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domingo, 11 de mayo de 2014

Del incendio de Valparaíso a la realidad nacional: problemática de la vivienda digna al descubierto




10 de mayo de 2014 a la(s) 12:43

Y queda en evidencia el Chile de dos caras: por un lado a un bloque dominante, intentan re legitimarse tras la inminente deslegitimización de su institucionalidad, mediante falsos aleros de democratización, cambios al binominal, reformas tributarias y de educación, sólo por poner un ejemplo. Se vanaglorean de la buena salud económica de la que goza Chile a nivel continental y las grandes cifras que se sostienen a nivel internacional, sin embargo, quienes aquí vivimos, entendemos de la farsa que representa el espejo de este país. Por otro lado, nuestro pueblo, aburrido de lo costoso de la vida, los niveles de explotación a los que somos sometidos, la precariedad de nuestras necesidades básicas como salud, educación, vivienda, trabajo y el perjuicio constante hacia la naturaleza, sigue manteniéndonos en luchas constantes en confrontación directa con el estado. Para nosotros claro está: el estado tiene carácter de clase y es burgués, por lo tanto, todo lo que ha hecho, haga y proyecte tendrá una clara intención; acrecentar los niveles de mercantilización para aumentar los grandes capitales de los dueños de las riquezas y el poder, lo que tiene por consecuencia directa el empobrecimiento para las grandes mayorías. Como marxistas entendemos que la lucha de clases ha sido el eje central del desarrollo histórico de las sociedades y que a medida que avanza el tiempo, van surgiendo cambios en la forma, pero no en el fondo. Hoy, 2014 seguimos viviendo las contradicciones de un sistema capitalista que si bien queda en evidencia su carácter voraz cuando ocurren acontecimientos que marcan a nuestro pueblo, como el reciente incendio de Valparaíso, Terremotos tanto el del 2010 como el recientemente ocurrido en Iquique, sabemos que tiene la facilidad de reacomodarse y reinventarse a los nuevos tiempos con la finalidad de seguir existiendo, sin embargo, las contradicciones que vivimos cotidianamente han hecho que nuestro pueblo vaya en ascenso en sus luchas, lo que se refleja en el auge de reivindicaciones y también en los métodos de lucha utilizados, los cuales datan de un pueblo que aprende de su propia praxis (Freirina, Chiloé, Correos de Chile, el conflicto Portuario, Educación, entre otrs).

En el último mes, el pueblo en lucha apunta principalmente a demanda que poco antes se había abordado o con baja repercusión: la vivienda digna. En este sentido, la región de Valparaíso ha sido azotada en el pasado 12 de abril por una tragedia que devela la precariedad de la vivienda en Chile. Esto porque al igual que la salud, educación, trabajo,  se ha transformado esta primera necesidad en un bien de mercado, y que como tal su valor se tranza en la bolsa, así como todos los aspectos vinculados a este, tales como el uso de suelo, relacionado directamente con la oferta, demanda y la especulación del mercado sobre este bien. Por lo que, teniendo claro el carácter del estado, siempre tendrá prioridad el negocio y aprovechamiento rentable (en este caso inmobiliarias) antes que solucionar los problemas habitacionales de nuestra clase. 

La problemática de la vivienda a nivel nacional

 El Ministerio de Vivienda y Urbanismo a través del SERVIU ha presentado históricamente escasas y precarias políticas de vivienda que no  cubren ni en lo más mínimo la necesidad de la población. Cuando los distintos gobiernos han levantado  políticas habitacionales, ha sido en su mayoría por la presión ejercida a través de la lucha de distintos  organizaciones y comités de vivienda como el Movimiento de Pobladores en Lucha, comité de allegados Mariana Gutiérrez, San Gregorio, Ukamau, ANDHA chile entre otros .

Sin ir más lejos, las casas que se cayeron en el terremoto del 2 de abril en Alto Hospicio fueron construidas por la ex Concertación, hoy reformada con el nombre de Nueva Mayoría,  en donde podemos observar la construcción de las famosas casas Copeva, las cuales fueron impulsadas bajo la administración de Pérez Yoma, siendo este mismo uno de los propietarios de la inmobiliaria que las construyó. 

