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jueves, 27 de febrero de 2014

¡QUE FALLO! – Respuesta de Silvio Rodríguez a Rubén Blades

                                por Guillermo Rodríguez Rivera
Las verdaderas revoluciones son siempre difíciles. Che Guevara sabía algo de eso y decía que, en las verdaderas, se vence o se muere, porque una revolución no es una tranquila, pacífica obra de beneficencia, como cuando las encopetadas damas de la alta sociedad salen a hacerle caridad a los que no tienen justicia.
Una revolución es un vuelco, una ruptura, un abrupto cambio de perspectiva. Es cuando los oprimidos dejan de creer en que los que mandan –los que los oprimen– tienen la verdad de su lado, y piensan que el mundo puede ser diferente de como ha sido hasta entonces.
Pero claro que los opresores no se resignan a abandonar sus posiciones de dominio y luchan a vida o muerte por ellas, aunque aparentemente, los “otros” sean sus connacionales: enseguida se enajenan de la mayoría del pueblo, porque las revoluciones –no los golpes de estado– siempre son obra de la mayoría.
En un respetuoso diálogo con el presidente venezolano aunque no tanto con sí mismo, el cantautor Rubén Blades, hace años uno de los abanderados de la canción social en América Latina, expone su concepto de revolución:
            Para mí, la verdadera revolución social
            es la que entrega mejor calidad de vida a
            todos, la que satisface las necesidades
            de la especie humana, incluida la necesidad
            de ser reconocidos y de llegar al estadio
            de auto-realización, la que entrega oportunidad
            sin esperar servidumbre en cambio.
            Eso, desafortunadamente, no ha ocurrido
            todavía con ninguna revolución[1].
Ni va a ocurrir en ninguna revolución verdadera, Rubén. No era sino la voluntad de mejorar la calidad de vida de la gente lo que inspiró la Reforma Agraria cubana, que entregó parcelas a miles de campesinos sin tierra y, esencial para procurar mejor calidad de vida, fue la alfabetización cubana de 1961, porque no hay autorrealización sin saber leerpero enseguida llegaron la invasión de Bahía de Cochinos y el bloqueo económico que es repudiado cada año en la ONU, aunque acaba de cumplir 52.
Me fascina esa idea de que una revolución social “satisface las necesidades de la especie humana”, y claro que eso solo lo hace una revolución cuando se la ve históricamente: no habría democracia ni derechos humanos sin la prédica de los iluministas: sin Voltaire, Montesquieu, Rousseau, pero los que llevaron adelante esas ideas en la práctica social, los que las impusieron como “necesidades de la especie humana” –Danton, Marat, Robespierre , porque las monarquías gobernaban por derecho divino– guillotinaron a la aristocracia francesa que se rebeló contra ellas, la aristocracia que ahogaba en sufrimientos, en miseria los derechos de los sans culottes, acaso los que Evita Perón llamó en su momento “los descamisados” y Martí “los pobres de la tierra”. 
El tiempo ha pasado, nos recuerda Blades, pero los derechistas venezolanos llaman “los tierrúos” a esos pobres sin zapatos que ellos explotan en el siglo XXI. Es imposible que una revolución haga felices a los dos grupos, porque la revolución va a dar justicia, y hacer justicia no es una fiesta de cumpleaños.

Es decir que nunca ha habido una revolución social como entiende Blades que debe ser. ¿Será que él no sabe lo que es una revolución social? Según se deduce de lo que escribe, no lo la sido ni la inglesa, ni la francesa, ni la rusa, ni la mexicana, ni mucho menos la cubana que lideró Fidel Castro. Presumo que tampoco la venezolana de hace doscientos años, pese a que Blades escribe de esa Venezuela que ama como “el pueblo de Bolívar”. Y ¿qué hizo el Libertador? ¿Una tranquila y plácida obra de bienestar social? No gritó Patria o Muerte, sino que firmó un decreto de guerra a muerte para los enemigos de la patria, que eran los de la revolución.
Blades no sólo lo proclama ahora en esa respuesta a Maduro, sino que lo cantaba en sus canciones latinoamericanistas: “de una raza unida, la que Bolívar soñó”. Entonces, ¿el intento de realizar el sueño de Bolívar no es el proceso integrador que emprendió Chávez, y que enfrenta a un imperio que nos quiere divididos, sino que únicamente servirá para mover el culo bailando salsa? Y cantar a voz en cuello: “A to’a la gente allá en los Cerritos que hay en Caracas protégela”. A “to’a esa gente” la protegen, además de María Lionza, los médicos de Barrio Adentro, porque esos que gritan y agreden en las calles no se ocuparon jamás de la salud de los venezolanos humildes.
Tal vez fue María Lionza la que los mandó a bajar de los Cerritos, cuando el golpe de estado de abril de 2002, para sitiar el ocupado palacio de Miraflores y exigir el regreso del presidente que habían elegido.  No te dejes confundir, Blades, “busca el fondo y su razón”, y trata de entender las revoluciones de la historia, no las que soñamos para tranquilizarnos.
Para Blades, el programa político del chavismo “obviamente no es aceptado por la mayoría de la población”. Lo que quiere decir que la mayoría que eligió a Maduro, no lo es.  Blades ignora las 18 elecciones ganadas por el chavismo y el casi 60% de votantes que el PSUV obtuvo en las elecciones de diciembre que la derecha dijo que sería un plebiscitoy declara mayoría a los representantes de la vieja derecha derrocada por Pablo Pueblo, porque ese hombre –nos recordó Neruda  despierta cada doscientos años, con Bolívar.
Me recuerdo a mí mismo, en los años setenta, en el antiguo apartamento de Silvio Rodríguez, con su puerta negra en la que había golpeado el mundo, descubriendo los primeros trabajos de Rubén Blades con la orquesta de Willy Colón. Nos encantábamos de encontrar una salsa patriótica, “La maleta”, aunque sabíamos que no eran ideas unánimes entre los latinoamericanos. Ninguna idea hondamente renovadora consigue apoyo unánime, al menos cuando aparece: el poder establecido –eso que los norteamericanos llaman stablishment tiene muchos resortes, muchas maneras de “convencer”, de imponer sus intereses, y sabe que son pocos los que no ceden ante ellos.
Una cosa es cantar y otra vivir lo que se canta, y cantarlo en todas partes. Tengo vivo el recuerdo de ese extraordinario salsero que es Oscar D’Leòn, cantándole, en los años ochenta, a un público cubano que lo adoraba, que llenaba un coliseo de 15 mil localidades para escucharlo y cantar con él. Lo recuerdo feliz, arrojándose al suelo del aeropuerto de La Habana para besar la tierra de la isla al partir y, a las semanas, lo vi abjurando de su viaje a Cuba, cuando los magnates del disco en el Miami contrarrevolucionario, lo acusaron de comunista por cantar en La Habana, y amenazaron con cerrarle todas sus puertas, que eran también las más lucrativas de su realización como artista.
Oscar sabía que esa derecha, esa burguesía –y mucho menos el poder imperial que tenían detrás– no bromeaban: a Benny Moré, que era el mejor cantante de América Latina, la RCA Víctor no le grabó un disco más cuando decidió quedarse a vivir y a cantar en la Cuba revolucionaria.
Todo me lo explico, pero tengo la tristeza de que ya no podré escuchar a Rubén Blades como ese cantor de nuestra América que quiso ser. 




[1] Respuesta de Rubén Blades a Nicolás Maduro.

