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viernes, 21 de febrero de 2014

Documento 40 Años - Parte II: El Yunque y el martillo, dos tácticas de la Burguesía Chilena para la toma del poder


Segunda Parte: El Yunque y el martillo, dos tácticas de la Burguesía Chilena para la toma del poder
La unidad popular (UP), consiguió la victoria electoral el 4 de septiembre de 1970, con lo que se vio "coronado" un proceso de acumulación de fuerzas políticas y sociales durante más de 80 años de lucha de clases en Chile.
El 24 de Octubre de 1970, el Congreso validó la elección, tras un acuerdo entre la DC y la UP en donde la primera exigió el apoyo de la segunda para una reforma constitucional, conocida como el "Estatuto de Garantías Constitucionales", en donde la UP con Allende, se comprometían a respetar la constitución, y de esta forma estableciendo una suerte de "amarre" legal de la UP con la institucionalidad vigente.
Desde un inicio, tanto los EEUU, como la Burguesía local intentaron evitar el ascenso de Allende a la presidencia. Inmediatamente desplegaron dos planes, el primero de ellos consistía en que el Congreso eligiera presidente a Alessandri, segundo en las elecciones de septiembre, y que éste a continuación renunciara para convocar a nuevas elecciones, intentona que se desplomó debido al acuerdo secreto que tenía Allende con Radomiro Tomic, y mediante el cual el primero fue ratificado presidente por el Congreso. El segundo plan consistía en la desestabilización del país, a través del asesinato del comandante en jefe del ejército General René Schneider, con el propósito de inducir una intervención de las FF.AA. El intento de asesinato se realizó el día 22 de Octubre, fallando en primera instancia y quedando Schneider gravemente herido, pero vivo. Schneider falleció el 25 de octubre de 1970, un día después del ascenso de Allende.
En esta breve descripción, vemos como inmediatamente después de manifestada la voluntad popular en el voto de Allende en las elecciones presidenciales, se activa el plan desestabilizador y violento que tiene como instigadores y protagonistas principales al Imperialismo y a la Burguesía local. Sin mediar descanso ni interrupción estos operan en dos líneas, que luego se reiterarán majaderamente bajo formatos distintos, pero manteniendo su esencia: el amarre, la contención y la dilación a través del estatuto de garantías constitucionales, y paralelamente con la violencia política, a través del asesinato de Schneider. Ni siquiera un minuto esperaron los burgueses para romper con esta segunda maniobra toda la legalidad vigente a través de una acción de fuerza.
Esta estrategia, expresa dos movimientos, acciones o desarrollo de líneas tácticas independientes e incluso contradictorias, y que sin embargo están unidas dialécticamente en su esfuerzo estratégico. Mientras por un lado el amarre con la legalidad vigente actúa como un yunque que contiene y afirma la presa, por el otro, la acción de fuerza golpea contundentemente aquella para aniquilarla. Esta estrategia dual, de tácticas aparentemente inconexas y contradictorias, será la que marcará la actuación del imperialismo y la burguesía durante toda la UP.
Durante los meses que preceden el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, esta misma maniobra fue desarrollada por la Burguesía y el Imperialismo. Si bien –de acuerdo a lo que relatábamos anteriormente– no lograron impedir en la fase inicial de la lucha por el poder el ascenso de Salvador Allende a la presidencia, el enemigo de clases continuó bregando por desestabilizar al gobierno e impedir que las masas obreras y campesinas siguieran radicalizándose y ampliando la ofensiva que había comenzado a fines de los ’60, y que tuvo como consecuencia la llegada al poder ejecutivo del reformismo obrero y pequeñoburgués, que capitalizó políticamente el alza en la lucha de clases.
Recordemos que desde fines de los ‘60 se venían sucediendo tomas de fundo, corridas de cerco y una serie de acciones directas de masas, que se desplegaron en defensa de intereses concretos y también en respuesta a la ofensiva patronal que se desplegaba; del mismo modo lo fueron las tomas de fábricas y empresas que quedaron fuera de las 90 empresas estratégicas que pasaron al área social, para dar cumplimiento al programa de la UP. Así es como organizaciones revolucionarias como el MIR, que tenía militantes que participaban y apoyaban estas acciones, comprende que este tipo de iniciativa expresa el sentir más profundo de las clases explotadas: proletarios rurales y urbanos, campesinos pobres y en consecuencia hace suya la que luego se denominaría como la política del poder popular1.
Al fragor de la lucha de clases, que se intensifica mes a mes, el gobierno de la Unidad Popular vacila constantemente, su esencia pequeñoburguesa no le permite seguir a las masas obreras y campesinas que por todos lados desbordan la legalidad burguesa, haciendo suyas las demandas históricas de las clases explotadas, no ya en un sentido puramente discursivo, sino que –¡Horror de horrores, en la práctica concreta!– En definitiva la UP se ve acorralada entre el impulso de las masas proletarias y campesinas, y las intentonas de la burguesía de sabotear el gobierno popular, para retomar el poder político.
En estas condiciones, se realiza el cónclave de Lo Curro, de Junio de 1972, en donde se disputan dos líneas principales, contradictorias al interior del gobierno de la UP: el consolidar para avanzar (PC, PR) versus el avanzar sin transar (PS). Si bien las dos alternativas están en disputa dentro del marco de la legalidad, es claro que la segunda, intenta apoyar y tal vez apropiarse de lo que sucede en los cordones industriales, en los fundos tomados y en los comandos comunales; es decir, intenta institucionalizar el poder popular que se ha construido en las calles con el protagonismo del movimiento popular. Sin embargo, triunfa en dicho cónclave la alternativa de derecha, contraria a los intereses del campo popular, que busca morigerar las contradicciones de clase que se desarrollan aceleradamente, confiando a la legalidad y a los “expertos”, el manejo económico del país.
Un par de meses antes, en marzo de 1972, el gobierno de la UP detuvo a un alto oficial de las FF.AA. Y a un grupo de conspiradores que preparaban una intentona golpista. Como vemos, a mediados del gobierno de la UP, continuaba imparable el desarrollo de la lucha decidida por el poder encabezada por la burguesía y el imperialismo que combinaba dos tácticas dislocadas, aparentemente contradictorias, pero unidas dialécticamente en su objetivo estratégico.
El resultado de estas conversaciones, y el triunfo de la línea de derecha, resulta en una serie de conversaciones y negociaciones entre la UP y la DC, entre la UP y la iglesia y que luego da paso a la incorporación de los generales de las FFAA al gabinete de gobierno. En paralelo se suceden un par de hechos de importancia: la detención, tortura y encarcelamiento de los marinos organizados para defender al proceso de la UP y la aprobación de la ley de control de armas. Este paso marcará un giro táctico que anuncia lo que se viene, fíjense que al proceso de contención y amarre desde la legalidad burguesa se le suma el componente de la violencia pero no ya desde fuera de la institucionalidad, sino que desde ella misma, ubicando o más bien reforzando el carácter de clase del Estado y asumiendo su rol represivo en contra del movimiento popular y de los sectores más organizados y peligrosos para las intenciones de la burguesía y del imperialismo, es decir, quienes se organizan para desarrollar una defensa o lucha activa y armada de los intereses del campo popular.
1Para ver más en detalle el tema del poder popular: “Poder Popular y Coyuntura Política”, Julio de 2011, http://almanaquenegro2.blogspot.com/2011/07/poder-popular-y-coyuntura-politica-alma.html
(continuará...)

jueves, 20 de febrero de 2014

COMUNICADO DE LA FEUSACH RESPECTO A LA SITUACIÓN EN VENEZUELA

Frente a los hechos acontecidos en los últimos días en Venezuela, específicamente con las movilizaciones estudiantiles, como Federación de Estudiantes de la Usach, FEUSACH, declaramos lo siguiente:

Siempre hemos defendido y practicado el derecho a la movilización y no criminalización de la protesta como herramienta que poseen los pueblos, no obstante no compartimos aquellas que no tengan por objetivo generar transformaciones al servicio de los Trabajadores y el Pueblo.

Estas movilizaciones estudiantiles, que representan a sectores universitarios acomodados de Venezuela, y que no contienen demandas en materia educacional, responden a intereses que figuran a la derecha neoliberal en Venezuela, junto con los grandes empresarios; sector que no comparte el proyecto social instaurado por el Presidente Hugo Chávez y que continúa Nicolás Maduro.

Solidarizamos con el pueblo y gobierno de Venezuela y otorgamos nuestro apoyo de clase al proceso de transformación revolucionario, popular y democrático que hasta la fecha se ha puesto en práctica. A la vez lamentamos los resultados de los focos de violencia que se han desarrollado, y confiamos en la pronta solución de este conflicto.