También podemos observar las casas de hacinamiento que se construyeron bajo el gobierno de Piñera en respuesta a la reconstrucción posterior al terremoto conocido como 27F. He aquí una evidencia de la precarización y nula política de vivienda que  se ha abocado a nada más ni nada menos que a  enriquecer a la burguesía. Representado  en el accionar de la inmobiliaria privada y desde el ámbito público a través de las concesiones. Y es así que  la falta de viviendas sociales, y su precariedad en las construidas, hayan impulsado a la mayoría de nuestro pueblo a optar por el endeudamiento con la inmobiliaria privada, la cual no tiene regulación en los intereses, menos aún en el plus valor que se extrae a partir del comercio de la vivienda, llegando  a la estratosféricas cifras que oscilan entre 400 y 4000 % de valor agregado por sobre  lo que realmente cuesta una casa, incluyendo el terreno sobre el cual se emplaza, materiales y mano de obra empleados para la construcción. Por esta razón es que la avanzada del capital y la precarización que esto provoca en nuestras vidas, nos hace vivir para trabajar aun más  y cada vez de forma más explotada  para lograr cubrir una necesidad básica, obligándonos a someternos aún a la explotación para pagar los altos valores de la vivienda, y que peor aún, aumentan considerablemente de manera exponencial año tras año según el valor de la UF la cual se reajusta según la inflación. Además, la contradicción centro- periferia deja en evidencia  la manera en que se proyectan los recursos y por ende, como se refuerza lo céntrico y pintoresco, en desmedro de lo no céntrico, en donde la falta de servicios básicos como consultorios, colegios y urbanización en general, precariza las condiciones de vida de la población.


Un puerto olvidado, un territorio incendiado: Un poco de historia

El incendio en Valparaíso ocurrido el sábado 12 de abril  ha significado para  miles de familias porteñas el perder todo, quedándose literalmente "con lo puesto".  Pero claro, esto no sucede para aquellos que viven con suculentos sueldos por sobre los 6 millones de pesos, ni para aquellos que gozan además de dietas parlamentarias pagadas por las arcas fiscales, aquellos mismos que han construido un Valparaíso lleno de marginalidad y olvido, alejados de las políticas del estado, mientras este se nutre a partir del trabajo de todos los Chilenos y Chilenas.

El crecimiento de la ciudad de Valparaíso en su historia ha estado marcado por dos caras: por un lado los grandes empresarios mercantes, viviendo en los sectores más próximos al área céntrica de la ciudad  y  la de los colonos dueños de gran parte de los paños de la zona alta de los cerros;  por otro lado, la otra cara de este puerto, es la de ese Valparaíso de los trabajadores,  de los portuarios,  los pescadores, la de familias proletarias que construyen una ciudad con arquitectura propia y espontánea, acompañado con algunos sectores con tomas de terreno,  lo que significó por mucho tiempo que sectores lejanos del “plan” de la ciudad no tuvieran o no tengan hasta hoy en día  acceso a los servicios básicos como  el agua potable y el alcantarilladlo,  por ejemplo. En donde la desorganización y la falta de planificación permitió que estos sectores fueran olvidados y dejados a la suerte de la construcción individual, la ley de la selva, en donde cada una de las familias debe establecerse a su suerte, construyendo lo que pueda en sus terrenos. Esta situación, conjunta con la necesidad de la vivienda, provoca entonces el problema del hacinamiento, lo que en consecuencia provoca que en un tereno en donde hay un dueño (un títlo de dominio) se construyan dos, tres o más viviendas de la misma familia.

Los responsables: el carácter de clase del estado y sus instituciones

En lo que se refiere al actuar del bloque dominante en relación al incendio, podemos analizar que los discursos que hemos escuchado por las “autoridades” locales y nacionales apuntan a señalar el hecho como un accidente. Que el problema fundamental radica en la forma en que Valparaíso ha crecido “de forma más acelerada que los planes reguladores (burocracia burguesa)”. Ante esa escusa no hacen más que evidenciar la falta de políticas de gestión, planificación y ordenación territorial, así como de prevención de riesgos naturales que el estado por décadas debió de haber aplicado de forma eficiente, considerando la manera en que se construyen las viviendas y en los lugares correspondientes a quebradas, lomas empinadas y que a su vez, devela el problema del hacinamiento. El ejemplo más claro es que un propietario de un terreno construye su vivienda en el lote comprado, delimitado, asignado, etc., pero a medida que crece el núcleo familiar, se va ganando terreno y se van construyen más viviendas dentro del mismo lote, teniendo hasta 4 viviendas en un solo terreno el cual pertenece también a un único propietario (poseedor de un solo título de dominio).

Por otro lado, tenemos un alcalde Castro desvalidado totalmente por la población y señalado como principal responsable. Sin embargo no nos sirve personalizar el problema, menos aún en la figura del pez más flaco de una cadena mayor de responsables. No podemos olvidar que la historia de incendios en Valparaíso data de constantes problemas del mismo tipo, desde Pinto y Cornejo hasta llegar a Castro. Es  así que podemos vislumbrar a los responsables en la develación del carácter de clase del Estado.