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Con Paco y Leo, agosto de 2012

domingo, 23 de febrero de 2014

Venezuela: Las fuerzas de la historia

Andrés Figueroa Cornejo

1. Carece de sentido representar una nueva relación de hechos sobre los acontecimientos en curso en Venezuela desde el 12 de febrero de 2014. Su caracterización consensuada incluso desde las administraciones capitalistas de América Latina cuya política exterior se comporta relativamente independiente, al menos en términos diplomáticos y declarativos, se ha inclinado por llamar a respetar la democracia representativa y al Presidente Nicolás Maduro legítimamente optado en las urnas. Naturalmente, de esa solidaridad elemental se han excluido los gobiernos alineados en el tratado de libre comercio y de nítidos objetivos geopolíticos en beneficio del Estado corporativo norteamericano, la Alianza del Pacífico, compuesto por ahora por México, Colombia, Perú y Chile. En el último país, la hace poco electa por un 25% de personas habilitadas para sufragar, la Presidenta Michelle Bachelet, pronta a asumir en menos de un mes, siguiendo la política pro imperialista del ex Presidente Ricardo Lagos Escobar quien fue el primer mandatario en reconocer a los golpistas fracasados de 2002 contra Hugo Chávez, ha guardado un silencio obsecuente en apoyo a las acciones emprendidas contra el pueblo y el Ejecutivo venezolano. Porque esta hora es de aquellas donde se revela la genuina escala de grises de los intereses y proyectos políticos más o menos articulados de las clases sociales y se caen las fachadas. En los paraderos de la locomoción pública, en cualquier proclama que se refiera al asunto, en las Naciones Unidas.

2. Sobre las comparaciones recurrentes entre los procesos políticos de Chile de la Unidad Popular y la actual Venezuela es preciso tomar algunas notas. En las décadas de los 60 y 70 del siglo XX en gran parte del mundo se vivió una ofensiva extraordinaria del movimiento popular sobre el capitalismo maduro, sólo comparable con los años inmediatamente posteriores a la Revolución Soviética. Es posible aventurar que los 60 y 70 fueron años de gloria y tragedia donde los oprimidos alcanzaron protagonismo y talla histórica. De alguna manera, desde las victorias y derrotas de entonces, desde la contrahegemonía en todas sus formas respecto de la minoría en el poder, se produjeron los más ricos, complejos y creativos procesos de construcción política, cultural y social de los humillados de la Tierra hasta ahora. Es como si los explotados y plebeyos hubieran alcanzado el despliegue histórico de sus intereses sólo posible de cercenar mediante la violencia derechamente militarizada de los imperialismos de manera directa o a través de sus representaciones nacionales y regionales.

Entonces fue como haber palpado el futuro. Desde una dañada, pero eficiente contrarrevolución burguesa, hasta no hace tanto, cuando recién comienza una paulatina recomposición de las fuerzas sociales ligadas al trabajo y los oprimidos, todavía ese futuro ya vivido funciona como horizonte de sentido. De allí la misión desmoralizante de las acusaciones de ‘nostalgia izquierdista’ de la producción propagandística multiformal y espectacularizada por la intelectualidad a pago, ex revolucionaria y por encargo de la misma minoría en el poder. Minoría que aprende rápidamente y cuya memoria indeleble opera como terror de clase cuando se actualiza alguna esquina del período donde sus privilegios fueron jaqueados seriamente por mayorías sociales autoconscientes.

Pero para los pueblos del mundo ese futuro ya vivido –y no personal ni generacionalmente- es cumbre colorida, texto existencial orientador relativamente mitificado; así como la realidad inmediata es carencia de sentido y  pura opresión.

Se trata de que los tiempos de la lucha de clases no son lineales ni historicistas ni cronológicos. Son tiempos siempre políticos, históricos, sociales y concretos.

Por ejemplo, puede perecer una generación o dos, la vida biológica de un individuo, pero las condiciones y relaciones de fuerzas que produjeron a uno y miles de  Ernesto Guevara perduran como realización pendiente. Y no por capricho, el mal llamado voluntarismo o alguna trampa de la psiquiatría social. Sino porque hoy las relaciones de poder y de clase subsisten de modo más feroz en términos relativos y absolutos que entonces.

Por contexto y particularidades en el proceso mismo de acumulación de fuerzas, el programa aplicado por el gobierno de la Unidad Popular fue más progresivo que el de la Venezuela bolivariana. Ello no es bueno ni malo, es objetivo. Sin embargo, existen distancias y similitudes que serían bravas de detallar en un borrador urgente. Tal vez las diferencias más visibles sean que la UP de Chile fue de abajo hacia arriba, con una poderoso papel de los partidos políticos reformistas de inspiración socialista y la densidad continua históricamente de la lucha de los trabajadores y el pueblo; y que la experiencia bolivariana se basa sobre la  señera conducta y liderazgo de Hugo Chávez, el ‘Caracazo’, el desprestigio del sistema político convencional y la reestructuración notable de la ideología de las Fuerzas Armadas de Venezuela. Asimismo, tanto la resignificación popular del concepto de patria, las fuertes definiciones antiimperialistas, como el ejercicio de la sedición enemiga sean los lugares más comunes de ambos gobiernos. En fin.

Si bien las formas del imperialismo -luego de la oleada de golpes militares que asolaron a América Latina con el fin de imponer en inmejorables condiciones el programa ultraliberal del capitalismo concentrado y financiarizado ante la tendencia a la baja de sus ganancias por el propio desarrollo tecnológico y el encarecimiento del precio del trabajo-, modificaron drásticamente las relaciones de fuerza mundiales y regionales y, por tanto, se han vuelto más sofisticadas las tácticas de la dictadura del capital y en la actualidad se habla de ‘golpes blandos institucionales’ (y precautorios) en el continente. Sin embargo, nada asegura que los golpes militares tradicionales hayan sido arrojados al baúl de los recuerdos.  Quienes así lo creen sólo están expresando un deseo.

En consecuencia, con el objeto de generar una crisis de gobernabilidad la arremetida inestabilizadora y anunciada de grupos de estudiantes universitarios digitados por la burguesía y el imperialismo usamericano en su plaza fuerte, Táchira (y después, Mérida), colindante con Colombia no accidentalmente sino por lo contrario, es la expresión palpable del álgido momento de la lucha de clases en el país de Bolívar.

Las decisiones antiinjerencistas del gobierno de no renovar los permisos de trabajo a los empleados de la industria mediática rival de los pueblos, CNN, y de enviar a un cuerpo militar y policial a Táchira para frenar el motín golpista, corresponden a medidas orientadas acertadamente para demostrar la voluntad y las fuerzas del pueblo organizado.

Sin embargo, esas iniciativas no detendrán al imperialismo.

3. La lucha antiimperialista es inmediatamente una lucha anticapitalista en los países dependientes del mundo y de América Latina. Al no existir ‘burguesías nacionales y patrióticas’, tampoco existe una eventual resolución del conflicto vía pactos sociales que no redunden en ofrecer más tiempo a la clase gran propietaria  para continuar conspirando.

En claro y sencillo: el combate contra la ofensiva imperialista dinámicamente se transforma en la oportunidad popular para expropiar a la burguesía y a los intereses norteamericanos e iniciar abiertamente el camino hacia una sociedad socialista y revolucionaria. Es mejor más temprano que tarde. Y aunque todo parto, inevitablemente comporta dolores, es la única práctica que da vida y multiplica su ejemplo.

viernes, 21 de febrero de 2014

Documento 40 Años - Parte II: El Yunque y el martillo, dos tácticas de la Burguesía Chilena para la toma del poder