Finalmente, el actual proceso de Bolivariano que se impulsa desde el gobierno puede tener falencias, retrocesos y lentitudes, pero indudablemente cuenta con el apoyo de la mayoría del pueblo venezolanos. Por lo que como Feusach, declaramos nuestro apoyo a las decisiones soberanas del Pueblo de Venezuela, que se ha manifestado a favor del gobierno de Maduro por medio del voto popular. Asimismo, hacemos un llamado a que cesen los intentos de desestabilización económica y generación de caos social, intentos que se asemejan a lo vivido en nuestro país antes del golpe militar; y apelamos a la solidarisas y respaldo fraterno hacia el Pueblo y Gobierno Bolivariano de Venezuela, gran impulsor de transformaciones económicas y sociales, que a diferencia de nuestro país, sí están al servicio del Pueblo.

martes, 18 de febrero de 2014

Frente a los recientes hechos y movilizaciones organizadas por la derecha en el país



Frente a los recientes hechos y movilizaciones organizadas por la derecha en el país


En los últimos días una serie de movilizaciones se vienen realizando en distintas partes del país, y que este miércoles 12/02 tuvo su saldo en Caracas de tres personas muertas, detenidos y varios heridos. Entre los muertos, uno pertenece al chavismo y los otros dos jovenes de la derecha. Esto nuevamente ha tensionado la situación política del país, apuntando a la polarización política de los últimos 15 años –aunque con importantes diferencias a circunstancias anteriores. Se trata de un impulso de movilizaciones de un sector de la derecha con fuerte base entre sectores del estudiantado universitario y de la clase media, coordinadas fundamentalmente a nivel nacional por Leopoldo López, María Corina Machado y Antonio Ledezma, parte de la derecha más radical del país. Desde el gobierno se ha hablado de que se trataría de intentonas golpistas y que buscan “un clima de zozobra” en el país.
Un sector más "radical" de la oposición de derecha organiza las movilizaciones
Se trata de sectores políticos que frente a la situación social claman por salidas más derechistas, y en el marco de una fuerte división interna de las fuerzas que se oponen por derecha al gobierno, aglutinados en la Mesa de Unidad Democrática (MUD). No es una movida del conjunto de la oposición por ahora, más aún, los sectores que dirigen actualmente la MUD –a quienes López y Cía. acusan hasta de ser “colaboracionistas” con el gobierno– se desmarcaron de estas acciones –desde Capriles Radonski hasta el dirigente de la principal federación estudiantil del país (la de la UCV), pasando por el propio Ramón Aveledo, secretario ejecutivo de la MUD.
Es indiscutible que tienen base social que se asienta en la crisis económica y social que corroe el país y no es casualidad que sus principales dirigentes levanten demagógicamente cuestiones como la alta inflación, los altos niveles de escasez de productos básicos y de consumo masivo, la “inseguridad” e incluso hasta de los bajos salarios. Este sector de la MUD, más extremista, busca las mismas “soluciones” neoliberales y de derecha que la actual dirección hegemónica en la MUD, pero “sin esperar al calendario electoral”, sino “por la vía de ganar la calle hasta que se cambie el régimen o se vaya Maduro”: hay que trabajar ya en “la salida”, afirman. Por eso el contenido de las movilizaciones que impulsan es altamente reaccionario.
Nada puede encontrar el pueblo trabajador y pobre en estos sectores, representantes de los grupos económicos y con una ubicación claramente proimperialista, que si tuvieran la posibilidad de llegar al gobierno tomarían medidas de salidas económicas y políticas que en nada se diferenciarían de los gobiernos más de derecha del continente, alentadores de golpes de Estado como el más recientemente en Honduras o en Paraguay.
La crisis económica que heredó el gobierno de Maduro
Sin lugar a dudas, una crisis económica y social se expresa por todos los poros en el país. Así lo reflejan la mayoría de los indicadores oficiales de la economía nacional, bajo un panorama sombrío, que ponen sobre el tapete una crisis estructural. Por su parte, un gobierno que no se expresa más que a través de la improvisación y sometido a las presiones de los distintos factores políticos e intereses de las grupos económicos de poder y del empresariado. Niveles de inflación galopante – solo en mes de enero ha sido 3,3%, viniendo de cerrar 2013 en 56%- que muestran que las distintas leyes sobre control de precios se han mostrado un fracaso, la escasez muestra unos índices en escalada llegando para enero a un 28% -el más elevado en los últimos seis años-, el salario real cae al mismo ritmo de la constante devaluación del bolívar que el gobierno se empecina en negar, el sobreendeudamiento (externo e interno) continúa con una dinámica ascendente, las reservas internacionales han caído un 50% en los últimos 5 años, una contracción del crecimiento del producto interno bruto que avizora una dinámica recesiva, mientras el desangramiento de “los dólares del pueblo” continúa vía los pagos de la deuda externa y la estrepitosa fuga de capitales.
El gobierno aplica un ajuste a cuenta gotas
Las medidas devaluatorias que ya de por sí golpean el ingreso del pueblo trabajador, son solo el principio de una serie de ajustes que en el marco de buscar la “estabilidad económica” apretarán al pueblo en la medida en que se orienta cada vez más a las “necesidades” empresariales.
El gobierno no soportó la presión de los devaluadores, que proviene tanto de su propio entramado como de los grupos económicos que dicen colidir con sus políticas económicas. El empresariado critica –le incomoda los controles de precios (aunque el gobierno busca calmarlos al declarar que está dispuesto a realizar cambios en la Ley sobre los precios a depender del diálogo con los empresarios)– pero está contento con los nuevas devaluaciones, e incluso con los ajustes, pues sigue empujando al gobierno a que haga el trabajo impopular, y de esta manera ellos buscan el campo abierto. ¡El gobierno se explaya en explicaciones dadivosas de que su nueva ley de costos y precios permite una “ganancia máxima” de hasta un 30% “calculado a partir del costo de producción”, para convencer a los capitalistas que así son “rentables” las empresas y los negocios, pero la burguesía quiere ganar sin límites y que les otorguen dólares también sin límites! Le exigen más concesiones al gobierno, mayor liberación de la economía, del dólar, y de las leyes laborales, y quienes pagan los platos rotos no son más que los trabajadores, el pueblo pobre, los jornaleros trabajadores agrícolas y campesinos pobres.
El gobierno entonces ha devaluado el bolívar, acordado exonerar del pago de impuestos a varios sectores empresariales “productivos” (mientras el pueblo trabajador paga el IVA), continúa incólume el pago de la deuda externa, discute aumentar la gasolina y los servicios públicos, entre otras medidas.
López y Cía quieren “pasar factura” en la MUD y girar la situación nacional más a derecha
En esta realidad se asienta este sector más derechizado de la oposición del país que, si tomamos la actual correlación de fuerzas muy lejos está al momento en capacidad de imponer tentativas golpistas como afirma el gobierno, no porque no lo deseen –son rabiosos por la destitución de Maduro-, sino porque no cuentan con la capacidad nacional para movimientos de tal envergadura sobre todo en el marco de la fuerte división de la derecha. Lo que sí es cierto es que buscan marcarle el ritmo a la agenda de la derecha para disputar su liderazgo, mostrando su músculo a nivel nacional y tensionando la situación política en todo el país. Se mueven en el marco de una división de la oposición, un sector que luego de los reveses electorales como el de las últimas elecciones municipales a nivel nacional se propone pasarle factura al sector liderado a Capriles Radonski. No es casualidad que sectores como el propio Capriles Radonski, entre otros, haya salido a deslindarse fundamentalmente de los hechos más violentos que se han venido generando, e incluso dudó tiempo antes de participar en las marchas programadas. No es que Capriles de un día para otro se haya transformado en una oveja de pastoreo –pertenece al viejo sector golpista-, sino que acusa la debilidad ante el gobierno, pues después del punto de mayor posicionamiento y liderazgo expresado en las presidenciales contra Maduro, éste se recuperó y el gobierno le sacó una considerable diferencia de votos en la derrota que le propinó en las pasadas elecciones municipales que Capriles quiso convertir en un plebiscito. Pero sabe también que se trata de disputas internas, y en la que, si Leopoldo López y Corina Machado consiguen poner en la calle fuerzas considerables, su papel preponderante en la MUD se puede venir a pique a sabiendas que ha sido el que más cerca ha estado en desafiar en votos al chavismo.
El gobierno quiere ocultar el descontento y aprovecha las movidas de la derecha para cercenar los derechos democráticos
Pero lo que no cabe dudas es que el gobierno de Maduro esté aprovechando la situación promovida por este sector de la derecha, hablando que se trata de intentonas de golpes, pues es más que evidente que en medio de sus tumbos económicos, tomó el guante que le lanzó la derecha, tensionando y polarizando aún más la situación política que le permite cerrar filas entre sus partidarios y de los grandes sectores en general del chavismo, donde el descontento con el rumbo económico del gobierno comienza a sentirse, tanto en sectores de la izquierda chavista como del pueblo en general. Distraer y desviar las tensiones hacia el interno del movimiento del chavismo. Esto le permite sacar por el momento el centro de la situación económica, y polariza hablando de tentativas de golpe, bien a sabiendas que el sector que se moviliza no tiene la fuerza nacional para tal cosa.
Pero también el gobierno de Maduro aprovecha la situación para limitar las libertades democráticas que en nombre de enfrentar a las fuerzas de la derecha las cercena, medidas restrictivas que son y serán usadas con toda la fuerza y el peso de la ley contra los sectores obreros y populares que luchen más abiertamente por sus demandas y las medidas antipopulares (como la devaluación) o las de ajuste económico que parecen estar en camino. Ya de por sí, un gran entramado compuesto por una serie de leyes que hemos denunciado y criticado desde la LTS se han venido aplicando, que incluso gozan del visto bueno del sector empresarial, que coartan el derecho a la protesta obrera y popular, el derecho a la huelga y al libre manifestación obrera y popular en las calles. Esto ya estamos cansados de verlo, no más recientemente en una lucha obrera ha habido condenados a la cárcel por el simple delito de montar un sindicato como es el caso de los obreros de la Civetchi –una empresa de capital estatal y privado-, o en el más reciente apresamiento de los dirigentes petroleros como José Bodas y otros en las refinerías de Anzoátegui por el simple hecho de realizar un piquete entre los trabajadores.
Hay que desarrollar la lucha obrera y popular para pararle la mano a un curso más derechista de la situación nacional que pugna la MUD y a las políticas del gobierno de Maduro
Frente a la actual situación económica y política del país, decimos claramente que solo la clase obrera puede dar una salida de fondo a los males que acogen al país. Ni desde el chavismo con el gobierno de Maduro a la cabeza, ni desde la MUD en cualquiera de sus variantes representan una salida para el pueblo trabajador y pobre. Es necesario que los trabajadores y trabajadores le den la espalda empezando a transitar un camino de independencia de clase y de salida obrera a la crisis. Solo los trabajadores junto a todos los explotados, sectores pobres urbanos y campesinos pobres, que son los que tienen todo que perder, los únicos que pueden llevar una lucha de independencia de clase y política hasta el final. Solo las fuerzas obreras cuentan con más de 7 millones de asalariados, una fuerza social considerable frente a una minoría de parásitos, y si le sumamos los otros millones de las masas populares y campesinas, somos una fuerza de mayor peso social en el país.
Hay que desarrollar la lucha obrera y popular para pararle la mano a un curso más derechista de la situación nacional, y la manera de evitar que sectores como este cobren más fuerza y peso social, es poniendo en pie la fuerza clasista de los trabajadores con demandas contrapuestas a las que levantan estas movilizaciones.
Para empezar a ponerla en movimiento se hace imprescindible unificar todas las luchas en curso, una gran cantidad de luchas aisladas (varias derrotadas por eso) y sin articulación, tanto por obra de la presión y represión patronal (privada y estatal) y la acción de las burocracias sindicales, desde las reinvindicativas por salarios, contra los despidos como por las de los convenios colectivos, así como aquellas que avanzan en demandas de mayor aliento, unificando a los sindicatos de base. Pero parte de esta lucha es también luchar contra las burocracias sindicales, tanto las aliadas al gobierno que defienden a rajatabla las medidas gubernamentales, como las aliadas a la oposición empresarial y de derecha que, aprovechándose de la caída del nivel de vida del pueblo, hacen demagogia pero con un claro objetivo de ser correa de transmisión de las empresas privadas. Es necesaria la mayor organización, convocando desde ya Encuentros regionales obreros en la dinámica de un gran Encuentro Nacional de lucha, con delegados electos en cada fábrica, mandatados en sus asambleas y revocables, y abierto a todos los trabajadores y trabajadoras.