La municipalidad por su parte, señala no tener recursos suficientes ya que la intendencia no cuenta con dichos dineros para limpieza de quebradas y desmalezado. Además esta municipalidad está prácticamente en quiebra,  acumulando una deuda municipal que aumenta a pasos agigantado cada año: al 2002 la deuda se acercaba a los $2,600 millones, al 2003 $4,100 y ahora en el 2014 son más de $35 mil millones lo que se adeuda. Además las escasas políticas de prevención que se impulsaron, en su gran mayoría no se concretaron, salvo el Programa de Recuperación y Desarrollo Urbano de Valparaíso dependiente de la subsecretaría de desarrollo regional  a cargo de la CONAF por una cifra de $ 1.779 millones para un plan de control para micro basurales. Sin embargo el 2009 al ejecutar 780 millones se retiraron los fondos para la obra para acciones de “mayor visibilidad” por lo que se remodelaron el palacio Baburizza y se repararon y compraron ascensores. Supuestamente el jefe de emergencia del municipio desde hace 10 años, Ricardo Valdés, señala que existía un plan generado por el municipio tras un incendio en el cerro Toro en diciembre del 2013 a lo cual se llevó la propuesta a la intendencia y el dinero no llegó. Por otro lado, diversos estudios de la Universidad Católica se hacían llegar al municipio, los cuales alertaban de la inminente catástrofe que podía producirse a causa de las altas temperaturas que se podrían llegar a alcanzar en caso de incendio.

 En ese sentido, se devela el carácter precario de las instituciones gubernamentales, las cuales costeamos con nuestro trabajo y el aprovechamiento del bloque dominante cuando estan a cargo de estas instituciones. Por ejemplo, desde el punto de vista de instituciones gubernamentales precarias, tenemos a Conaf, responsables de ejecutar esta prevención es otra institución precarizada que no cuenta con los materiales, herramientas y camiones necesarios para las tareas de prevención. Desde el punto de vista de lo municipal, existe  un historial de corrupción, que se agrava desde el rol de la intendencia la cual ha salido a la luz en el último tiempodado por los  4 fraudes que suman más de 3 mil millones de dólares, dentro de ellos el reciente fraude a la intendencia bajo la administración de Iván de la Maza. Desde 1990  Alwyn elige a dedo como alcalde al Demócrata Cristiano Pinto, vinculado con el caso Spiniak, el que se mantuvo por 14 años.  Luego, bajo la  administración de Cornejo, baja deuda municipal a costa de la venta de bienes públicos como el Estadio Playa Ancha, Ex cárcel, entre otros. Qué los  asemeja a Pinto, Cornejo y Castro? Independiente de sus coaliciones, todos, siendo parte del bloque dominante, no han sido capaces ni han tenido interés en administrar la ciudad en función de las necesidades de las mayorías que ahí habitan, muy por el contrario, han precarizado aún más la calidad de vida. Desde el ministerio, Mañalich, Ministro de salud en el último gobierno de Piñera, apareció por Valparaíso alertado por la situación,  apareciendo en la prensa y prometiendo hacerse cargo de limpiar las quebradas y basurales, lo que nunca ocurrió. Actualmente tanto municipalidad como intendencia han entrado en conflicto responsabilizando entre sí la catástrofe del incendio.


Es importante observar y analizar que desde el plano de lo gubernamental la respuesta desde los diferentes municipios nos permitió constatar la falta de centralidad al funcionar, la incapacidad de resolver los problemas inmediatos y la inoperancia de la burocracia para focalizar la ayuda. Bajo este contexto se comenzó a desarrollar de forma paralela una solidaridad inmediata de parte de miles de voluntarios que se lanzaron en ayuda de los afectados por el terremoto y principalmente con la gente de Valparaíso de manera directa. En este escenario de inoperancia institucional se fue forjando al calor del trabajo diario la solidaridad de clase y la independencia organizativa para resolver los problemas concretos de los pobladores. Prontamente florecieron centros de acopio independientes, comedores comunitarios levantados por estudiantes y pobladores. Las caravanas de ayuda desbordaban las angostas calles del puerto, mientras desde la institucionalidad se miraba con desconfianza aquellos hechos y se hacían llamados públicos a detener la ayuda, la llegada de voluntarios y guardar cuidado con un posible brote de sarna, mientras que paralelamente se convocaba a los estudiantes a buscar pulseras para restringir la subida de voluntarios, intentando de manera casi caricaturesca la cooptación de las miles de personas con intensiones de ayudar.
No obstante es importante tener en consideración que el Estado no dará tregua alguna e intentara paulatinamente soslayar el problemas con medidas clientelares como el bono de doscientos mil pesos en beneficio de las grandes empresas del Retail, junto con destinar un trabajo de institucionalización de las problemáticas que aquejan a los afectados para descomprimir el problema.

El rol de las fuerzas armadas

El estado de catástrofe y el estado de excepción fueron apenas algunas de las medidas que el gobierno impulsó como respuesta. El primero permite a la presidenta tomar decisiones extraordinarias señaladas en la constitución y permite que los militares se hagan cargo de la zona controlando con la finalidad de restablecer el orden. El estado de excepción restringe y anula derechos ciudadanos en caso de serlo necesario dada una situación excepcional.  Sin embargo en esta cadena de respuestas y  solidaridad, el estado ha sido lejos el menos participante y el responsable principal del siniestro, por lo que su lento actuar deja en evidencia un nulo interés y su  inoperancia.  En este sentido ¿Cuál es el rol de las fuerzas armadas ante hechos de esta envergadura? ¡Sólo fueron llamados para cuidar la propiedad privada  del centro con puntos fijos a las subidas principales de los cerros!. Cierto es que habilitaron campamentos de atención, comedores y campamentos de salud, sin embargo dentro del trabajo de remoción y reconstrucción de escombros no hubo presencia más que en los 5 minutos televisados por la prensa burguesa para aparentar despliegue. ¿Qué pasa con los cientos y miles de carabineros, soldados y marinos que no estaba en ese estado de excepción? ¿Por qué el estado no manda a sus cuadrillas las cuales cuentan con ropa y preparación para tareas de esa envergadura?.