Segunda Parte: El Yunque y el martillo, dos tácticas de la Burguesía Chilena para la toma del poder
La unidad popular (UP), consiguió la victoria electoral el 4 de septiembre de 1970, con lo que se vio "coronado" un proceso de acumulación de fuerzas políticas y sociales durante más de 80 años de lucha de clases en Chile.
El 24 de Octubre de 1970, el Congreso validó la elección, tras un acuerdo entre la DC y la UP en donde la primera exigió el apoyo de la segunda para una reforma constitucional, conocida como el "Estatuto de Garantías Constitucionales", en donde la UP con Allende, se comprometían a respetar la constitución, y de esta forma estableciendo una suerte de "amarre" legal de la UP con la institucionalidad vigente.
Desde un inicio, tanto los EEUU, como la Burguesía local intentaron evitar el ascenso de Allende a la presidencia. Inmediatamente desplegaron dos planes, el primero de ellos consistía en que el Congreso eligiera presidente a Alessandri, segundo en las elecciones de septiembre, y que éste a continuación renunciara para convocar a nuevas elecciones, intentona que se desplomó debido al acuerdo secreto que tenía Allende con Radomiro Tomic, y mediante el cual el primero fue ratificado presidente por el Congreso. El segundo plan consistía en la desestabilización del país, a través del asesinato del comandante en jefe del ejército General René Schneider, con el propósito de inducir una intervención de las FF.AA. El intento de asesinato se realizó el día 22 de Octubre, fallando en primera instancia y quedando Schneider gravemente herido, pero vivo. Schneider falleció el 25 de octubre de 1970, un día después del ascenso de Allende.
En esta breve descripción, vemos como inmediatamente después de manifestada la voluntad popular en el voto de Allende en las elecciones presidenciales, se activa el plan desestabilizador y violento que tiene como instigadores y protagonistas principales al Imperialismo y a la Burguesía local. Sin mediar descanso ni interrupción estos operan en dos líneas, que luego se reiterarán majaderamente bajo formatos distintos, pero manteniendo su esencia: el amarre, la contención y la dilación a través del estatuto de garantías constitucionales, y paralelamente con la violencia política, a través del asesinato de Schneider. Ni siquiera un minuto esperaron los burgueses para romper con esta segunda maniobra toda la legalidad vigente a través de una acción de fuerza.
Esta estrategia, expresa dos movimientos, acciones o desarrollo de líneas tácticas independientes e incluso contradictorias, y que sin embargo están unidas dialécticamente en su esfuerzo estratégico. Mientras por un lado el amarre con la legalidad vigente actúa como un yunque que contiene y afirma la presa, por el otro, la acción de fuerza golpea contundentemente aquella para aniquilarla. Esta estrategia dual, de tácticas aparentemente inconexas y contradictorias, será la que marcará la actuación del imperialismo y la burguesía durante toda la UP.
Durante los meses que preceden el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, esta misma maniobra fue desarrollada por la Burguesía y el Imperialismo. Si bien –de acuerdo a lo que relatábamos anteriormente– no lograron impedir en la fase inicial de la lucha por el poder el ascenso de Salvador Allende a la presidencia, el enemigo de clases continuó bregando por desestabilizar al gobierno e impedir que las masas obreras y campesinas siguieran radicalizándose y ampliando la ofensiva que había comenzado a fines de los ’60, y que tuvo como consecuencia la llegada al poder ejecutivo del reformismo obrero y pequeñoburgués, que capitalizó políticamente el alza en la lucha de clases.
Recordemos que desde fines de los ‘60 se venían sucediendo tomas de fundo, corridas de cerco y una serie de acciones directas de masas, que se desplegaron en defensa de intereses concretos y también en respuesta a la ofensiva patronal que se desplegaba; del mismo modo lo fueron las tomas de fábricas y empresas que quedaron fuera de las 90 empresas estratégicas que pasaron al área social, para dar cumplimiento al programa de la UP. Así es como organizaciones revolucionarias como el MIR, que tenía militantes que participaban y apoyaban estas acciones, comprende que este tipo de iniciativa expresa el sentir más profundo de las clases explotadas: proletarios rurales y urbanos, campesinos pobres y en consecuencia hace suya la que luego se denominaría como la política del poder popular1.
Al fragor de la lucha de clases, que se intensifica mes a mes, el gobierno de la Unidad Popular vacila constantemente, su esencia pequeñoburguesa no le permite seguir a las masas obreras y campesinas que por todos lados desbordan la legalidad burguesa, haciendo suyas las demandas históricas de las clases explotadas, no ya en un sentido puramente discursivo, sino que –¡Horror de horrores, en la práctica concreta!– En definitiva la UP se ve acorralada entre el impulso de las masas proletarias y campesinas, y las intentonas de la burguesía de sabotear el gobierno popular, para retomar el poder político.
En estas condiciones, se realiza el cónclave de Lo Curro, de Junio de 1972, en donde se disputan dos líneas principales, contradictorias al interior del gobierno de la UP: el consolidar para avanzar (PC, PR) versus el avanzar sin transar (PS). Si bien las dos alternativas están en disputa dentro del marco de la legalidad, es claro que la segunda, intenta apoyar y tal vez apropiarse de lo que sucede en los cordones industriales, en los fundos tomados y en los comandos comunales; es decir, intenta institucionalizar el poder popular que se ha construido en las calles con el protagonismo del movimiento popular. Sin embargo, triunfa en dicho cónclave la alternativa de derecha, contraria a los intereses del campo popular, que busca morigerar las contradicciones de clase que se desarrollan aceleradamente, confiando a la legalidad y a los “expertos”, el manejo económico del país.
Un par de meses antes, en marzo de 1972, el gobierno de la UP detuvo a un alto oficial de las FF.AA. Y a un grupo de conspiradores que preparaban una intentona golpista. Como vemos, a mediados del gobierno de la UP, continuaba imparable el desarrollo de la lucha decidida por el poder encabezada por la burguesía y el imperialismo que combinaba dos tácticas dislocadas, aparentemente contradictorias, pero unidas dialécticamente en su objetivo estratégico.
El resultado de estas conversaciones, y el triunfo de la línea de derecha, resulta en una serie de conversaciones y negociaciones entre la UP y la DC, entre la UP y la iglesia y que luego da paso a la incorporación de los generales de las FFAA al gabinete de gobierno. En paralelo se suceden un par de hechos de importancia: la detención, tortura y encarcelamiento de los marinos organizados para defender al proceso de la UP y la aprobación de la ley de control de armas. Este paso marcará un giro táctico que anuncia lo que se viene, fíjense que al proceso de contención y amarre desde la legalidad burguesa se le suma el componente de la violencia pero no ya desde fuera de la institucionalidad, sino que desde ella misma, ubicando o más bien reforzando el carácter de clase del Estado y asumiendo su rol represivo en contra del movimiento popular y de los sectores más organizados y peligrosos para las intenciones de la burguesía y del imperialismo, es decir, quienes se organizan para desarrollar una defensa o lucha activa y armada de los intereses del campo popular.
1Para ver más en detalle el tema del poder popular: “Poder Popular y Coyuntura Política”, Julio de 2011, http://almanaquenegro2.blogspot.com/2011/07/poder-popular-y-coyuntura-politica-alma.html
(continuará...)

jueves, 20 de febrero de 2014

COMUNICADO DE LA FEUSACH RESPECTO A LA SITUACIÓN EN VENEZUELA

Frente a los hechos acontecidos en los últimos días en Venezuela, específicamente con las movilizaciones estudiantiles, como Federación de Estudiantes de la Usach, FEUSACH, declaramos lo siguiente:

Siempre hemos defendido y practicado el derecho a la movilización y no criminalización de la protesta como herramienta que poseen los pueblos, no obstante no compartimos aquellas que no tengan por objetivo generar transformaciones al servicio de los Trabajadores y el Pueblo.

Estas movilizaciones estudiantiles, que representan a sectores universitarios acomodados de Venezuela, y que no contienen demandas en materia educacional, responden a intereses que figuran a la derecha neoliberal en Venezuela, junto con los grandes empresarios; sector que no comparte el proyecto social instaurado por el Presidente Hugo Chávez y que continúa Nicolás Maduro.

Solidarizamos con el pueblo y gobierno de Venezuela y otorgamos nuestro apoyo de clase al proceso de transformación revolucionario, popular y democrático que hasta la fecha se ha puesto en práctica. A la vez lamentamos los resultados de los focos de violencia que se han desarrollado, y confiamos en la pronta solución de este conflicto.