Fuente: FT-CI

domingo, 16 de febrero de 2014

Documento 40 años - Parte I: Lectura sobre el golpe de Estado de 1973


Documento 40 años - Lectura sobre el golpe de Estado de 1973

Introducción
Este conjunto de artículos fueron elaborados con la intención de publicarlos en la coyuntura de los 40 años del golpe de estado en Chile, durante Septiembre / Octubre del año 2013, sin embargo, distintas situaciones de orden anecdótico impidieron que este conjunto saliera al público. Sin embargo lo anterior, la situación que vive hoy día el pueblo Venezolano y en particular el proletariado y sectores populares de carácter revolucionario, con el evidente intento de imprimir el carácter de golpe de estado a las movilizaciones que se desarrollan actualmente, promovidas por la Burguesía Local y por el Imperialismo, apoyados por todas las burguesías latinoamericanas y sus medios de prensa nos han impulsado a publicar estos artículos que nos parecen de interés para quienes revisan hoy desde la óptica de la lucha de clases y del marxismo revolucionario, la grave crisis política de Venezuela. 
Es importante aclarar, que en mi opinión, la defensa acrítica del gobierno venezolano es un completo error, puesto que en el proceso de lucha de clases, tanto en Venezuela, como en otras situaciones históricas de características similares, los gobiernos burgueses (por más progresistas o "revolucionarios" que estos parezcan), siempre han cumplido un rol restaurador del régimen de la burguesía y de la reacción, ya sea por acción o por omisión, no existen excepciones, desde el gobierno provisional que asumió el poder en Rusia, luego de la revolución de Febrero de 1917, pasando por el gobierno de la UP en Chile que asumió en el año 1971, por victoria electoral, y así mismo el gobierno de Venezuela con sus 14 o 15 años de "socialismo" del siglo XXI.
Las lecciones históricas están dadas, el paso del capitalismo hacia el verdadero socialismo, aquel en donde, y debemos señalarlo sin pudor, el proletariado ejercerá una dictadura feroz en contra de sus adversarios históricos y de clase, no será jamás en forma pacífica, no será tampoco jamás desarrollada en un país aislado sin la intervención de el o los imperialismos vigentes. Será una lucha dura, cruenta y larga, mientras no se produzca una derrota estratégica y definitiva del capitalismo a nivel mundial.
 Es por esto que observamos con preocupación la intervención burguesa e imperial en Venezuela, que debemos señalarlo claramente, no es sorpresa, y que esperamos que la iniciativa revolucionaria del proletariado venezolano sepa sortear ejerciendo el verdadero poder de la clase más revolucionaria de la historia, superando las pusilánimes conducciones reformistas y en definitiva derribando por la izquierda la pantomima de socialismo que hasta ahora se ha construido.

Primera Parte:  Proyectos en disputa en el campo popular
El 11 de septiembre de 1973, se cierra un periodo político de amplia disputa entre las clases que en ese momento componían la sociedad de este país. En el ámbito de la burguesía se pueden distinguir dos segmentos, la burguesía “financiera” y comercial, aliada del imperialismo y la burguesía industrial de carácter manufacturera, precaria y sometida siempre a los designios del imperialismo y sus cohortes nacionales, sin proyecto propio. Además, también dentro del ámbito del dominio de la burguesía una amplia pequeño burguesía compuesta por multiplicidad de segmentos de la población: empleados fiscales, gremios profesionales, pequeños comerciantes, transportistas y campesinos, cuya máxima característica es su apego a la legalidad, su fe democrática y ciudadana, su tradición republicana y otra serie de mitos infundidos por la burguesía. Finalmente la existencia de un proletariado urbano y rural, en estrecha asociación con el campesinado más pobre y con el campesinado pobre indígena, es decir los Mapuche.
Al referirnos al campo popular, hablaremos de aquel conjunto de clases de la formación económica y social que excluye a la burguesía, es decir, será por tanto la suma de sectores que agrupa a la pequeño burguesía, al proletariado y al campesinado pobre. Y cuando hablamos de los proyectos en disputa, nos referimos a todos aquellos proyectos que excluyen al proyecto explícito de la burguesía, dado que se encontraba en crisis de conducción y no tenía una salida política clara, o proyecto claro que condujera y hegemonizara los destinos del país.
Sin embargo lo anterior, los proyectos en disputa en el periodo 70-73 son básicamente cuatro, el primero, representado en las elecciones del '70 por Alessandri, de representación de la oligarquía, aislado y sin un proyecto distinto al del libre mercado, combinado con aspectos propios del conservadurismo criollo más rancio y reaccionario. Luego, tenemos dos proyectos burgueses, que son en esencia lo mismo, representados en Tomic con la Revolución en Libertad, es decir la DC, que podríamos decir ante el avance de la lucha de clases, la burguesía se disfraza de progresista e intenta cooptar las consignas y programas del reformismo para controlar los cambios, morigerarlos y hacerlos insignificantes. En segundo lugar, el programa de la UP, representada por Allende, el PC, el PS, la IC y el MAPU que era prácticamente idéntico al anterior, y que proponía la vía chilena al socialismo, por cauce pacíficos, legal y electoral. El último proyecto en disputa en el periodo pre-revolucionario del 70-73, fue el de la izquierda revolucionaria que propugnaba la toma del poder político para la construcción del socialismo a través de la fuerza, de los trabajadores y el pueblo organizados. Este proyecto y su estrategia está principalmente representada por el MIR, y un segmento del PS, el MIR tenía la estrategia de guerra del pueblo.
La lucha de clases y las condiciones internacionales de crisis, agudizaron las contradicciones al interior del país, desgastando la legitimidad y condiciones de conducción política de la derecha más tradicional; en lógica de dominación hegemónica, lo que se comienza producir es un resquebrajamiento en la hegemonía ideológica de la dominación a gran escala, la propia lucha y organización de los trabajadores y el pueblo comienza a despejar la cortina, la neblina que significa la dominación capitalista, y los explotados empiezan a comprender tímidamente sus verdaderos intereses y a luchar por estos. De esta forma, al igual que hoy, la representación burguesa de la oligarquía más rancia, pierde capacidad de conducción política y comienza a ser sobrepasada por quienes tienen a su haber la representación política de las más amplias masas, que se ubican un grado más a la izquierda, la DC, el PS, el PC, entre otros; ellos recogen las banderas levantadas por el proceso de lucha, morigerando en mayor o menor grado, las profundas consecuencias políticas, y sobretodo desvirtuando ese proceso con una visión plenamente burguesa de las transformaciones. En este sentido, tanto DCs como UPs, plantean un proceso transformador que respeta la propiedad privada, que respeta la legalidad; en el caso particular del PC, este se plantea la existencia de una burguesía nacional aliada del proletariado y enemiga del imperialismo; que pueden dar sustento y piso político a un proceso de transformación nacionalizador de recursos naturales y de características desarrollistas e industrializadoras.
Como vemos, en el caso de la UP, y del PC en particular lo que se plantea es un proyecto de revolución democrática y burguesa, con elementos propios de un país en condiciones de dominación política y económica del imperialismo, es decir, el esquema típico de liberación nacional sin el componente militar. Por lo tanto, relegando las tareas de la revolución socialista para un futuro indefinido. Complementario con esto, las tareas democráticas incluyen el desarrollo industrializador del país, a partir primero de la nacionalización de los recursos naturales, como eje del desarrollo nacional. Esto supone condiciones de dominación y sojuzgamiento de la burguesía nacional, explotada por el imperialismo, de forma tal que, podría ser convocada a un proyecto liberador, de forma tal de construir un país soberano, libre y desarrollado.
Cualesquiera sean las razones y fundamentos para este proyecto, la realidad y los hechos demostraron trágicamente que dicha burguesía nacional no existía, al menos en la forma en la cual el reformismo la describía, y los sucesos demostraron que la burguesía “nacional”, era absolutamente pro-imperialista, y que no tenía el más mínimo interés en construir un proyecto nacional emancipador del imperialismo y menos desarrollista, en el sentido industrializador. Podríamos considerar incluso que dicha intención burguesa existía realmente, sin embargo en el desarrollo de la lucha y las contradicciones de clase interburguesas, en la agudización del conflicto y ante la eventualidad de una revolución de carácter socialista, dicha porción de la burguesía perdió rápidamente su condición o interés nacional y abandonó su proyecto emancipador, si es que alguna vez lo tuvo. Este punto es importante destacarlo, ya que en la historia no existen solo blancos y negros, y siempre hay matices, por tanto, en la medida en que el desarrollo de las contradicciones de clase se agudizan y en que la correlación de fuerzas se mueve significativamente a favor de los sectores populares, a la burguesía en conjunto se le erizan las pelambres y se atrincheran a la sombra y protección del papá imperial, abandonando cualquier atisbo de proyecto nacional desarrollista.
Sin embargo, y he aquí que la historia de esta época se hace más trágica, el esfuerzo transformador hegemónico, como ya lo hemos planteado, estaba fundamentado en una concepción totalmente burguesa de la realidad, por un lado, y por el otro en una visión de carácter idealista. Cuando hablamos del “esfuerzo transformador hegemónico”, nos referimos ciertamente al programa de la UP, a la “vía chilena al socialismo”, un programa y políticas en esencia pequeñoburgués e idealista puesto que basa su política en un diagnóstico incorrecto, es decir, asume la existencia de una burguesía nacional, con proyecto de desarrollo, emancipadora en relación al imperialismo, que puede constituirse en aliada del proletariado en el desarrollo de las tareas democráticas. Cuyo fundamento ideológico no pasa del idealismo pequeño burgués al suponer que con el solo y único hecho de contar con las mayorías populares en el parlamento y con dichas mayorías expresadas en el control del gobierno, sería suficiente para desarrollar y concretar un proyecto emancipador, craso error. Resulta que toda esta parafernalia democrática y legalista, tiene un fundamento teórico esencial, y este es, la negación de la lucha de clases, la negación del enfrentamiento histórico que significa la lucha de clases, y por lo tanto la negación misma de la existencia de clases sociales antagónicas. De esta forma, la UP, Salvador Allende y sus colaboradores, en gran medida utilizan un lenguaje “revolucionario”, hablan incluso de lucha de clases, sin embargo lo realizan en un sentido puramente retórico, puesto que en la práctica actúan en sentido contrario, intentan suavizar el enfrentamiento, contener la organización y autonomía de los trabajadores proletarios, y finalmente abren flancos decisivos para la contra ofensiva burguesa.
En resumen, los proyectos principales que se enfrentan en el periodo 70-73, son dos, el proyecto de la “vía chilena al socialismo”, de carácter utópico y fantasioso, en esencia concebido bajo el amparo ideológico de la pequeño burguesía; y que capitula trágicamente como proyecto al negarse a tomar iniciativa hacia la toma del poder, por su obsesión malsana, incluso mitológica por la legalidad burguesa y por el respeto a las instituciones. El segundo proyecto en disputa de significancia es el proyecto de los sectores revolucionarios, que a la postre fue derrotado política y militarmente, más no capituló. Este proyecto, que se planteaba la lucha por el socialismo a través de todas las formas de lucha, legales e ilegales, fue incapaz de madurar lo suficiente para ganar conducción al proyecto reformista, no fue capaz de desarrollar iniciativas tácticas en los momentos clave que le permitieran desembarazarse del peso de la conducción reformista para construir camino propio, fue incapaz de salir de su táctica insurreccional defensiva; puesto que también infundido de algún grado de confianza hacia el proyecto reformista; subordinó la propia iniciativa a la pusilánime inacción del gobierno popular que no fue capaz de defenderse así mismo, de convocar a las masas a la guerra civil abierta en defensa de sus verdaderos intereses; en ese sentido y humildemente intentamos reflexionar sobre esto, el proyecto de la izquierda revolucionaria, tampoco maduró ideológicamente lo suficiente como para desembarazarse en el momento decisivo del proyecto pequeñoburgués y de su conducción para tomar la iniciativa y provocar un cambio en la situación de retroceso y repliegue del movimiento de masas de los últimos meses del ’73.
Aquiles Torres