Como es posible observar, el desafío de generar conciencia de la importancia que implica ejercer una soberanía efectiva, no solo militar, sino política, social y económica, en estas zonas altamente significativas de Chile está lejos de concluir.

En esta línea el accionar del gobierno, con la invocación de estado de excepción  tiene que ver con la implementación de todas las políticas contra-insurgentes de carácter urbano aprendidas en la base militar instalada en Con-Con, con militares capacitados para el trato con civiles y el copamiento territorial en los cerros. Esto precisamente dado por la rápida articulación de la ayuda de manera independiente por parte de organizaciones comunitarias, políticas y voluntarios independientes sin más objetivos que ayudar de manera directa.
En el marco de este despliegue  el Estado sabe que su burocracia le puede jugar en contra y que la catástrofe que afecto Valparaíso no tiene una respuesta rápida, transformando la situación en un caldo de cultivo para problemáticas de carácter reivindicativo, como lo ha dejado en evidencia lo que acontece en Iquique al verse desplazado de la temática nacional a causa de lo ocurrido en Valparaíso.


El rol de los medios de comunicación

El manejo de los medios de comunicación, siempre morboso y sensacionalista, lejos de informar reflejan una y otra vez estar al servicio de los intereses del capital. Bajo un despliegue mediático el tinte de la tragedia desde la televisión datan de un morbo suficiente para tener altos rankings y publicidad de las transnacionales en torno al problema, sin embargo las equivocaciones o la información a conveniencia que transmiten jugó en contra de un pueblo que impactado y desorientado en el que hacer bajo un siniestro de tal envergadura, hacía caso de lo que ahí se decía. Esto, mas la incompetencia del alcalde Castro, perjudicó enormemente el desarrollo y flujo de los voluntarios. Curiosamente, días antes de semana santa, ante tal magnitud de congestión en la ciudad, el alcalde por un lado señalaba que no subieran mas voluntarios para no congestionar más las vías y el trabajo de la maquinaria, mientas que por otro , invitaba a los cientos de turistas de todos los años a que pasaran semana santa en la zona. Cabe recalcar que quienes estuvimos y estamos subiendo sabemos la falsedad de la información ya que si bien hubo bastante congestión los primeros días, esa cifra a mitad de semana decayó considerablemente, faltando mucho que hacer aún. Por otro lado, el trabajo de camiones mandatados por el gobierno demoró varios días en hacerse efectivo y el trabajo tampoco se realizaba en los horarios de menor flujo de voluntarios. Cabe resaltar que la maquinaria utilizada los primeros días fueron trabajadores que de manera independiente facilitaron sus maquinaríais de trabajo en función de solidarizar.

La avanzada del capital : el actuar de las transnacionales y las fortunas inmobiliarias

En un país como Chile , en donde se goza económicamente y a nivel latinoamericano de una “ muy buena salud”, no se dimensiona la problemática de precarización de la calidad de vida que se devela ante esta situación. Por otro lado no es de extrañarse la facilidad con la que los clanes y las transnacionales actúan utilizando de manera oportunista la catástrofe para promocionar ofertas. Medidas inescrupulosas como las que ofertó el holding Cencosud de propiedad de Pullmann, el cual daba la posibilidad de adquirir mediante la tarjeta Cencosud un crédito el cual se podía pagar la primera cuota luego de 60 días. También facilitaban avances en efectivo  sin interés. Otra situación es el incremento de precios de bidones de agua, herramientas y materiales de construcción, dejando entrever el “chipe libre” de la oferta y demanda en nuestra sociedad. Peor aún, la suerte de "teletonización" que utilizan las empresas, es decir, el cliente compra un producto un tanto más caro para aportar con una causa y luego la empresa se atribuye la donación que cada persona entregó como propia, mejorando el prestigio de la empresa que hace la supuesta donación, cuando en realidad ellos no ponen nada. 

Esta ha sido la tónica de la caridad en el último tiempo, y la misma situación ocurre con la cruz roja, INJUV y otras instituciones gubernamentales que hacen propia la ayuda que la gente lleva solidariamente. Tenemos también el caso del bono de 200 mil pesos para la compra de ropa el cual sólo podía utilizarse en tiendas especificas del retail: Johnson, Ripley y Almacenes Paris, lo que también se refleja en el bono de reconstrucción el cual está dado en una Gift Card para comprar en la Multitienda Easy. Todas de propiedad de Cencosud.