Finalmente, el actual proceso de Bolivariano que se impulsa desde el gobierno puede tener falencias, retrocesos y lentitudes, pero indudablemente cuenta con el apoyo de la mayoría del pueblo venezolanos. Por lo que como Feusach, declaramos nuestro apoyo a las decisiones soberanas del Pueblo de Venezuela, que se ha manifestado a favor del gobierno de Maduro por medio del voto popular. Asimismo, hacemos un llamado a que cesen los intentos de desestabilización económica y generación de caos social, intentos que se asemejan a lo vivido en nuestro país antes del golpe militar; y apelamos a la solidarisas y respaldo fraterno hacia el Pueblo y Gobierno Bolivariano de Venezuela, gran impulsor de transformaciones económicas y sociales, que a diferencia de nuestro país, sí están al servicio del Pueblo.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Siete apuntes sobre las protestas en Venezuela, problemas económicos y medidas revolucionarias

Por:   | Versión para imprimir

Los recientes sucesos que acontecen en Venezuela le han dado la vuelta mundo por la virulencia de las protestas y el abierto interés de los mal llamados “medios de comunicación” internacionales, de hacer creer que en Venezuela se desarrolla una guerra civil. En siete capsulas trataremos de forma crítica los eventos sucedidos en el país y nos esforzaremos por plantear nuestras ideas, lejos de la intencionalidad opositora que vende los sucesos como si fueran una insurrección popular, o de la línea editorial que mira al gobierno como a una pobre víctima del fascismo.
I
Los Hechos puntuales, violencia y protestas orquestadas para la insurrección que no llegó
La marcha del 12 de febrero fue promovida con ahínco en todas las redes sociales importantes. La consigna era: “Saquemos al Maduro”, “Pongámosle fin a la dictadura de una vez” y una que otra prédica por la libertad de algunos estudiantes que estaban presos por actos evidentemente vandálicos. Las escenas más violentas de los estudiantes en sus protestas previas al 12 F, se observaron en Mérida y Táchira. Los sucesos violentos de Mérida llegaron al clímax cuando un joven opositor se electrocutó al tratar de destruir una valla de la Gobernación. En Táchira, decenas de estudiantes hicieron destrozos a la casa del Gobernador. Varios de esos estudiantes fueron encarcelados. Por ende, la marcha debía sacar a Maduro del poder y también liberar a los presos.
La significativa concentración que el 12 de febrero se reunió en la Plaza Venezuela, asombró por su nutrida asistencia. Varios oradores de derecha calentaron los ánimos y corearon consignas “pacíficas” como: “Vamos a alzarnos contra este gobierno”, “Este Gobierno va a caer”. Apartando las expresiones xenófobas de algunos grupillos que gritaban: “Maduro es un maldito colombiano”, la idea de la marcha no era provocar un enfrentamiento. Sin embargo, irse a sus casas luego de llegar a la fiscalía, sin que nada pasara, no era una opción correcta para quienes creían que la Mesa de la Unidad de Democrática (MUD) había convalidado el supuesto fraude que hizo que Maduro ganase la Presidencia[i].
Al llegar al sitio de los acontecimientos, la cebada marcha protestó enérgicamente en la Fiscalía. Algunos voceros entregaron un documento y hubo unas arengas sediciosas que calaron poco en el grueso de la concentración. Luego hubo una disolución casi absoluta de la concentración.
II
Los tres (3) homicidios y los más de 60 heridos
La marcha se había disuelto sin contratiempo alguno. Salvo algunoscorreveidiles que asomaban episodios caóticos, la táctica del gobierno de no ponerle ningún obstáculo a la marcha, garantizaba que se hiciera una protesta calmada y que no pasara a mayores. Aunque el grueso de la oposición debió estar feliz por recuperar el ánimo luego de la estrepitosa derrota en los comicios municipales de diciembre, el ala más derechista (Leopoldo López y su partido: Voluntad Popular) necesitaba ganar la notoriedad que Henrique Capriles le había arrebatado. Capriles (según ellos) había legitimado a Maduro y planteaba un “ruin” acercamiento al chavismo, al asistir la reunión de los gobernadores con el Presidente[ii]. Desarrollando un plan de ataque coordinado con radios de onda corta, un minúsculo grupo de manifestantes sacaron: capuchas, bombas molotov, armas de fuego y un pequeño arsenal que se fue repartiendo por las calles adyacentes a la Plaza Carabobo.
En un instante la marcha que había “finalizado”, se convirtió en un violento asedio al Ministerio Público, a través de la quema y destrucción de kioscos, levantamiento de barricadas y disparos con armas de fuego. La violencia llegó al paroxismo cuando encapuchados entrenados en disturbios y una banda de chicos que los seguían, se dieron el tupé de quemar cinco (5) camionetas de la policía política del gobierno: SEBIN. Ante la inexplicable ausencia de los cuerpos antimotines de la Guardia Nacional, los disturbios arreciaron y hubo una clara penetración en ámbitos que el gobierno ha declarado como: zona de seguridad. Ahí, y sólo ahí entró la participación inusitada del SEBIN. Primero, según los videos disponibles en YouTube[iii], los policías dispararon perdigones con escopetas. En seguida, el tiroteo avanzó y el SEBIN procedió a emplear armas de fuego.
Más allá de las especulaciones, el resultado fue la muerte de dos jóvenes antichavistas y de Juan Montoya (‘Juancho’), activista de los Colectivos Bolivarianos del 23 de Enero. Un video aficionado (disponible en la Web) muestra la penosa muerte de Basil Da Costa, quien recibió un tiro en la nuca mientras corría con otros jóvenes en el enfrentamiento policial. El segundo joven, Roberto Redman, murió en una circunstancia bastante sospechosa. Redman, quien había llevado en volandas a Basil, luego de que éste recibiera el disparo, había manifestado haber visto al asesino de Basil. Esa misma noche, un motorizado le disparó en la cabeza en las inmediaciones de Chacao, lejos en tiempo y distancia de los incidentes de Plaza Carabobo. El crimen de Redman parece realizado con premeditación y alevosía, según el relato de un hombre que resultó herido de bala, a pocos metros del finado Redman.
La muerte de Juan Montoya parece más oscura. Se sabe muy poco de ella. Siendo de los colectivos progobierno, parece haber sido víctima de un opositor con experticia en armamentos. Sin embargo, en la entrevista que uno de sus compañeros ofreció al diario Últimas Noticias, se deja entrever que pudieron ser los mismos agentes de seguridad estatal quienes le dispararon. Mucha más gente antichavista y chavista recibió disparos con arma de fuego. El caso de la trabajadora del Canal de televisión estatal: VTV, es simplemente terrible. Al ella ingresar al canal a trabajar luego de sortear el violento asedio opositor, recibió un impacto de bala en el abdomen. La ciencia pudo salvarle milagrosamente. Resultado final: 3 personas muertas y al menos 66 heridas.
III
Descontento político de las bases antichavistas más anticomunistas
La situación económica es grave. Sin embargo, los marchantes de la oposición no tenían dentro de sus consignas demandas “económicas”, es decir, reivindicaciones salariales o exigencias de mejora en servicios públicos. Los marchistas básicamente exigían más libertad (liberalismo), menos injerencia del gobierno en las empresas (liberalismo) y la renuncia del tirano comunista. Ninguna pancarta solicitaba aumentos salariales u otras compensaciones de tipo social. Las prédicas iban encauzados a derrocar a un montón de lumpenes pro cubanos que están usurpando el poder. Los más elegantes afirmaban que el chavismo es una chusma que lleva al país a la ruina.