jueves, 21 de noviembre de 2013

Hermógenes Pérez de Arce no descartó intervención militar si se produce un cambio en la Constitución

Nada de raro sería, la historia de Chile está llena precisamente de estas intervenciones militares para asegurar los privilegios de la clase dominante, es por eso, que los llamados tanto a construir correlación de fuerzas al interior del parlamento a través de las elecciones o bien a través de una asamblea constituyente son esfuerzos inútiles y estériles si no van acompañados de un  proceso de construcción de fuerzas que le dispute precisamente la hegemonía de la violencia al ejército y a la burguesía, y que en definitiva permita garantizar la implementación de largo plazo de los cambios profundos que necesitamos.

Programa Piloto

A continuación entregamos la nota de CNN



El abogado hizo ver los posibles escenarios si se llegará a concretar la Asamblea Constituyente.


El posible cambio de Constitución ha sido el tema que ha marcado la agenda política, esto debido a que en el comando de Michelle Bachelet ya se estarían gestando los primeros indicios para que esto ocurra. Para Hermógenes Pérez de Arce, esto solo traería más problemas y no soluciones.

"Esta sola iniciativa provoca una crisis institucional y eso puede tener cualquier salida porque ya cuando se ha transgredido la Constitución de esa manera, cualquier otra transgresión puede encontrar justificación (...) generalmente estas situaciones se han resuelto en Chile por esa vía (golpe de Estado)", aseguró.

Fuente: CNNChile

viernes, 6 de septiembre de 2013

40 años - La Lucha Continúa!!! (06/09/2013)



Este año se cumplen 40 años del golpe militar del 11 de Septiembre de 1973. Este hecho que marca la historia presente, sucedió como respuesta de la burguesía a un proceso de ascenso permanente de la lucha que las masas de trabajadores desarrollaron, particularmente a partir de finales de los '60. Esta fue la culminazión de un proceso de acumulación de fuerzas populares que se desarrolló a lo largo de 80 años de lucha de clases, de 80 años en donde trabajadores y campesinos desarrollaron diversos procesos de lucha y de acumulación de fuerzas, de construcción de espacios sociales, mancomunales, sindicatos, organizaciones de masas, políticas, revolucionarias y militares.

El golpe militar expresa la necesidad de la burguesía, de los empresarios, de resolver la crisis política que desarrolló a partir de la elección de allende en 1970. El reformismo instalado en el gobierno, intentó cumplir su programa, bajo el asedio de los empresarios, y del imperialismo, recibiendo ataques de distinto carácter, con marchas, bombazos a las torres de electricidad, sabotaje al comercio, a la producción y al transporte. Los empresarios utilizaron todos los medios a su disposición, los legales y los ilegales para combatir al gobierno popular, y ante la agudización del conflicto y al no poder derrocar al gobierno mediante las opciones legales disponibles, y al presentar la UP un gran apoyo de masas, no quedó otra opción que recurrir de manera más decidida a la opción militar.

El reformismo, representado en el gobierno de Allende por Él mismo, por el Partido Comunista y el Partido Socialista, entre otros, nunca tomó una opción decidida de ofensiva en contra de la burguesía, nunca fue capaz de materializar el gran apoyo de masas con que contaba en un proceso de ofensiva político y militar que derrocase verdaderamente el poder burgués, no solo desde el gobierno sino que también desde la conducción de las grandes empresas, de la conducción de la economía en el banco central y en la banca privada, desde la conducción de las fuerzas militares, es decir desde los centros en donde el poder reside realmente. Y no lo hicieron porque su carácter, el carácter del reformismo, y del ciudadanismo es escencialmente burgués, por tanto, respetuoso de las instituciones y de la legalidad vigente, que es  por cierto totalmente burguesa.

Los trabajadores y las masas populares, encabezaron ofensivas decididas y numerosas efectivamente en contraposición a la legalidad burguesa, paradógicamente en defensa del propio gobierno popular que no era capaz de defenderse así mismo. Los trabajadores y las masas populares se tomaron fundos, empresas y comercios; establecieron mecanismos paralelos de distribución de mercancías, desarrollaron una iniciativa que superó rápida y eficazmente a la legalidad y resolvieron, donde existieron, las problemáticas básicas económicas que los aquejaban y avanzaron en su nivel de conciencia a partir de la resolución por sus propias manos de sus necesidades concretas y a partir de acá defendieron el gobierno popular, que de paso les dió la espalda cuando solicitaron el apoyo desde el gobierno central y por tanto la agudización de la lucha de clases apoyada desde las instituciones del gobierno. Numerosos son los ejemplos: El complejo maderero industrial panguipulli, El cordón industrial cerrillos, El cordón industrial vicuña mackena, los comandos comunales, etc.

En este contexto, las organizaciones revolucionarias de la época asumieron la táctica del Poder Popular, no como una invención o creación propia, sino como la correcta interpretación o síntesis de la expresión de lucha que desarrollaban las masas en defensa de sus propios intereses. De esta forma, ya no solo los trabajadores y las masas populares desarrollaban la iniciativa del Poder Popular, sino que también organizaciones revolucionarias impulsaban dicha política a partir de sus esfuerzos de construcción política, orgánica, de masas, de agp y militar.