Por otro lado, desde el punto de vista del enriquecimiento de unas minorías tras el siniestro por sobre las necesidades de la población, cinco son los dueños de los terrenos que podrían ser  expropiados para reconstruir en Valparaíso. En su mayoría son terrenos de uso forestal cercanos al camino de la pólvora y en algunos de ellos habían cientos de las casas que fueron afectadas por el incendio. Entre los dueños figuran pudientes familias como los  Riegel, Galletti, Andreani, Rivera y  Schmidt, propietarios de dichos terrenos, se verían muy beneficiados dado los cambios en el nuevo PREMVAL 2012 el cual considera esos terrenos como extensión urbana lo que sin duda aumenta la plusvalía del suelo entre 50 % y 4000%. Se estima que mas de 15 mil hectáreas seria utilizadas para esta extensión.

Es complejo dimensionar el nivel de precarización de la calidad de vida de los porteños como a su vez la alta deuda del municipio si consideramos que Valparaíso es una ciudad Patrimonial por lo que recibe aportes del BID y mas fundamental aún: tiene el puerto de Valparaíso. ¿Cómo es posible que una ciudad esté tan empobrecida si en ella funciona el sector portuario el cual genera miles y millones de dólares anualmente? TPS es el principal terminal de contenedores de Chile y el segundo a nivel nacional en cuanto al volumen de trabajo (después del de San Antonio) a su vez uno de los más importantes de Sudamérica y por ahí pasa el 30% del total del comercio exterior del país. En sus inicios administrado por diversos organismos estatales siendo la más emblemática EMPORCHI en los últimos años se dibuja una historia de concesión y licitaciones de empresas privadas. En esta situación vemos reflejado como actua el modelo económico en relación a la elusión de impuestos y pago tributario: las transnacionales contribuyen lo mismo y muchas veces menos que una pyme o un kiosko. En este sentido, enfrascarse en el problema de lo estatal y privado genera un camino pantanoso ya que lo privado precariza las condiciones de vida de la población, sin embargo, lo estatal lo hace de igual manera ya que nacionalizar recursos finalmente engordan al estado burgués. 


La demanda de la vivienda digna v/s las trampas del PREMVAL

Como mencionábamos anteriormente, se hace sumamente necesario analizar bien la situación de los factores que fueron responsables en el siniestro y a su vez, visualizar cual es la demanda que en este caso lleva a la solución del problema de la vivienda. La discusión en torno al problema del plan regulador comunal o del plan regulador metropolitano de Valparaíso vinculado a su posible posicionamiento como demanda solo deja en evidencia el desconocimiento de los aspectos culturales y condiciones concretas de la realidad de nuestras poblaciones y de los procesos regionales propios que atraviesa la problemática de la vivienda. Centrar el PREMVAL como una demanda que da solución al conflicto, es una reivindicación ciudadana o pequeñoburguesa ya que desconoce múltiples factores que inciden: el primero de ellos es olvidar que los planes de ordenamiento urbano o territorial, son y serán siendo elaborados por consultorios externas, sin participación real de la población,favoreciendo en su división del uso de suelo solamente a los capitalistas, que en el caso de Valparaíso, fue, como se explicó,  el fomento y expansión de sectores forestales en las distintas quebradas y paños ubicados muy cercanos  cultivos forestales de alto riesgo como son el pino y el eucaliptos, ambas especies muy inflamables y que causan una importante pirotecnia, facilitando la expansión del fuego: ¿Acaso los especialistas no lo sabían? ¿Por qué existen zonas donde se han delimitado como zonas de explotación forestal, conociendo el crecimiento del sector urbano de la ciudad de Valparaíso, que lo ha llevado incluso, a colindar con el sector de Placilla? La respuesta a esta pregunta es que la generación de los instrumentos de ordenamiento territorial son instrumentos de gestión política y económica, y el suelo como sabemos es un bien de mercado que sube su valor de acuerdo a la demanda, y que en el caso de Valparaíso sufre  una presión importante para la construcción de grandes condominio y sectores urbanos de la clase alta, con alto potencial debido a la facilidad de acceso a Valparaíso por el camino de la Pólvora y por su privilegiada vista del sector costero; la lucha por la inclusión de los sectores periféricos, como lo serian las tomas de terreno en este caso, dentro del plan regulador no aseguran una construcción adecuada para aumentar su calidad de vida, no les asegura la urbanización de los terrenos y la accesibilidad a los servicios básicos, es en realidad caer en la exigencia de la sociedad de derecho, ”por ser parte del territorio ubicado dentro del plan regulador tengo derecho a exigir que me entreguen los beneficios ya mencionados” ¿ y los que se quedan fuera de este plan?