Aunque ningún marchista sepa que es el socialismo, muchos manifestaban que el gobierno de Maduro era una dictadura Castro-comunista y le atribuían al Estado, la responsabilidad de la enorme carestía de alimentos y la escasez generalizado de productos como: papel higiénico, jabón, etc. Pero, repito, no sólo que lo económico era casi invisible, sino que la solución de ellos es una acrítica vuelta a un supuesto pasado idílico, donde las mercancías eran baratas y abundantes, y los empresarios tenían la total libertad. Demostrando ignorancia supina, no entienden que episodios de altísima inflación y enorme desabastecimiento, se han dado en Venezuela en años anteriores. Ellos creen que es una conspiración del gobierno que a fuerza de “controles” desea abatir a los ennoblecidos empresarios.
Ahora, eso no quiere decir que haya una base bolivariana descontenta con la direccionalidad conciliadora del gobierno de Maduro. Medidas como volver a devaluar la moneda[iv], luego de haberla devaluado el año pasado en 46%, sentó muy mal a las bases bolivarianas que habían comprado la idea del “bolívar fuerte”, una moneda que supuestamente no perdería valor de forma sistemática. Aunque el Estado subestima la inflación, ésta llegó a alcanzar el 56% en el año 2013. Dicha tasa de inflación fue la más alta del mundo, aventajando a Siria y a Sudán. La inflación destruye el salario real y hace poco significativo el aumento salarial del 10% que decretó el Gobierno a inicios del 2014. La base social bolivariana reclama mano dura contra el empresariado. Pero el chavismo se limita a imponer controles, leyes, sanciones y un montón de medidas que resultan insuficientes. A pesar de esto la base bolivariana en general, sigue fiel y a la expectativa de cambios positivos.
IV
La plaza Altamira y las revueltas en los centros urbanos de mayor alto poder adquisitivo
Los sucesos del 12 de febrero “calentaron la calle”. En varias ciudades importantes se replicó el accionar virulento del estudiantado derechista. Con mucho menos intensidad se vieron actos vandálicos de cierta importancia y asedios a instituciones estatales, donde se hostigaba a obreros que no tenían relación con el chavismo. Es llamativo el radio de acción de estos críos.Suelen atacar, quemar basura, cauchos etc., en las zonas residenciales donde la mayoría de ellos vive. Dichas urbanizaciones suelen ser habitadas por personas de altos ingresos.
En uno de los municipios más ricos del país: Chacao, hicieron la mar de transgresiones contra el patrimonio público. Según el Alcalde de Chacao: Ramón Muchacho, un ferviente opositor al chavismo y escudero de Capriles, los chicos arremetieron contra la propiedad de la Alcaldía, causaron graves pérdidas y ya son molestos para los vecinos del Municipio. Entre los daños se cuentan agencias bancarias: Banco de Venezuela y Banco Provincial; el edificio de la Magistratura (DEM); el del Ministerio de Transporte y las inmediaciones de la estación del Metro de Caracas[v].
El asedio al canal estatal: VTV,  fue adornado con una lluvia de piedras, intimidación y amenazas de toda índole, de grupos que se venden estúpidamente como “pacíficos”, cuando hasta el mismo Alcalde antichavista dice que son muy agresivos. Dichas protestas se han realizado bajo la mirada fría de las autoridades, que para variar juegan en el estéril torneo del “desgaste”. Dicha táctica consiste en un moderno laissez faire laissez passer, de tal forma, los antichavistas pueden dar rienda suelta a sus actitudes ociosamente destructivas con escaso riesgo a que los repriman con toda la violencia que la policía gringa, española o colombiana, ejecuta con extrema eficiencia.
Incluso, la periodista de un canal furibundamente antichavista como Globovisión[vi]: María Iginia Silva, también fue víctima de agresiones múltiples. A su equipo lo atacaron físicamente, tal cual hicieron con 36 trabajadores del Metro C.A., quienes ningún cargo político del gobierno detentan.
V
La esterilidad del vandalismo ultraderechista y como los líderes antichavistas se desmarcan de la violencia de los “infiltrados” en el movimiento estudiantil
Los desórdenes que exigían mayor liberalismo al chavismo se han ido desvaneciendo a través de ciertos espasmos callejeros. Alguna que otra quema de basura y una que otra concentración macilenta. Los efectos en la población de su mismo bando han sido adversos. Parece que ningún dirigente político de derecha, de cierta importancia, respalda las posturas violentas de los estudiantes más arrojados. De manera continua se han ido distanciando de la propuesta ilusa e infértil, de querer tumbar a un gobierno con amplio respaldo militar, a fuerza de tocar cacerolas, y de quemar arbustos y papel periódico.
La diáspora opositora se viene exhibiendo poco a poco. Este sábado, Ramón Muchacho escribió a través de su cuenta en Twitter: @ramonmuchacho, acerca de la falta de liderazgo en la oposición política venezolana para detener los sañudos hechos destructivos: "Reconozcamos terrible falta de liderazgo y de dirigencia. Sólo anarquía. ¿Es esto lo que queremos?, ¿Habrá algún límite para la violencia y el vandalismo? ¿Se justifica lo que está ocurriendo? ¿Alguien asume la responsabilidad?"[vii].
La emotiva concentración de la oposición estudiantil en las inmediaciones del Parque Miranda, a pocas cuadras de Altamira, fue tribuna para que líderes derechistas expresaran su repudio a la violencia. Ahí, la diputada a la Asamblea Nacional: María Machado, repudió los actos vandálicos ocurridos en los últimos cuatro días. Aseguró que eran hechos por "infiltrados". Dijo: "Los rechazamos contundentemente, con la misma fuerza que rechazamos la represión brutal de este régimen"[viii].
En una populista rueda de prensa, Henrique Capriles se desembarazó de las agresivas protestas que aún acaecen en el país, con frases de infinito amor a su pueblo: "Hay gente que quiere que yo sea violento y no puedo ser violento con la gente que amo, el pueblo (...) vamos a aislar a los violentos e infiltrados"[ix]. De héroes que con fogosidad combatían a los órganos represivos del régimen, pasaron a la tesis de los “infiltrados” que bajo engaño llevaron a los cándidos nenes a hechos violentos.
Si el gobierno cree que es un Golpe de Estado de verdad, no parece estar tomándose muy en serio el asunto estudiantil. Según declaraciones del Ministro de Interior y Justicia: Miguel Rodríguez Torres, piensan dejar que los estudiantes continúen sus estropicios en Santa Paz. El Ministro dijo: “Vamos a evaluar, si es necesario, retirar la Guardia Nacional y la Policía Nacional Bolivariana (PNB) de Altamira, eso pudiese ser una medida, y dejar que ese sector lo controle la Policía de Miranda”[x].
La estéril ideología de paz y diálogo que el gobierno trata de levantar, ha hecho que se liberen en apenas horas a 106 detenidos por los disturbios, sólo quedan 14 aprehendidos. Lo cual, sin duda, fomenta la impunidad trepidante que goza la ultraderecha en sus acciones. La ultraderecha hace y deshace con total descaro, partiendo de que el gobierno usa mano fuerte contra obreros en huelga, sindicatos, pueblos originarios (son feroces los desalojos a los Yukpas) y contra la izquierda “ultrosa” que protestó la ilegal “deportación” de comunistas colombianos y vascos. Las pacíficas y diminutas manifestaciones de la izquierda exigiendo la liberación de Joaquín P. Becerra[xi], fueron respondidas con gases lacrimógenos y escaramuzas absolutamente desproporcionadas, porque casi todos los manifestantes eran: Chavistas. Execrable fue la sanguinaria disolución de la huelga que obreros de izquierda llevaban a cabo en Mitsubishi. Como las escalofriantes escenas de la genial película La huelga, del soviético S. Eisenstein, los policías entraron disparando como si fuera una película de Rambo. Una huelga con decenas de obreros mayoritariamente chavistas, que apenas llevaban horas ocupando la fábrica, fue fundida a tiros dejando el saldo trágico de 3 homicidios[xii].