¿Por que perdimos entonces? Lo primero a señalar, es que la derrota no fue de un partido, ni de un sector en específico, la derrota política y militar de 1973 fue de todo un pueblo, del conjunto de la clase trabajadora, en manos de la burguesía y del imperialismo. Lo segundo, es que como ya señalamos, el reformismo, y por tanto el pensamiento o ideología pequeñoburguesa, predominó y fue hegemónico durante esa época. Correspondientemente, los sectores que desarrollaban la política del Poder Popular, eran minoritarios y su grado de desarrollo e influencia no fue suficiente como para conquistar a la mayoría de los sectores que apoyaban a la Unidad Popular, de forma de haber materializado una verdadera ofensiva política y militar sobre la burguesía. El MIR en una evaluación de su comisión política de diciembre de 1973, señala con claridad, desde la perspectiva de los revolucionarios las causas profundas de la derrota:

“En lo fundamental perdimos la batalla antes, cuando no fuimos capaces de desplazar al reformismo en la conducción del movimiento de masas. (…) No podíamos en horas, en el terreno militar, recuperar el terreno político que no fuimos capaces de conquistar entre las masas los meses anteriores."[1]

Los efectos del golpe de estado fueron devastadores, estos produjeron un amplio repliegue de las masas que hasta hace solo algunos meses habían protagonizado movilizaciones de más de 1 millón de personas marchando por la alameda. La represión se ensañó con los sectores de masas más activos durante la UP, el asesinato y muerte de los sectores más combativos fue feroz. Curiosamente a pesar de que el reformismo se portó, entrecomillas, bien con la burguesía sobre la UP, también fue diezmado, es necesario señalar que el PC perdió por lo menos 2 direcciones nacionales completas en manos de la represión, pues bien, pagaron cara su ingenuidad pequeñoburguesa.

Desde el punto de vista económico, la burguesía resolvió la crisis eliminando todas las trabas que hasta entonces le impedían acrecentar su tasa de ganancia, esto es, se dió el lujo como en ningún otro lugar del mundo de exterminar de un plumazo todos los derechos y conquistas de la clase trabajadora acumuladas en 80 años de lucha, y desde un punto de vista más teórico, mandaron al traste de la basura  a la estructura política, económica y social que era conocida como Estado de Bienestar. De esta forma, dejando campo abierto para hacer sus negocios en áreas como Educación, Salud, Vivienda Social, etc. Comenzó el proceso de depredación de la naturaleza como nunca antes había sido visto, y fundamentalmente los niveles de explotación de la mano de obra se acrecentaron significativamente. Tanto es así que a principios de los '80, el triunfo político y militar les permitió asaltar nuevamente a los bolsillos de los proletarios a través de la creación de las AFP, privatización explícita del sistema de pensiones y además apropiación obligada de un porcentaje adicional del salario de cada trabajador para ser entregado en bandeja a la banca nacional primero, y luego, en el año 2002, a las empresas multinacionales.

Pero no todo fue tan fácil, los trabajadores, el pueblo y sus organizaciones revolucionarias siguieron bregando para construir un futuro mejor. Es así como, recompuestos después de la senda derrota, el MIR desarrolla su conocido plan '78, que consistía en desarrollar diversos tipos de fuerzas militares, poninedo acento en dos procesos paralelos, el primero era el desarrollo de una guerrilla rural en dos zonas de inserción, Neltume en la cordillera de Valdivia y en Nahuelbuta en la cordillera de la costa cerca de concepción. El segundo tipo de fuerza a construir eran lo que más tarde se conocería como la "resistencia", unidades de guerrilla urbana, que inicialmente fueron desarrollándose como milicias locales que desarrollaron una serie de acciones de sabotaje incendiario sobre diversos objetivos tales como centros de diversión de los ricos, voladura de torres, recuperación y repartición de bienes de consumo básico, ajusticiamiento de colaboradores, etc. Lamentablemente la guerrilla rural fue detectada en su fase de instalación no pudiendo tener un desarrollo mayor, y en términos generales la apuesta se adelantó un año a un nuevo ciclo de alza en la lucha de masas, por tanto, no logró entroncar políticamente el esfuerzo que se desarrollaba con el proceso de lucha que se venía.

Por otro lado, el PC, siempre reformista, a fines de los '70 había recompuesto en algo sus fuerzas, y es necesario señalar que este partido, de amplias masas obreras, seguía teniendo un gran arraigo en la clase trabajadora chilena, por tanto, contaba con una retaguardia social importante. De esta forma, estableció un plan de lucha en contra de la dictadura, que incorporó el componente militar, en una perspectiva únicamente táctica, esto es, que manteniendo su estrategia reformista de lograr reconquistar la democracia burguesa, para a partir de allí reformar al estado capitalista y conquistar el socialismo por vía pacífica. En consecuencia, el PC, transformó a la mayoría de sus cuadros jóvenes que estudiaban entonces medicina en Cuba, en estudiantes de las academias militares de dicho país, conformando un contingente que más tarde sería conocido como el FMPR.

El FPMR era la estructura militar del PC, por lo tanto, el FPMR se subordinaba a la estrategia y tácticas definidas por el partido, de esta forma, siempre, el FPMR tuvo como objetivo debilitar a la dictadura de forma de lograr recuperar la democracia burguesa, y  no tenía como objetivo la toma del poder, ni la construcción del socialismo vía el enfrentamiento militar.

Por otro lado, en los '80 se desarrollaron dos procesos amplios de lucha, los más significativos, que fueron el año '83, debido a la crisis mundial económica de principios de los '80, que sumado a las medidas neoliberalizadoras de la junta militar y los chicago boy's pauperizaron enormemente a grandes capas de trabajadores del país, como ya dijimos, conculcando los derechos obtenidos en 80 años de lucha previos. Luego el año 1986, se desarrollan las mayores protestas populares nunca vistas, y es en ese contexto, en donde el FMPR realiza sus más espectaculares acciones, justo en un año en donde la lucha popular arrecia, a diferencia del MIR, el frente actúa en los mismos momentos en donde la lucha de masas es más aguda. En este contexto se da el fallido atentado a Pinochet. De este año surgen aquellas agrupaciones políticas que darán nacimeinto a la concertación, existe por otro lado una agrupación conocida como MDP, que agrupa a diferentes organizaciones políticas y de masas, la cual será deshecha por los operadores políticos del reformismo, para dar cabida a la salida pactada de la dictadura.

El fin de la dictadura es forzado por varios procesos. En primer lugar el amplio desarrollo de la lucha de clases, y el importante ascenso de la lucha de masas, en donde el protagonista es el pueblo trabajador, sumado al referente político militar que significa el FPMR y otras organizaciones armadas, ponen en riesgo la inversión extranjera, por tanto los intereses del capitalismo internacional o también conocido como imperialismo, principalmente representado en Estados Unidos. Entonces, el accionar de las masas movilizadas y en lucha, pone en riesgo la seguridad del capital, por tanto, la dictadura militar ya no da garantías suficientes al proceso de reproducción capitalista, de esta forma, el imperialismo y la propia burguesía local, presionan a los militares para pactar una salida a la dictadura que descomprima la tensión acumulada. Esta situación entronca perfectamente con los intereses reformistas, que solo buscan una salida democrática y no la profundización de la lucha por el derrocamiento de los patrones, de esta forma, y coherentemente con su política, una vez cerrado los acuerdos entre el imperialismo, la burguesía nacional y los sectores que "representan" a los trabajadores y el pueblo, el PC, su principal representante, desmoviliza a su fuerza militar, es decir al FPMR.

Esto produce un efecto en cadena. El FPMR se quiebra entre quienes quieren seguir la lucha, ya no solo para derrocar la dictadura sino que también para luchar por el poder para construir el socialismo, versus quienes acatan la línea reformista del PC. De ahí surge lo que sería conocido como Frente PC y el FPMR autónomo, conducido por José Miguel, Raúl Pelegrin, y Tamara, Cecilia Magni.

En este escenario es pactada la salida de la dictadura a través del plebiscito del '88. Dada que nuevamente la conducción hegemónica de los trabajadores y del pueblo y de sus organizaciones con más peso sigue siendo reformista, en oposición a la conducción revolucionaria, el pueblo se vuelca decididamente a conquistar la democracia a través del voto, abandonando rápidamente la lucha directa, violenta y revolucionaria. Es necesario destacar aquí, nuevamente la importancia de la conducción pequeñoburguesa, reformista y ciudadanista, que difunde permanentemente el apego a las instituciones y a la legalidad, por más ilegítimas que estas sean.

Y bueno, el gran triunfo del plebiscito del '88, inaugura la peor de las derrotas de la clase trabajadora de este país. Engañados, frente a un supuesto triunfo, abandonamos rápidamente la lucha, y nos creemos el cuento de la democracia. Por supuesto que, quedan algunos porfiados, pero son los menos, que quedan aislados, dispersos y atomizados. El pueblo en su conjunto acepta la salida democráctica como un triunfo propio, y legitima sin mayores problemas a los cuatro gobiernos de la concertación y al gobierno de la derecha finalmente.

Durante los 23 últimos años de "democracia", el robo descarado al bolsillo de los trbajadores fue profundizado por cada uno de los gobiernos, todos ellos representantes de la burguesía nacional y del imperialismo. Nunca se adoptó una medidad que beneficiara en el largo plazo a los trabajadores y al pueblo, el nivel de concentración de la riqueza en este país, no tienen parangón alguno en ningún otro país en la tierra. Es por eso que cuando los burgueses hablan de Chile en el extranjero, siempre dicen que los burgueses de otras tierras nos ven con admiración. Y tienen toda la razón, este es un paraíso para la superexplotación de la mano de obra, en donde hasta hace poco, nadie reclamaba nada  y todos aceptábamos las imposiciones arbitrarias que el capitalismo nos imponía.