Cabe recordar que muchos de los paños quemados y no regulados ya tiene intereses de por medio como: Riegel dueña de 310 hectáreas tiene visto desde el año pasado, la utilización de estos terrenos para la construcción de viviendas ABC1 y edificios que contemplan  una hectárea de área verde privada que conecten Valparaíso con Curauma por la parte más alta de Valparaíso. También se proyecta la construcción de un teleférico turístico propuesto por  la francesa Poma. Por otro lado, otros de los dueños como Andreani y Smith  con un terreno de 133 hectáreas en el cual se pretenden habilitar zona industrial, extender el puerto y facilitar la inmobiliaria privada. Cruzat también tiene un mega proyecto de desarrollo urbano de más de 3 mil hectáreas desde lo alto de Valparaíso  hasta Placilla. Otras grandes concentraciones de hectáreas están a manos de Vid Standbuck y el empresario forestal Alfonso Ovalle quien tiene 400 hectáreas con vista al mar en Tunquén. Todos estos planes inmobiliarios e industriales proyectados en base a la extensión urbana aprobada en el reciente PREMVAL, no garantiza la urbanización de los cerros, por lo que sigue existiendo un inminente riesgo de otra catástrofe y en cualquier lugar de Valparaíso. Además, el actual plan extiende la zona urbana en aproximadamente  4000 hectáreas las cuales solo 30 hectáreas estarían contempladas para viviendas sociales y alojadas en los sectores mas precarizados dentro de esa extensión. Esto a concretarse de aquí a 30 años (tiempo que dura el plan regulador que rige hoy en día) tampoco garantiza urbanización de los sectores ya incluidos, ni de los que se incluirán. Tampoco permite visualizar si  además de comercio está contemplado servicios como colegios, hospitales, consultorios o CESFAM públicos, así como accesos y pavimentación, elementos fundamentales también para hablar de vivienda digna. Bajo esta misma óptica, hace un par de días atrás, en el diario la tercera apareció el exceso de subsidios entregados, pero que estos no tienen para nada un correlato con la cantidad de viviendas construidas:
 en los últimos cuatro años, un total de 41 mil subsidios habitacionales recibieron familias de escasos ingresos, pero los beneficios -de hasta 700 unidades de fomento- no tenían asociado un proyecto habitacional concreto. El catastro fue entregado ayer por la ministra de Vivienda y Urbanismo, Paulina Saball, quien aseguró que esta situación “genera angustia” en las personas, pues siguen sin vivir en una casa o departamento propio.

 Centrar el problema de la vivienda en el PREMVAL es parcializar y sacar de su foco al problema de la vivienda digna y a su vez  canalizar la fuerza de  lucha y movilización a la concreción de intereses burgueses y del capital. A su vez, pone a la población en una posición confrontacional entre ella misma: entre quienes tienen títulos de dominio y terrenos regularizados en contra quienes no lo tienen. 

Recordemos que muchas visiones del conflicto responsabilizan a los sectores de tomas de terreno de propiciar la propagación del fuego. Esto debido a que habitan cerca de micro basurales, sectores forestales, los y a la calidad de las viviendas debido a su composición mayoritaria de material ligero.

 Es un hecho que la política de vivienda del estado seguirá siendo nula o precaria y la población seguirá creciendo, por lo que estamos lejos de la solución del conflicto. Muy por el contrario la demanda de la vivienda digna debe apuntar a unir propietarios (que en muchos casos provienen de antiguas tomas de terreno) y no propietarios, propiciando y apuntando a la unión entre nuestro pueblo, que permite levantar una sola lucha. Por el mismo motivo, centrar el problema en el plan regulador posiblemente acrecente la fragmentación que ya hay en relación a como el pueblo debe exigir sus demanda: desde una lucha conjunta, alejándose de las desviaciones que representan los instrumentos burgueses.

¿Reconstrucción?

El incendio dejó un saldo de 15 muertos, una cifra aproximada de 2.900 casa destruidas y 12.000 damnificados, solo es comparable con algunos datos. Por ejemplo las 2.900 casa destruidas es  más de lo que un gobierno construye en viviendas sociales en un año, teniendo como antecedente general una  déficit de es de 500 mil viviendas aproximadamente en  todo Chile. Por lo tanto  se transforma en una  gran dificultad y desafío en lo que ha política habitacional se refiere, sobre todo a la hora de cumplir el programa que ha establecido como base el nuevo gobierno de la Señora Bachelet. Valparaíso al año 2011  ya se encontraba con un déficit de 8.837 viviendas, incluso mayor que la región Metropolitana, y bajo la Región del Maule y la Araucanía las cuales fueron afectadas por el terremoto del 27F. Los datos también demuestran que en Valparaíso el año 2009 las viviendas cedidas por un familiar correspondían a un 12%, mientras las de ocupación irregular (de echo) correspondían a un 1,4% siendo la ciudad con el mayor porcentaje en esta condición en el país, reafirmando las tesis planteadas en párrafos anteriores.