Por todo lo anterior, la “izquierda” debe olvidarse de solicitar al gobierno más represión o de organizar autodefensas que combatan a un movimiento estudiantil que se diluye sin pena ni gloria. Nuevas escaramuzas de este grupejo liberal, terminarán en el más estrépito fracaso.
VI
La nueva marcha de Leopoldo López (19/02/14) y el intento abierto de catalizar el descontento más anticomunista
En su cuenta de Twitter Leopoldo López colgó un video donde convoca a una marcha desde Plaza Venezuela para caminar por la paz (todos vestidos de blanco, según Leopoldo) hasta la Fiscalía Nacional de la República, quien le dictó orden de captura por los sucesos violentos del 12 de febrero. Valiéndose de la impunidad reinante, Leopoldo reta frontalmente al gobierno a apresarle en medio de una numerosa multitud. Lejos de los gritos insurreccionales y al ver la esterilidad del esfuerzo callejero estudiantil, Leopoldo plantea lo que aceptaría cualquier personaje de la derecha moderada:
“Primero, que se aclare la responsabilidad de lo que ocurrió ese día, ahí están las pruebas. Segundo, que se liberen, de inmediato, a todos los ciudadanos que siguen estando presos y siguen siendo torturados. Tercero, que cese la represión y la persecución del derecho a protestar. Cuarto, que se asuma el desarme de los colectivos, que han sido responsables de homicidios, bajo la mano impune del Estado" [xiii]
Aun cuando Leopoldo realiza una eminente provocación, reconoce la autoridad presidencial bolivariana y pide de manera diplomática, cosas que están alcance de un gobierno que anhela tranzar la paz con la burguesía. Fácilmente el gobierno podría instalar una comisión mixta de investigación judicial de los hechos del 12 de febrero, liberar a los pocos estudiantes que aún no han liberado (apenas 14), garantizar de palabra el derecho a la protesta y avanzar en la infecunda y desatinada: Ley Desarme, para terminar de echar por tierra la idea revolucionaria del “pueblo en armas”, las “milicias obreras” o a quien quiera defenderse del hampa común con una arma legalmente registrada. Lo que pide Leopoldo le cae como anillo al dedo al gobierno, los problemas son de forma, no de fondo. El gobierno decidirá si apresa a Leopoldo y lo convierte en mártir temporal, afirmando su autoridad estatal; o si exime a Leopoldo de sus responsabilidades y le da otro impulso a la impunidad de la ultraderecha.
VII
La gravísima situación económica y la pelea por la renta petrolera
La inexistente “guerra económica” y la negación a entender de forma práctica los problemas económicos, empuja al gobierno en la senda de un infructuoso diálogo con quienes lo quieren derrocar. El gobierno cree aún en la fantasía de un empresario patriótico que renuncie a las ganancias extraordinarias que puede captar a través de la importación fraudulenta y la especulación con las divisas. Desgraciadamente el chavismo no imagina un país sin que los capitalistas se apropien del 70% del PIB privado y exploten masivamente a la fuerza de trabajo: 400 mil capitalistas apropian un 60% del PIB, en detrimento de más de 13 millones de trabajadores que sólo captan un 40%. El chavismo no cree posible una realidad sin empresarios que importen mercancías de manera fraudulenta (el empresariado privado, desde el control de cambio (2003) ha importado 317 mil millones de dólares, más tres Planes Marshall, y el resultado de ello es una escasez tremenda y una pésima calidad de las mismas). En fin, el chavismo sueña con un capitalista razonable y amoroso que obviamente no existe. Con él quiere negociar, aunque la acción normal de estos capitalistas, es decir, su proceso de acumulación de capital, hunda al país en la miseria.
De nuevo, la devaluación, la inflación, la caída del salario y la escasez denotan la dificultad de seguir con una situación en la cual la burguesía teniendo el grueso del poder económico, impulsa un feroz vaciamiento de capitales: Venezuela ha sufrido una fuga de capitales (en el período de control de cambio) de alrededor de 150 mil millones de dólares, un equivalente aproximado de 43 % del PIB del año 2010[xiv], una verdadera ruina. Este saqueo de capital, impulsa la desvalorización de la moneda local y un afianzamiento de las cotizaciones especulativas del llamado dólar paralelo, que se vende 15 veces más caro que el dólar oficial. Dicho dólar es el que utilizan TODOS los comerciantes para fijar los precios de sus mercancías, con excepción de los pocos productos regulados. Los que reciben dólares oficiales no tienen ningún incentivo de traer mercancías al país, porque prefieren desviar esas compras y apropiarse ilegalmente los dólares que próximamente venderán con una ganancia del 1500% (libre de impuesto) en el mercado paralelo. Eso causa escasez, subida de precios, caída en la calidad de los bienes y servicios y todos los problemas que erróneamente se le endilgan a una fementida “guerra económica”. Así las cosas, los problemas arrecian y las soluciones pacíficas e intermedias del gobierno… naufragan.
VII
Protestas legítimas, propuestas revolucionarias a la crisis y perspectivas obreras anticapitalistas
Uno de los problemas más grave de la ola de protestas ultraderechistas, es que le da pie al sector más antiobrero del gobierno, para afirmar el batiburrillo: “Toda protesta es antirrevolucionaria y colabora con el imperialismo.” Dicha artimaña ruin, tergiversa toda iniciativa autónoma de reclamos válidos por los explotados respecto a sus salarios, despidos, o arremetida patronal, que necesariamente deben ser llevados a los niveles de protesta en las calles[xv]. Esa jugarreta trata de hacer pasar cualquier reclamo obrero, como pretendidamente golpista o hecho en un momento equivocado. El proletariado consciente no debe dejar arrastrarse en esa ciénaga de oportunismo y debe salir a la calle a plantear medidas radicales que precisamente sirvan para minar el poder económico de la clase explotadora, que la centralidad del gobierno ansía mantener intacto.
 La clase obrera debe buscar salida a las necesidades de expresión de su programa revolucionario, y denunciar los acuerdos de conciliación de clases con el empresariado, que merman las condiciones de vida que quienes dejan el pellejo en el laburo. La clase obrera no puede ceder, ni hacer ningún tipo de “sacrificios” para que el gobierno pacté o negocie con la clase capitalista, en este momento tiene que ir a la ofensiva y luchar por un programa alternativo a un posible plan de ajuste neoliberal, que destruya su salario y la empobrezca. En ese sentido, la marcha del miércoles de la Federación de Trabajadores Automotrices (FUTAAC), que lucha por la defensa de sus puestos de trabajo, su salario y sus convenciones colectivas, debe ser apoyada por toda la izquierda, y debe ser entendida como el auténtico OPUESTO a la barbarie ridícula de la ultraderecha y sus motines.
Medidas como: auditar y suspender el pago de la deuda externa e interna, nacionalizar el comercio exterior, la estatización de la banca y otras de corte radical, son las propuestas que (entre otras) debemos anteponer ante cualquier intento por desmejorar nuestras condiciones de vida, para salvaguardar la ganancia de un puñado de parásitos.
alemcifo@gmail.com         
Web: www.alemcifo.org  
twitter: @alemcifo     
         Ccs. 17/02/2014
Asociación Latinoamericana de Economía Política Marxista (ALEM)      