Pero, como la historia es porfiada y la lucha de clases es implacable, el propio efecto de esta depredación, que es el destino inexorable del capitalismo nos ha despertado, y las fuerzas proletarias han comenzado a dar nuevamente la pelea, no por una teoría en especial ni por una ideología en particular. El proceso de lucha se desata, porque las condiciones concretas de vida comienzan a ser insufribles nuevamente, y la gente a pesar de vivir en el sopor consumista, comienza a liberarse de la dominación que la mantuvo dormida tantos años. Sin embargo, a pesar de que esta liberación inicial de la dominación es por necesidades concretas, es sumanente vital rescatar las lecciones de lucha, la historia de lucha de nuestro pueblo. Las experiencias de lucha pasadas son riquícimas y debemos aprender de ellas para no cometer los mismo errores, debemos rescatar lo bueno y desechar lo malo. Debemos teorizar nuestra práctica, porque al enemigo que enfrentamos es poderosísimo, y no solo es la burguesía local sino que es a su hermano grande el imperialismo a quien también hay que derrotar. Y ellos son muy inteligentes, nos dieron una enorme lección en 1973 y a lo largo de los años, no solo nos asesinaron, también nos convencieron de que su sistema es el mejor. Por lo tanto, no basta con luchar espontáneamente ni inmolarse en la primera pelea, necesitamos acumular nuevamente las fuerzas sociales, orgánicas, políticas y militares que nos llevarán al triunfo definitivo. Y cuanto antes mejor!

Preparado por Programa Piloto



[1]Comisión Política del MIR, Diciembre de 1973

viernes, 19 de abril de 2013

El triunfo electoral de Maduro. Estadísticas, autocrítica y golpe de Estado (8 asesinatos)

El triunfo electoral de Maduro. Estadísticas, autocrítica y golpe de Estado (8 asesinatos) 

La muerte del Presidente Chávez ha significado un duro golpe para el movimiento progresista latinoamericano. 
 
“La organización socialista, la crítica y la militancia contra la burguesía y la boliburguesía, parece ser la única alternativa para sortear un ajuste económico antiobrero (escalonado) y evitar que las miserias del capitalismo criollo impulsen triunfalmente la candidatura ultraliberal y antisocialista de Capriles para el 2018”**
**Manuel Sutherland: Escrito el 8 de Octubre de 2012

En plenas exequias la ley exigía llamar a elecciones presidenciales ipso facto. En treinta (30) días había que realizar otra elección presidencial, cuya campaña duraría sólo diez días y que definiría el rumbo del país por seis años.Montados en la popularidad del Presidente Chávez y en el alud sentimental que su fenecimiento arrastró, el chavismo personificado en Nicolás Maduro, juraba que iba hacia un triunfo categórico. El 90% de las encuestadoras le otorgaban al candidato bolivariano entre 12 y 20 puntos de ventaja. Sin embargo, la noche del 14 de abril Nicolás apenas pudo ganar con 272.865 votos de ventaja (con casi 15 millones de votos escrutados). Acto seguido, el candidato de la ultraderecha desconoce el resultado, insinúa fraude y hace llamamientos directos a la desobediencia civil, al paro patronal y al combate callejero. ¿Por qué sucedió esto? ¿Por que aún no hay señales sólidas de autocrítica? ¿Cómo es el golpe de Estado se desarrolla a sottovoce?

Problemas económicos graves y la designación de Nicolás Maduro
El 7 de octubre de 2012, Chávez había ganado las elecciones presidenciales por tercera vez seguida, pero su salud estaba muy deteriorada por un extraño cáncer que se presentaba invencible. En enero de 2013 los problemas económicos propios de una economía capitalista cuyo eje es la renta petrolera, se potenciaron con el acaparamiento de mercancías y las presiones especulativas sobre el tipo de cambio oficial (cuatro veces más barato que el dólar de mercado negro). Ante tal situación, el 8 de Febrero el gobierno devalúa la moneda en 47% y anuncia que vendrán nuevos “ajustes” económicos. El intitulado por la oposición “paquetazo”, se configuró como punta de lanza de la propaganda antichavista, acusando al gobierno de neoliberal y antipopular. La medida cayó muy mal y suscitó las más profundas amarguras. Dentro de la mar de incertidumbres, el 5 de Marzo se anuncia el fallecimiento del Presidente Chávez.

La muerte de Chávez trajo mares procelosos de seguidores incondicionales que protagonizaron las exequias más grandes en la historia de Latinoamérica. Sobre esa ola conmovedora se eleva Nicolás Maduro. Nicolás fue conductor de autobús y posteriormente un sindicalista destacado de su ramo. Acompañó desde muy temprano el proyecto bolivariano de Chávez y luego estuvo en varios puestos de relevancia en el gobierno, hasta que fue investido como Ministro para las Relaciones Exteriores, cartera que dirigió por más de seis años. Muchos dicen que en la disputa por la sucesión de un Chávez mortalmente enfermo, la presión internacional fue decisiva para que Maduro fuese el elegido por el mismísimo Chávez, en su último discurso.

Las elecciones más apresuradas y el proselitismo superficial
Para 2013 el chavismo tenía la misión de mantener los votos que obtuvo hace seis meses y continuar su proyecto de reformas, asistencia social y distribución popular de la renta petrolera entre los más pobres.

El chavismo sólo tuvo 12 días para realizar una fugaz campaña que ameritaba todo el diseño de eslóganes, propagandas, afiches y las típicas visitas a barrios populares, donde el beso a la abuelita y el cargar de niños en brazos, no pueden faltar. Con tan escaso tiempo, la campaña de Maduro se centró en un exageradísimo culto a la personalidad del Presidente Chávez. La estrategia publicitaria se centró en votar por Maduro para honrar la del Presidente. Las consignas: “Chávez te lo juro, mi voto es para Maduro”, “Chávez te cumpliré, por Maduro votaré”, ocuparon la centralidad de la campaña. En vez de prometer soluciones radicales a gravísimos problemas de la sociedad venezolana y ofrecer respuestas concretas en asuntos prácticos (la economía), Maduro partió de la premisa que Chávez lo había hecho todo bien, y que sólo había que continuar el trabajo.

Mientras el candidato de la ultraderecha se llenó de mentiras prometiendo estrafalarios  aumentos de salario (50%), aumento del pago en las pensiones etc.; Maduro se centró en cumplirle a Chávez una promesa supraterrenal llena de un misticismo y de una religiosidad que la izquierda tachó de medieval. Cuando a Maduro se le preguntó sobre el terrible problema de la inseguridad, las medidas duras y concretas contra el hampa no se escucharon. Si Venezuela tiene la segunda tasa más alta de homicidios en el mundo (luego de Honduras)[i], y el año pasado (2012) tuvo 16.072 homicidios[ii], es evidente que estamos en una guerra, y que se necesita hablar de un combate radical que requiere medidas contundentes. Es asombroso que el mismo Maduro haya admitido[iii] que en seis regiones del país, se hayan cometido la bicoca de 10 mil homicidios y no prometa medidas de mano fuerte contra el lumpen armado que se desenvuelve con total impunidad.

En el tema económico fue más de lo mismo. Todo se basó en prometer algunas acciones abstractas en contra de especuladores, acaparadores y comerciantes inescrupulosos. La promesa de más controles y regulaciones ya no alegra a nadie. Las promesas en esta materia fueron demasiado etéreas e incluso pueriles ante problemas tan graves como: Tener la tasa de inflación más alta del mundo (exceptuando a Siria y a Sudán[iv]), importar la mayoría de lo que se consume (se importa leche líquida, pollos, café), escasa producción (menos del 10% de las empresas se dedican a actividades productivas), alto incremento del endeudamiento público y un largo etc.

Ante el asunto de la inflación, por ejemplo, Maduro insistió en decir algo que es muy cierto: “el record de más alta inflación anualizada en Venezuela, se dio bajo el gobierno de Caldera en 1996 (115 %), la nuestra es mucho más bajita que en la cuarta”. Sin embargo, si compara el 25% de inflación anualizada a marzo de 2013, con la inflación de febrero de 1973 (3,22%[v]), nos damos cuenta que la inflación actual, es ocho veces superior a la de 1973. Más impopular es la insistencia en políticas devaluacionistas y en políticas de transferencias de divisas preferenciales a la burguesía local por las vías de CADIVI y el SICAD.

La tendencia al aumento del voto opositor…la ultraderecha gana terreno
Con esa campaña nos parecía difícil una victoria holgada sobre la ultraderecha. Si seguimos la tendencia de los votos de la oposición nucleada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), podemos notar las altas tasas de crecimiento que detentan.

Entre 2006 y 2012 los votos del chavismo crecieron en 882.052 votantes, es decir, 12 por ciento[vi]. Muy por debajo de lo que esperaba la dirigencia chavista. En ese período, los opositores crecieron en 2.298.838 votantes, es decir, 54 por ciento[vii]. Muy por encima de lo esperado. Entre 2012 y 2013 la oposición creció bastante (en apenas 6 meses creció lo que el chavismo creció en seis años -2006-2012-) y el chavismo por primera vez disminuyó. En latabla 1 se muestra la evolución de las votaciones en elecciones presidenciales, de los dos principales bandos en contienda. Para el período 2018, se pronostica a base de una tendencia que refleja el promedio simple de las anteriores elecciones. Claro está, los sucesos políticos radicales, echan por tierra las tendencias observadas en el pasado. Sin embargo, lo que se quiere mostrar, es como la oposición tiene enormes posibilidades de regresar al poder político, más aún si conserva el poder económico.
Tabla 1:
                                  
Imágenes integradas 1

La estrechez de los resultados y lo endeble de la “victoria” sobre la ultraderecha
Los chavistas juraban que ganaban con un amplio margen y la oposición no tenía en sus planes un aumento de su votación que acompañase un descenso en el voto del chavismo. Lo cierto es que el resultado fue una sorpresa para ambos.