De esta manera nos damos cuenta a través de cifras concretas, que la política habitacional es totalmente deficiente, existiendo un vacío en la intención de mejorar la condición de déficit planteada y que se extiende hasta el día de hoy, y que con los últimos sucesos ocurridos en el Norte y Valparaíso,  menos se tendrá la capacidad de responder de forma correcta y en la condiciones que la población afectada lo requiere, de hecho todavía no escuchamos una propuesta clara a cuáles serán las soluciones habitacionales y las medidas que se tomarán para dar solución a la población afectada de manera definitiva. Al día de hoy solo se ha plateado lo siguiente:

“Las alternativas para las familias que resultaron damnificadas son básicamente cuatro: el subsidio de acogida, que les permite que se trasladen a la casa de un familiar o un conocido y contribuir a esa familia con dinero; el subsidio de arriendo, que posibilita que las familias puedan arrendar un inmueble durante este periodo de transición; los barrios de emergencia que el municipio de Valparaíso comenzará a instalar en lugares seguros, con viviendas de emergencia. Y en casos excepcionales, autorizados por el municipio, la instalación de viviendas de emergencia en el propio sitio.”

Para su aplicación, el gobierno ha realizado encuestas en terreno (catastro) de las viviendas y familias afectadas, cumpliendo con un 90%, pero no existiendo respuestas respecto a las propuestas definitivas. Luego de lo ocurrido en el incendio de Rodelillo, en la misma ciudad en Febrero del año pasado, se cree que las propuestas apuntaran a obtener 3 medidas: reforzar el subsidio de arriendo, el subsidio de reconstrucción (asignación de una cantidad de dinero por familia) y las viviendas prefabricadas. Cabe destacar que quienes obtienen los dos últimos subsidios en caso de una nueva catástrofe, no lo pueden volver a conseguir. Así algunas de las soluciones entregadas por el gobierno en los últimos días serian:

“Beneficios entre los que destacan los subsidios de arriendo de 150 mil y 200 mil pesos dependiendo del número de integrantes del grupo familiar damnificado. Aquellos cuyo núcleo incluya a más integrantes, recibirán un aporte mayor en relación a las familias más pequeñas. Para optar a ésta medida de emergencia, cada persona deberá haber llenado la Encuesta Familiar de Emergencia (EFU), presentar su cédula de identidad o algún documento que acredite ésta y el contrato de arriendo en el que se incluya la dirección del inmueble que arrendará.”

También destaca entre los beneficios, el subsidio de acogida familiar por 100 mil pesos mensuales para aquellos núcleos que estén siendo acogidos por terceros en sus hogares. Mientras que el Apoyo Familiar de Emergencia para enseres consiste en un bono de 1 millón de pesos para cada familia que haya perdido su vivienda en el incendio.  Considerando también que no es solo este hecho el que afecta de forma considerable en lo que ha política de vivienda se refiere, puesto a que la institucionalidad ya se olvido del terremoto en el norte del país y los daños asociados a las viviendas y reconstrucción de todo lo que no se ha solucionado del  llamado 27F.

La izquierda y sus propuestas

En primer momento, todos reaccionamos asistiendo a los cerros con el apuro de  sacar escombros y levantar techos en la inmediatez. Seguido, organizados redes y apoo generando vínculos y redes en donde comunmente nos desenvolvemos. Hasta la fecha, se ha organizado de manera eficiente y constante el trabajo mismo en los territorios afectados. Sin embargo, es necesario que nos detengamos a analizar la problemática considerando el análisis de los distintos elementos que confluyen para orientan políticamente nuestro actuar en pos de proponer. Sin embargo , nos falta concretizar esa unión necesaria entre izquierda la revolucionaria para articularnos en torno al enemigo común. Es necesario entonces, apuntar a la unidad de las distintas organizaciones que consideran la solidaridad de clase, bajo los planos de develar las problemáticas y agitar, como también desde lo práctico, reconstrucción en lo inmediato desde la necesidad de techo, sin embargo, lucha para la concreción de la vivienda digna en su totalidad. Lamentablemente al momento de concretar, nos encontramos fragmentados, sin capacidad de articularnos lo que nos impide el despliegue de nuestra política al común de la población lo que permite que el bloque enemigo siga haciéndo de las suyas. Muchas pueden ser las causas de esta desunión (riñas personales, egos, soberbia, diferencias tácticas o estratégicas) pero cualquiera de las anteriores no debe ser una limitante en situaciones de estas características en donde lo principal es acumular y fortalecer la lucha de nuestra clase. En ese sentido repudiamos las manifestaciones o expresiones en relación a “este territorio es mio” creemos que por sobre todo debe primar las necesidades de las masas y la articulación en torno al enemigo común. Sabemos los vicios heredados como izquierda desde los episodios del pasado como tambien los vicios  causados por la carencia de política, el miedo de mostrarse abiertamente y en como concebimos la relación entre las organizaciones políticas y el pueblo, en donde la propuesta siempre debe ser creada conjuntamente al calor de la lucha para que la propuesta sea lo más sentida posible.