[i] El artículo que escribí relacionado a las elecciones presidenciales de abril de 2013 es: El frágil triunfo electoral de Maduro. Estadísticas, autocrítica y golpe de Estado (8 asesinatos). Artículo disponible en: http://www.alemcifo.org/uploads/3/2/3/7/3237202/triunfo_electoral_maduro.pdf
[ii] Noticia: Capriles asiste a reunión de Maduro con gobernadores en Miraflores.Fecha: 08/01/2014. Noticia disponible en: http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/politica/capriles-asiste-a-reunion-de-maduro-con-gobernador.aspx
[iii] Este vídeo de apenas tres minutos, editado por un opositor a Maduro, muestra escenas del combate callejero entre autoridades y “estudiantes”:https://www.youtube.com/watch?v=uLNYxx24LYU
[iv] Juan Villegas, Manuel Sutherland. Devaluación, inflación, devaluación, inflación….contrapropuesta: Central de Importaciones. Fecha: 26-02-2013. Artículo disponible en:  http://www.alemcifo.org/uploads/3/2/3/7/3237202/art._final_devaluacin_editado_2013_juan-manuel.pdf
[v] Noticia: Alcalde de Chacao denuncia los daños causados al mobiliario urbano, vegetación y afectación a los vecinos y comerciantes de la localidad. Portal digital: Aporrea.org. Fecha: 16/02/2014.  Artículo Disponible en:http://www.aporrea.org/actualidad/n245295.html
[vi] Noticia: Periodista de Globovisión denuncia agresión por parte de opositores en Plaza Francia de Altamira. Fecha: 15/02/2014 Artículo disponible en:http://www.aporrea.org/oposicion/n245268.html
[vii] Noticia: VENEZUELA: Alcalde de Chacao denuncia daño a mobiliario urbano y afectación a vecinos por hechos violentos. Portal digital: Entorno Inteligente. Fecha: 16/02/2014. http://www.entornointeligente.com/articulo/2057082/VENEZUELA-Alcalde-de-Chacao-denuncia-dano-a-mobiliario-urbano-y-afectacion-a-vecinos-por-hechos-violentos-
[viii] Noticia: Protestas se mantuvieron este domingo en Caracas. Portal digital de: Globovisión. Fecha: 16 / 02 / 2014. Noticia disponible en:http://globovision.com/articulo/sociedad-civil-se-concentra-en-parque-cristal-en-apoyo-a-los-estudiantes
[ix] Noticia: Henrique Capriles rechaza la violencia en el país. Portal digital del: Diario EL Siglo. Fecha: 16 / 02 / 2014. Noticia disponible en:  http://www.elsiglo.com.ve/article/71672/Henrique-Capriles-rechaza-la-violencia-en-el-pais
[x] Noticia: Gobierno evalúa retirar la GNB de Altamira para que Polimiranda asuma control de actos vandálicos. Portal Digital: Ciudad Caracas. Fecha: 16/02/14. Noticia disponible en: http://www.ciudadccs.org.ve/?p=533980
[xi] Sutherland, Manuel. Internacionalismo vs. Antisocialismo de la élite burocrática Dossier: Joaquín Becerra y deportaciones. Portal digital: Aporrea. Fecha: 21/06/2011Artículo disponible en: http://www.aporrea.org/actualidad/a125470.html
[xii] Noticia: Masacre de trabajadores en la Mitsubishi. Portal digital: Soberanía.org. Fecha: 04/02/09. Noticia disponible en:http://www.soberania.org/Articulos/articulo_4694.htm
[xiii] Noticia: López convoca marcha para el Ministerio de Interior y Justicia. Portal digital: Diario el Nacional. Fecha: 16/02/14. Artículo disponible en:http://www.el-nacional.com/politica/Leopoldo-Lopez-Ministerio-Interior-Justicia_0_356964440.html
 [xiv] Sutherland, Manuel. Fuga de capitales (Venezuela y A.L.), fraudes, devaluación y Estatización del comercio exterior. Fecha: 11-12-2013. Artículo disponible: http://www.alemcifo.org/uploads/3/2/3/7/3237202/fuga_de_capitales_para_web_pdf.pdf
[xv] Declaración de Opción Obrera: La derecha se monta sobre el fracaso económico chavista” … mientras la izquierda se queda impávida. Fecha: 14/02/2014. Disponible en: http://opcion-obrera.blogspot.com/