La dirección chavista considera que el pueblo no tiene “conciencia” de lo bueno que es el gobierno y por ello se abstuvo. Otros chavistas opinan que el pueblo se fue a la playa en vez de votar. Otros, afirman que el triunfalismoempujó a las masas beneficiadas por los programas sociales del gobierno, a “enchinchorrarse” en su apartamento. Sin embargo, ninguno habla de las causas estructurales (los problemas económicos y en segundo plano la inseguridad) de la pérdida de un contingente grande de votos, que en apenas seis meses pareciera que cambió de bando. Teniendo en cuenta la gravedad de los problemas económicos, el chavismo sacó una enorme cantidad de votos, sustentados en su trabajo ideológico, mediático y popular-asistencial. Sin embargo, esa fórmula se está agotando, y los cambios estructurales que el chavismo ha prometido, aún no llegan.

El análisis de los resultados y la “migración” del voto a la ultraderecha

"Desde el marxismo, consideramos que la senda conciliatoria arruina al chavismo y que la radicalidad puede devolver la confianza mayoritaria de las masas y puede facilitar la resolución de los problemas antes citados."
Manuel Sutherland: Escrito el 8 de Octubre de 2012

Vamos a analizar algunos números de la elección, sin ser éste un examen exhaustivo de los resultados. Sólo nos vamos a ocupar de algunos aspectos medulares que pueden indicar, una posible migración de votos bolivarianos hacia la ultraderecha, más por cansancio, que por apoyar a la figura misma que impone la MUD. A continuación, colocaremos un cuadro estadístico que correlaciona las elecciones presidenciales de 2012 con las de 2013. En latabla 2 se observan algunos indicadores interesantes. Vemos que la pérdida de votos de Nicolás Maduro con respecto a Chávez en las presidenciales de 2012 fue de 615.626 votos. Decimos que hubo una probable “migración” del voto, porque el 99% de las personas que votaron en 2012, volvieron a votar en el 2013, sólo que más de 600 mil dejaron de hacerlo por el chavismo y unos 700 mil lo hicieron por la oposición.
A primera vista, parece bastante improbable que Capriles (MUD) quien obtuvo un  crecimiento electoral de 54% para 2012, haya podido crecer por “mérito” propio, en un 11% en apenas seis meses. Lo más probable, es que una buena parte de los que votaban por el chavismo, hayan “saltado la talanquera” y votado una opción distinta.

Es interesante el caso del Estado Zulia, en el cual el chavismo disminuyó su votación en 93.661 votos, 12 % menos de lo que obtuvieron en octubre de 2012.  Siguiendo en la tabla 2, vemos la diferencia porcentual a nivel nacional y en algunos estados seleccionados, de lo no explicado por la hipotética migración del voto. Es decir, colocamos los porcentajes de crecimiento puro (descontando los votos que perdió Maduro y que suponemos fueron trasladados a Capriles). Como se denota en la tabla 2, la diferencia porcentual es sumamente baja y como lo indica una bajísima desviación estándar, todos los datos están muy cercanos al promedio aritmético.
Tabla 2:
                              Imágenes integradas 2

Resumen estadístico básico, de algunos tópicos generales de la elección 2013

En la tabla 3 se muestran datos más detallados de la votación total y se hace una comparativa con la votación de 2012. En los Estados seleccionados al azar, se denota lo que Maduro decreció y lo que Capriles creció en dichos Estados. En seguida se muestran los indicadores correspondientes en los que se observa que (en promedio) el 70% del incremento en la votación de Capriles, se explica por lo que pareciera ser una migración del voto bolivariano. El 30% restante parecen ser votos adicionales que obtuvo Capriles, destacando los Estados Lara y Carabobo, donde obtuvo casi el doble de los votos que presumiblemente emigraron del chavismo. En Zulia, Aragua y Anzoátegui obtuvo crecimientos por encima de su crecimiento a nivel nacional. Algo que también llama la atención, es la disminución fuerte del voto chavista en Táchira, a decir de las cifras, el descenso en la votación en ese Estado, duplica al descenso promedio nacional. Tristemente, el Táchira es una zona plagada de narcoparamilitarismo colombiano, que poco a poco ha instaurado un régimen delincuencial sustentado en el contrabando de gasolina y alimentos, desde Venezuela hacia Colombia. La gravedad de este asunto, no se corresponde en lo absoluto con las medidas tomadas a tal respecto.
Tabla 3:

Comparativa de resultados electorales (2012 vs. 2013) a nivel nacional y por Estados
                       Imágenes integradas 3

Polarización del voto por clases sociales
Es imposible afirmar con certeza el asunto de la migración de los votos. Solo es una hipótesis que a la luz de ciertos datos, ofrece ciertas perspectivas explicativas. Una de las bazas de esa explicación, consiste en la disciplina del voto antichavista y su dura segmentación clasista. En la tabla 4, se muestran resultados escogidos para mostrar los sitios en donde una preferencia se impuso con holgura a otra.
Tabla 4:

Diversas mesas electorales muy polarizadas 
                                             Imágenes integradas 4
La conciencia de clase de la burguesía es sólida, en cuanto a la expresión de su voto. Muy pocos (menos del 4%) se ¨atreven¨ a desviarse de su orientación clasista y con disciplina votan por un candidato burgués de pura cepa. En los sitios más populares, los más radicalizados llegan al 70%, salvo contadas excepciones que rozan el 80%.

El supuesto “fraude” y las alocadas acusaciones de una mente estéril
El chavismo ha ganado 16 de 18 elecciones en 14 años. Aunque ellos digan 17, los números muestran que en las elecciones a la Asamblea Nacional del año 2010, el chavismo sacó menos votos que la suma de la MUD y el PPT. Gracias a un rediseño de los circuitos electorales y a la eliminación de métodos que garantizan la proporcionalidad del voto, el chavismo pudo tener muchos más diputados, obteniendo menos votos que la suma de los votos que alcanzó el PPT y la oprobiosa MUD.
La MUD viene de derrota en derrota. Por ello, muchos de sus seguidores llevan años gritando “fraude” y deslegitimando al Centro Nacional Electoral (CNE) que es dirigido por una mujer cuya ligazón con el chavismo es clara. Partiendo de ese particular, argumentaron muchas veces que habían satélites cubanos (¡!) que transformaban los votos de antichavistas a chavistas y un sinfín de penosos delirios. La campaña del “fraude” anunciado tiene el doble rol de desprestigiar al gobierno y de justificar las esperadas derrotas. Ello ha empujado a que el CNE sea el órgano electoral que más pruebas, auditorías y controles promueva. Además de eso, cientos de observadores internacionales y ONG tan burguesas como el “Centro Carter”, vienen a menudo a decir que el sistema de elección venezolano es el más transparente del mundo.

La MUD no cree en la estadística, como ciencia social, e impone como condición, que se audite el 54% de las urnas de votación, una “muestra” exagerada, acientífica y estólida. A pesar de ser absurdo, el CNE audita el 54% de las cajas en los centros electorales. Con todo eso, Capriles no se atrevió a decir: “fraude”, sino que él se sabía ganador y que exigía que se contaran manualmente TODOS los votos, cambiando de facto un sistema de votación electrónico, por un sistema manual cuyo clímax es el fraude a fuerza de forjar actas, quemar votos y con bolígrafos agregar números a la izquierda. Esta chifladura fue siempre denegada por el chavismo y el CNE.

El llamado a la desobediencia civil, el bufo intento de insurrección y más desatinos

La misma noche en que Capriles no reconoce su derrota electoral (no entendiendo su enorme victoria política), se abalanza a llamar al pueblo a la calle a protestar, a tocar cacerolas y a ejercer “presión” (el lunes 15 de abril) en las sedes regionales del CNE, para juntar fuerzas y llevar una marcha a la sede central del CNE de Caracas y exigir por la fuerza el reconteo manual de los votos. Según él, tiene en su poder más de 3200 irregularidades acaecidas en la “fiesta electoral”. Sin dar detalles de las mismas, se aventura a repetir que él tiene otro resultado en su comando. Las denuncias de Capriles rondan los reclamos por motorizados chavistas que intimidaban a votantes en cola, voto de personas enfermas en camilla, personas armadas que asustaban a caprilistas etc. Ninguna denuncia es consustancial a un acto fraudulento que permita torcer cientos de miles de voluntades. No presenta ni una prueba, pero hace continuos llamados a tomar la calle “con firmeza y energía”.

Los seguidores de Capriles más enloquecidos, agitan en frenesí extático ollas, sartenes y paletas de madera. Las “brigadas” juveniles andan en carros y motos costosas, azuzando, imprecando y maldiciendo al chavismo. A todo gañote tiran toda clase de invectivas a personas indefensas que trabajan en establecimientos bolivarianos. Aunque el número de protestas es muy acotado y sus protagonistas escasos, han logrado cometer crímenes muy graves.

La estrategia chavista del desgaste y las sombras del paro cívico que lleva al golpe
Mucho más organizados y con directrices acotadas, las bandas de lumpen armado que hacen trabajo político de masas en las zonas más depauperadas,  se han lanzado a la calle con la intención de generar graves hechos de violencia que hagan de la situación, la antesala a una crisis política que obligue al reconteo de votos y a paralizar al país, desconociendo de facto la proclamación de Maduro efectuada el lunes 15 de abril y evitando su juramentación como Presidente el 19 de abril.

