace más de hace 30 años
atrás, la misma causa los une a ambos grupos, represión militar a sueños
obreros.
familia del norte salitrero
El general, macabro y triste personaje, se llamaba Silva
Renard. Este general, en su propia descripción de la matanza, señalaba
como los casi, según sus cálculos, 9000 obreros alojados en la escuela
enarbolaban banderas “de distintos tipos” y “de varias nacionalidades”.
Lo cual, como recoge la historia hoy en día, se traduce como la unión
de obreros peruanos, bolivianos, argentinos y chilenos. Los cuales
proclamaban consignas, que en el relato del general en su parte oficial
son así narradas: “de guerra al capital y al orden social establecido”.(4) 25
años antes de esa fecha, los padres de esos mismos obreros, se habían
matado por el capital ingles, chileno y alemán en la Guerra del
Pacifico. Sus hijos se unían en una lucha fraterna transnacional, que
incluso hacia peligrar las fronteras de esos 4 países. Esta vez no por
la ambición, sino por la solidaridad. Pasaron los años y comprendieron
que la maldición del capital, es que siempre se debe morir y dejar de
existir en vida, por el beneficio de otros.
Antonio tardo 7 años en tener su encuentro con el general Silva
Renard, años en que imaginó una y otra vez el poder cobrar venganza
por la muerte de su hermano y toda la gente asesinada en la pampa
salitrera. Resulta novelesco imaginar la vida que habrá llevado Antonio
en el Chile de esa época, de sus marchas “a pie a la Argentina”
como rescatan las crónicas. O de su habitación de residencia en
Santiago, que es registrada y allanada por la policía, encontrandose en
ella exiguas pertenencias. O su vida solitaria, su vida libremente
entregada a un destino elegido, cobrar venganza. Sin duda que es un
reflejo de las enmarañadas vidas de principios de siglos, barbaries
militares, trabajos abusivos, honor, venganza, ideales obreros,
conversaciones revolucionarias, fraternidad, solidaridad…
…Y en pleno centro de Santiago, el 14 de diciembre de 1914,
asesto sobre Silva Renard cinco puñaladas, una de ellas obligo al
general llevar un parche en el ojo hasta su muerte en 1920. Si, hasta
1920, porque Antonio no pudo acabar con la vida del macabro general. Se
cuenta que ante los gritos del general, al verse enfrentado a un obrero
con un puñal en mano, y no a una masa de obreros indefensos como tanto
le gustaba, el noble Antonio se apiadó y se echó a huir por las calles
de Santiago, donde prontamente fue apresado por la policía. Al
detenerlo, comprobaron su frustrado intento de suicidio con un veneno
que no resulto ser tal cosa. La paliza de los ayudantes del general no
se hizo esperar, sablazos incluidos, razón por la cual en la imagen
aparece con una venda en la cabeza. Vida de frustraciones y constancia
la de Antonio…
El articulo de prensa que relata estos sucesos por parte del
Mercurio, lo pueden ver en los links que cito mas abajo (2) y (3). Aquí
solo publico la entrevista en la celda que hace el periodista a Antonio.
Su historia llegaba a su fin.. : En una pieza de la guardia de la Fábrica de Cartuchos y
sentado en el suelo, con las manos atadas por la espalda y las piernas
aprisionadas por grillos, el hechor Ramón observa con actitud tranquila y
resignada cuanto ocurre a su alrededor. En su cara, medio bronceada por
el sol y la intemperie, se destacan sus ojos claros, pequeños y
escrutadores (…) – ¿Cuánto tiempo residías en Santiago? – Más o menos
tres meses. Anteriormente estuve en Valparaíso, trabajando en la Casa
Molfino, y al presente estaba ocupado en ésta, en las obras del
alcantarillado en los Arsenales de Guerra. – ¿Tienes algunos amigos que
te hayan aconsejado? – Absolutamente ninguno. Procedí por mi cuenta. Un
hermano mío murió en los sucesos de la Plaza Santa María en Iquique
(sic) y ustedes comprenderán… – ¿Y el veneno? – Lo adquirí en la
República Argentina, en mi último viaje que efectué en parte a pie, pero
veo que me han engañado. La daga también la adquirí en la Argentina, y
la he conservado siempre como arma de defensa, pero nunca la he empleado
contra mis semejantes. (2) A la memoria de Antonio Ramon Ramon
(1) Comentario sobre la matanza de Iquiquehttp://www.rebelion.org/noticia.php?id=60686
Ante la paralización de los trabajadores portuarios de
Mejillones, y el actuar solidario de la mayoría de los trabajadores
portuarios del país aunados en la Unión Portuaria de Chile, como Frente de Estudiantes Libertarios- Sección Iquique, declaramos lo siguiente:
En la última semana, hemos sido testigos de un claro ejemplo de lucha
y solidaridad por parte de los trabajadores portuarios de Chile. Ante
esto, como estudiantes comprometidos con los intereses de todos los
sectores explotados, no podemos estar ajenos a la lucha que están dando
los trabajadores portuarios de Mejillones, los cuales exigen condiciones
mínimas de descanso y sustento en alimentación. En concreto, sus
demandas se traducen en tener media hora de colación, un casino para
desarrollar dicha actividad, y mientras se construye la obra, una
asignación de $4.000 por turno que les permita solventar el almuerzo
luego de una pesada jornada laboral. Además, exigen una mejora en las
comunicaciones con la empresa ULTRAPORT, la cual es conocida por su
hegemonía en el sector portuario del norte del país y sus reiteradas
faltas y violaciones a los derechos laborales establecidos.
Frente a estos hechos, y ante la escasa cobertura mediática por parte de los principales medios de comunicación, manifestamos nuestro apoyo irrestricto a los compañeros portuarios de Mejillones y el resto del país,
quienes a través de una expresión concreta del sindicalismo de clase,
han logrado menguar las trabas legales establecidas por el Plan Laboral
de José Piñera en Dictadura, y que, hasta nuestros días, siguen vigentes
gracias a la venia de la clase política en general.
A su vez, no podemos obviar el gran gesto de solidaridad que están
dando los compañeros portuarios de Iquique, quienes han paralizado el
puerto en su totalidad. En este sentido, solidarizamos fervientemente
con el gesto entregado por los compañeros portuarios de la ciudad e
instamos a todos estudiantes comprometidos con los intereses de los
oprimidos, a apoyar esta lucha ejemplar. Al mismo tiempo, extendemos el
llamado a todo el pueblo de Chile, que siguiendo los pasos dados durante
los últimos años, aún tiene un largo camino por recorrer en la ardua
tarea de unificar a nuestra clase, siendo esta coyuntura, una clara
oportunidad para fortalecer los vínculos entre los distintos sectores en
lucha.
¡NO HAY GRANDES CAMBIOS SIN UNA GRAN LUCHA! ¡NINGUNA LUCHA SIN SOLIDARIDAD! ¡SEGUIMOS CONSTRUYENDO PUEBLO DIGNO Y SOBERANO!