Fuente: Aporrea

martes, 18 de febrero de 2014

Frente a los recientes hechos y movilizaciones organizadas por la derecha en el país



Frente a los recientes hechos y movilizaciones organizadas por la derecha en el país


En los últimos días una serie de movilizaciones se vienen realizando en distintas partes del país, y que este miércoles 12/02 tuvo su saldo en Caracas de tres personas muertas, detenidos y varios heridos. Entre los muertos, uno pertenece al chavismo y los otros dos jovenes de la derecha. Esto nuevamente ha tensionado la situación política del país, apuntando a la polarización política de los últimos 15 años –aunque con importantes diferencias a circunstancias anteriores. Se trata de un impulso de movilizaciones de un sector de la derecha con fuerte base entre sectores del estudiantado universitario y de la clase media, coordinadas fundamentalmente a nivel nacional por Leopoldo López, María Corina Machado y Antonio Ledezma, parte de la derecha más radical del país. Desde el gobierno se ha hablado de que se trataría de intentonas golpistas y que buscan “un clima de zozobra” en el país.
Un sector más "radical" de la oposición de derecha organiza las movilizaciones
Se trata de sectores políticos que frente a la situación social claman por salidas más derechistas, y en el marco de una fuerte división interna de las fuerzas que se oponen por derecha al gobierno, aglutinados en la Mesa de Unidad Democrática (MUD). No es una movida del conjunto de la oposición por ahora, más aún, los sectores que dirigen actualmente la MUD –a quienes López y Cía. acusan hasta de ser “colaboracionistas” con el gobierno– se desmarcaron de estas acciones –desde Capriles Radonski hasta el dirigente de la principal federación estudiantil del país (la de la UCV), pasando por el propio Ramón Aveledo, secretario ejecutivo de la MUD.
Es indiscutible que tienen base social que se asienta en la crisis económica y social que corroe el país y no es casualidad que sus principales dirigentes levanten demagógicamente cuestiones como la alta inflación, los altos niveles de escasez de productos básicos y de consumo masivo, la “inseguridad” e incluso hasta de los bajos salarios. Este sector de la MUD, más extremista, busca las mismas “soluciones” neoliberales y de derecha que la actual dirección hegemónica en la MUD, pero “sin esperar al calendario electoral”, sino “por la vía de ganar la calle hasta que se cambie el régimen o se vaya Maduro”: hay que trabajar ya en “la salida”, afirman. Por eso el contenido de las movilizaciones que impulsan es altamente reaccionario.
Nada puede encontrar el pueblo trabajador y pobre en estos sectores, representantes de los grupos económicos y con una ubicación claramente proimperialista, que si tuvieran la posibilidad de llegar al gobierno tomarían medidas de salidas económicas y políticas que en nada se diferenciarían de los gobiernos más de derecha del continente, alentadores de golpes de Estado como el más recientemente en Honduras o en Paraguay.
La crisis económica que heredó el gobierno de Maduro
Sin lugar a dudas, una crisis económica y social se expresa por todos los poros en el país. Así lo reflejan la mayoría de los indicadores oficiales de la economía nacional, bajo un panorama sombrío, que ponen sobre el tapete una crisis estructural. Por su parte, un gobierno que no se expresa más que a través de la improvisación y sometido a las presiones de los distintos factores políticos e intereses de las grupos económicos de poder y del empresariado. Niveles de inflación galopante – solo en mes de enero ha sido 3,3%, viniendo de cerrar 2013 en 56%- que muestran que las distintas leyes sobre control de precios se han mostrado un fracaso, la escasez muestra unos índices en escalada llegando para enero a un 28% -el más elevado en los últimos seis años-, el salario real cae al mismo ritmo de la constante devaluación del bolívar que el gobierno se empecina en negar, el sobreendeudamiento (externo e interno) continúa con una dinámica ascendente, las reservas internacionales han caído un 50% en los últimos 5 años, una contracción del crecimiento del producto interno bruto que avizora una dinámica recesiva, mientras el desangramiento de “los dólares del pueblo” continúa vía los pagos de la deuda externa y la estrepitosa fuga de capitales.
El gobierno aplica un ajuste a cuenta gotas
Las medidas devaluatorias que ya de por sí golpean el ingreso del pueblo trabajador, son solo el principio de una serie de ajustes que en el marco de buscar la “estabilidad económica” apretarán al pueblo en la medida en que se orienta cada vez más a las “necesidades” empresariales.
El gobierno no soportó la presión de los devaluadores, que proviene tanto de su propio entramado como de los grupos económicos que dicen colidir con sus políticas económicas. El empresariado critica –le incomoda los controles de precios (aunque el gobierno busca calmarlos al declarar que está dispuesto a realizar cambios en la Ley sobre los precios a depender del diálogo con los empresarios)– pero está contento con los nuevas devaluaciones, e incluso con los ajustes, pues sigue empujando al gobierno a que haga el trabajo impopular, y de esta manera ellos buscan el campo abierto. ¡El gobierno se explaya en explicaciones dadivosas de que su nueva ley de costos y precios permite una “ganancia máxima” de hasta un 30% “calculado a partir del costo de producción”, para convencer a los capitalistas que así son “rentables” las empresas y los negocios, pero la burguesía quiere ganar sin límites y que les otorguen dólares también sin límites! Le exigen más concesiones al gobierno, mayor liberación de la economía, del dólar, y de las leyes laborales, y quienes pagan los platos rotos no son más que los trabajadores, el pueblo pobre, los jornaleros trabajadores agrícolas y campesinos pobres.
El gobierno entonces ha devaluado el bolívar, acordado exonerar del pago de impuestos a varios sectores empresariales “productivos” (mientras el pueblo trabajador paga el IVA), continúa incólume el pago de la deuda externa, discute aumentar la gasolina y los servicios públicos, entre otras medidas.
López y Cía quieren “pasar factura” en la MUD y girar la situación nacional más a derecha
En esta realidad se asienta este sector más derechizado de la oposición del país que, si tomamos la actual correlación de fuerzas muy lejos está al momento en capacidad de imponer tentativas golpistas como afirma el gobierno, no porque no lo deseen –son rabiosos por la destitución de Maduro-, sino porque no cuentan con la capacidad nacional para movimientos de tal envergadura sobre todo en el marco de la fuerte división de la derecha. Lo que sí es cierto es que buscan marcarle el ritmo a la agenda de la derecha para disputar su liderazgo, mostrando su músculo a nivel nacional y tensionando la situación política en todo el país. Se mueven en el marco de una división de la oposición, un sector que luego de los reveses electorales como el de las últimas elecciones municipales a nivel nacional se propone pasarle factura al sector liderado a Capriles Radonski. No es casualidad que sectores como el propio Capriles Radonski, entre otros, haya salido a deslindarse fundamentalmente de los hechos más violentos que se han venido generando, e incluso dudó tiempo antes de participar en las marchas programadas. No es que Capriles de un día para otro se haya transformado en una oveja de pastoreo –pertenece al viejo sector golpista-, sino que acusa la debilidad ante el gobierno, pues después del punto de mayor posicionamiento y liderazgo expresado en las presidenciales contra Maduro, éste se recuperó y el gobierno le sacó una considerable diferencia de votos en la derrota que le propinó en las pasadas elecciones municipales que Capriles quiso convertir en un plebiscito. Pero sabe también que se trata de disputas internas, y en la que, si Leopoldo López y Corina Machado consiguen poner en la calle fuerzas considerables, su papel preponderante en la MUD se puede venir a pique a sabiendas que ha sido el que más cerca ha estado en desafiar en votos al chavismo.
El gobierno quiere ocultar el descontento y aprovecha las movidas de la derecha para cercenar los derechos democráticos
Pero lo que no cabe dudas es que el gobierno de Maduro esté aprovechando la situación promovida por este sector de la derecha, hablando que se trata de intentonas de golpes, pues es más que evidente que en medio de sus tumbos económicos, tomó el guante que le lanzó la derecha, tensionando y polarizando aún más la situación política que le permite cerrar filas entre sus partidarios y de los grandes sectores en general del chavismo, donde el descontento con el rumbo económico del gobierno comienza a sentirse, tanto en sectores de la izquierda chavista como del pueblo en general. Distraer y desviar las tensiones hacia el interno del movimiento del chavismo. Esto le permite sacar por el momento el centro de la situación económica, y polariza hablando de tentativas de golpe, bien a sabiendas que el sector que se moviliza no tiene la fuerza nacional para tal cosa.
Pero también el gobierno de Maduro aprovecha la situación para limitar las libertades democráticas que en nombre de enfrentar a las fuerzas de la derecha las cercena, medidas restrictivas que son y serán usadas con toda la fuerza y el peso de la ley contra los sectores obreros y populares que luchen más abiertamente por sus demandas y las medidas antipopulares (como la devaluación) o las de ajuste económico que parecen estar en camino. Ya de por sí, un gran entramado compuesto por una serie de leyes que hemos denunciado y criticado desde la LTS se han venido aplicando, que incluso gozan del visto bueno del sector empresarial, que coartan el derecho a la protesta obrera y popular, el derecho a la huelga y al libre manifestación obrera y popular en las calles. Esto ya estamos cansados de verlo, no más recientemente en una lucha obrera ha habido condenados a la cárcel por el simple delito de montar un sindicato como es el caso de los obreros de la Civetchi –una empresa de capital estatal y privado-, o en el más reciente apresamiento de los dirigentes petroleros como José Bodas y otros en las refinerías de Anzoátegui por el simple hecho de realizar un piquete entre los trabajadores.
Hay que desarrollar la lucha obrera y popular para pararle la mano a un curso más derechista de la situación nacional que pugna la MUD y a las políticas del gobierno de Maduro
Frente a la actual situación económica y política del país, decimos claramente que solo la clase obrera puede dar una salida de fondo a los males que acogen al país. Ni desde el chavismo con el gobierno de Maduro a la cabeza, ni desde la MUD en cualquiera de sus variantes representan una salida para el pueblo trabajador y pobre. Es necesario que los trabajadores y trabajadores le den la espalda empezando a transitar un camino de independencia de clase y de salida obrera a la crisis. Solo los trabajadores junto a todos los explotados, sectores pobres urbanos y campesinos pobres, que son los que tienen todo que perder, los únicos que pueden llevar una lucha de independencia de clase y política hasta el final. Solo las fuerzas obreras cuentan con más de 7 millones de asalariados, una fuerza social considerable frente a una minoría de parásitos, y si le sumamos los otros millones de las masas populares y campesinas, somos una fuerza de mayor peso social en el país.
Hay que desarrollar la lucha obrera y popular para pararle la mano a un curso más derechista de la situación nacional, y la manera de evitar que sectores como este cobren más fuerza y peso social, es poniendo en pie la fuerza clasista de los trabajadores con demandas contrapuestas a las que levantan estas movilizaciones.
Para empezar a ponerla en movimiento se hace imprescindible unificar todas las luchas en curso, una gran cantidad de luchas aisladas (varias derrotadas por eso) y sin articulación, tanto por obra de la presión y represión patronal (privada y estatal) y la acción de las burocracias sindicales, desde las reinvindicativas por salarios, contra los despidos como por las de los convenios colectivos, así como aquellas que avanzan en demandas de mayor aliento, unificando a los sindicatos de base. Pero parte de esta lucha es también luchar contra las burocracias sindicales, tanto las aliadas al gobierno que defienden a rajatabla las medidas gubernamentales, como las aliadas a la oposición empresarial y de derecha que, aprovechándose de la caída del nivel de vida del pueblo, hacen demagogia pero con un claro objetivo de ser correa de transmisión de las empresas privadas. Es necesaria la mayor organización, convocando desde ya Encuentros regionales obreros en la dinámica de un gran Encuentro Nacional de lucha, con delegados electos en cada fábrica, mandatados en sus asambleas y revocables, y abierto a todos los trabajadores y trabajadoras.

Fuente: FT-CI