Es necesario generar entonces unidad política entre las distintas organizaciones apuntando principalmente dos líneas:  por un lado nosotros como voluntarios y revolucionarios, debemos  develar a través de estas problemáticas el carácterdel estado, su raigambre con el sistema capitalista, los niveles de precarización a las que somos sometidos como también tensionarnos como organizaciones políticas a elevar nuestras lecturas para generar mayor lucidez en nuestra práctica y viceversa. También es necesario agitar e informarnos, dar lucha ideológica y fortalecer nuestras organizaciones ejerciendo solidaridad activa de clase. Por otro lado, en los cerros es necesario tensionar al empoderamiento de los propios vecinos mediante sus organizaciones, sea cual sea la manera y los distintos niveles en la que esta se de. 

Sólo de esta manera se generará la fuerza que permitirá garantizarles una mejor calidad de vida, comenzando por controlar y ordenar el trabajo que en sus cerros se hace, ya sea de voluntarios, ff.aa,etc. Creemos esto sumamente fundamental ya que es la única manera que como clase podamos presionar al estado burgués para mejorar nuestra calidad de vida, para que así ni en  Valparaíso ni en nuestras poblaciones vivamos precarizadamente. Es este emplazamiento y confrontación la que se debe buscar, por lo que en temas de vivienda la autogestión es necesaria solo para complementar las necesidades de la poblaciónm, sin embargo , en lo que vivienda respecta, no podemos facilitar la pega al estado eternamente, no podemos ser eternos voluntarios, no podemos permitir que nuestra gente vuelva a vivir tamaño episodio ni mucho menos podemos apuntar a que el estado se libre de lo que debe hacer: administrar los recursos que todos generamos en las necesidades básicas de la población e impulsar una política de vivienda digna de norte a sur.

Para nosotros como organización es central recoger los hechos y poder hacer síntesis y plantear algunas conclusiones, el pueblo efectivamente salta a la lucha cuando sus condiciones materiales concretas se ven gravemente afectadas, el problema de la vivienda junto con todo lo que le atañe a las  medidas de salubridad, urbanización, etc. Son demandas que históricamente han estado presente en la experiencia de lucha de nuestro pueblo, y una vez más queda comprobada  la tesis de que solo luchando se conquistan nuestras demandas y en este escenario no queda más alternativa que organizarnos de manera independiente y en confrontación directa con el Estado para que resuelva los problemas concretos que afectan a las víctimas de la catástrofe, por tanto se hace una tarea apremiante seguir fortaleciendo las organizaciones de base, las cuales de manera independiente distribuyan la ayuda, levante espacios de decisión colectiva y se organicen en post de sus principales demandas. El Poder Popular como expresión histórica del pueblo que se construye en la lucha concreta se ha estado manifestando fugazmente en cientos de expresiones de articulación independiente de la institucionalidad y es nuestro deber revolucionario profundizarlo, ser parte de él y encarnarlo como bandera de lucha por todos los rincones posibles. El pueblo y sus condiciones de marginación total no se pueden seguir manteniendo, debemos saltar a la lucha y volvernos protagonistas de nuestra propia historia.

Es por esto que proponemos a corto plazo seguir impulsando la máxima solidaridad de clase en el arduo trabajo de reconstrucción, fortaleciendo los voluntariados desde todos los rincones posibles.

Proponemos sumarnos a las distintas instancias independientes  de articulación, dejando fuera todo tipo de vicio y malas prácticas, en este sentido como organización hemos optado por sumarnos a la ‘’Coordinadora Solidaridad’’ y pondremos todo nuestro ímpetu por fortalecerla.
A su vez hacemos un llamado a emplazar a las autoridades nacionales y regionales de acuerdo a la relevancia y responsabilidad para que den respuestas rápidas y concretas a nuestro pueblo afectado por el incendio y el reciente terremoto.

Para ello adquiere de suma importancia la comunicación con los diversos actores involucrados en esta articulación, para no dejar a ningún sector fuera, tanto para los pobladores que se encuentran en calidad de propietarios como los que están en condición de toma para reivindicar la vivienda, la urbanización de los territorios, etc.

 Es necesario que como pueblo digamos ¡ BASTA !. que nos preparemos y aprendamos de las distintas experiencias desde las luchas netamente económicas y reivindicativas hacia  ir apuntando a develar y eliminar el problema de raíz: un sistema dominante basado en la explotación para hacer de todo mercancía: con las personas, con los animales, la naturaleza y todo objeto en general.

 Hacemos un llamado a todas las organizaciones de izquierda revolucionaria a unirse  y a demostrar que existe otra forma de hacer política, ajena a la política burguesa institucional, otras maneras de participación y construcción y visualización de la política, que está enfocada a nuestra realidad, apuntada hacia la acumulación de fuerza y experiencia que nos permita llegar en algún momento VENCER COMO CLASE.


CUANDO HAY ANTECEDENTES, NO ES ACCIDENTE
EL PUEBLO SE RECONSTRUYE LUCHANDO

Juventud Revolucionaria por el Poder Popular

El pueblo ayuda al pueblo

 

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