La búsqueda de desestabilizar ha tenido una respuesta oficial, deteniendo a más de 161 personas implicadas en hechos vandálicos menores. Sin embargo, es más que probable que sigan libres los cobardes asesinos que salen a la calle a disparar tras las sombras, a presuntos chavistas, y a quemar (con la gente adentro) ambulatorios, casitas del partido PSUV, ventas de comida etc. A golpe de madrugadas y gallos estas agrupaciones han asaltado y quemado una gran cantidad de establecimientos bolivarianos. El chavismo, haciendo proverbial su mano blanda, ha llamado a la paz, al amor (¡) y a la hermandad con feroces enemigos de clase que merecen los castigos más severos, por sus crueles felonías.

Los ocho (8) homicidios, 70 heridos y la guerra civil en subterfugios

 “En sus manos quedará la sangre que ha corrido estos días (...)
No somos vulnerables a la guerra psicológica”
Capriles Radonski

Con enorme indignación hemos visto el accionar criminal de bandas armadas fascistoides. No es poca cosa que tales bandas hayan ya asesinado a ocho (8) personas en apenas 3 días[viii], amén de haber herido a otras 70. Se está haciendo común en las noches, los asedios violentos a espacios estatales del chavismo. Llueven las llamadas desesperadas rogando ayuda obrera revolucionaria, ante el azote alevoso de grupos criminales.

Las acciones de violencia vienen aparejadas de un ensañamiento muy propio del fascismo tropical, es decir, del narco-paramilitarismo colombiano, importado por grupos políticos derechistas y empresarios facinerosos. Es de recordar que en los últimos 10 años, el sicariato y los paramilitares han asesinado a más de 350 líderes campesinos en Venezuela y a decenas de sindicalistas obreros, gozando de la mayor de las impunidades. Sin hablar de centenares de atentados e intimidación con armas de fuego, que han sido frustrados milagrosamente, debido a que desagradecidamente el movimiento obrero no tiene una organización político-militar, que ejerza la violencia revolucionaria contra estas bandas delictivas. A mi mente llega el caso de William Junior, quien era dirigente sindical perteneciente a la Unión Bolivariana de Trabajadores (UBT). La descripción de Gonzalo Gómez es esclarecedora:

“Llegaron unos 40 matones que se bajaron de varios carros y rápidamente se le fueron encima al dirigente esgrimiendo sus armas. Luego de golpearlo repetidamente, le descargaron siete tiros, causándole la muerte, e hirieron también a un trabajador, sin que los demás pudiesen hacer nada para evitarlo. Realmente actuaron como una banda paramilitar apabullante”[ix]

Hechos tan grotescos como el triple homicidio de los dirigentes de la UNT en Aragua, Richard Gallardo, Luis Hernández y Carlos Requena, fueron perpetrados con total descaro en un restaurante céntrico. De la parapolítica y los múltiples homicidios contra obreros organizados, escribí un breve artículo en el que se explican los detalles que acá no hay espacio para contar.[x] Tras ese marco referencial, entendemos que la brutalidad de las acciones criminales de las bandas armadas que apoyan a Capriles, no es aislada.

El 15 de abril de 2013, huestes pro-Capriles fueron a amedrentar a una pequeña concentración de apoyo popular a Maduro. Entraron gritando improperios y acto seguido dispararon. A José Luís Ponce lo sacaron a golpes del Edificio de la Limonera, lo atropellaron con un auto que conducían esas hordas y luego le dispararon varias veces cuando agonizaba en el suelo[xi]. No contentos con eso, el 17 de abril (también en la Limonera) asesinaron a tiros a Rosiris Reyes, de 44 años de edad quien fue atacada por el lumpen virulento que apoya a Capriles, en el Estado Miranda (donde Capriles es Gobernador electo con apenas 45 mil votos de ventaja, igual que su jefe de campaña -Henri Falcón-, electo con algo más de 52 mil votos de ventaja).

Un golpe de Estado atípico y tricéfalo

Este coup d'etat es realmente disímil; se realiza sin militares a la carga, sin base social dispuesta a ser carne de cañón, sin ánimos de marchas y con escasos burgueses dispuestos a perder más dinero en un paro patronal sin perspectivas de triunfo. Este golpe se fundamenta en tres aristas mediáticamente impúdicas. La primera es la base opositora que toca cacerolas y hace bulla en sus casas. Los hijos de l@s caceroler@s de buena posición social, salen encapuchados a quemar cauchos, cerrar algunas calles y destruir algunas cositas de la zona donde vive la gente con mayores ingresos económicos (una porción pequeña del país). La segunda es la estrategia de la élite política desconociendo el resultado, alegando fraude y exigiendo un imposible reconteo manual de voto a voto. Apoyados por los aparatos de propaganda más reaccionarios del planeta, venden la idea de “crisis irreversible”, caos social y estallido popular. Dicha tesis choca con un ambiente cansado de correveidile, chismorreo y paralización productiva por razones políticas. La tercera vía es la lumpen-para-violencia. Ese camino implica una serie de actos criminales que engrosen la cifra de muertos, heridos y destrozos mayores.

Estos hechos, son realizados por profesionales del delito, que en acciones para-sicariales, asesinan con estruendo, a la base chavista desarmada. Esto se hace para alentar la idea de inestabilidad social y justificar una salida negociada que beneficie al antichavismo.

Deber absoluto y prioritario de todo marxista, que aún cuando no sea ni de lejos chavista, es combatir con TODAS LAS FUERZAS los arrebatos golpistas de las bandas criminales que bajo el manto de Capriles se arropan. Es fundamental derrotar con la mayor de las energías, el proyecto de destrucción caótica del país, que pueda permitir envalentonar a la ultraderecha y potenciar salidas genocidas. Así como el partido Bolchevique en 1917 salió a combatir militarmente al ejército de Kornilov, que pretendía instaurar una dictadura sangrienta y derrocar al gobierno de kerensky, siendo ellos críticos implacables de ese gobierno, así el marxismo revolucionario debe salir a combatir al fascismo.
Estas acciones canallescas de la ultraderecha, dan a entender que su eventual regreso al gobierno, traería consigo una política de asesinatos colectivos al más puro estilo de la “noche de los cuchillos largos” de la Alemania nazi. Teniendo el poder político (aparte del económico que actualmente detentan), comenzarían sin duda una serie crímenes contra el proletariado radicalizado, que nos llevaría a años de terror y muerte. Es menester combatir a sangre y fuego a la intentona fascista.

La inexistente vanguardia marxista y el adiós a una oportunidad para hacer la Revolución Socialista de Verdad
En cuanto la vanguardia revolucionaria en Venezuela, brilla por su ausencia. Los que “sabían” militar desde elmarxismo, han sido absorbidos por la burocracia estatal “progresista” y sus discursos se orientan a conservar las políticas reformistas tal como están. Sus gruesos sueldos los atornillan a miserables posiciones de poder que temen perder si profundizan en la autocrítica, en la organización militante o si luchan por las reivindicaciones obreras que siguen hoy más vigentes que nunca.

Los autodenominados “marxistas” que quieren militar no saben cómo hacerlo, divagan y se dispersan en aventuras: hippies, autonomistas, anárquicas, individualistas, ciego-activistas, de trabajo social comunitario (ahorrándole dinero al Estado burgués), de caridad cristiana y un largo etc. donde la militancia no existe y ni siquiera se plantea ni por asomo, la lucha por construir paso a paso el aparato político-militar que barra con el protofascismo y el reformismo populachero.

A los más dinámicos en la “participación política” (desde twitter, conciertos, rumbas y facebook), la ideología pequeñoburguesa que dimana de la televisión, y de las instancias burocráticas de la actualidad, les ha metido ideas cretinas que nada tienen que ver con la construcción marxista revolucionaria: conuco, comunas, trueque, acriticismo, consumo de marihuana para relajar sus majaderas vidas, legalizar las drogas, anticonsumismo, comer los desechos que tiran los supermercados[xii] (para vivir una vida de mendigos sin dinero: “freeganos”)[xiii], viviendas hippies comunitaristas, creer que la revolución se hace desde el Estado Burgués, etc. Todo ello los sumerge en el conformismo, la inacción y una profunda pereza-confusión-indecisión que los hace mayoritariamente inútiles para cualquier tipo de militancia, por más inocua que ésta sea. Se avecinan derrotas obreras trascendentales, mientras nadie trabaje en la construcción de ese aparato político-militar revolucionario.

Manuel Sutherland                             (Ccs. 18-04-2013)
manuel1871@gmail.com                  @marxiando
Centro de Investigación y Formación Obrera CIFO-ALEM


[i] Noticia: EFE: Venezuela tiene la segunda tasa de homicidios más alta del mundo. Fecha de publicación: Lunes, 04 Marzo 2013. Artículo del portal Web: “Canal de Noticia”, disponible en:
http://canaldenoticia.net.ve/index.php/noticias-venezuela/item/10709-efe-venezuela-tiene-la-segunda-tasa-de-homicidios-mas-alta-del-mundo
[ii] Ibídem.
[iii] Rueda, Jorge, Venezuela: 10.000 homicidios en seis regiones. Fecha de publicación: 1/03/13. Artículo del Portal Web: Infobae. Disponible enhttp://america.infobae.com/notas/67313-Venezuela-10000-homicidios-en-seis-regiones
[iv] La Comparativa de las tasas de inflación en el mundo, se puede conseguir en el Portal digital. Tradingeconomics. El dato está disponible en;http://www.tradingeconomics.com/venezuela/inflation-cpi
[v] Ibídem.
[vi] Bracci, Luigino, En 2018 nos superarán por 854.860 votos si no corregimos y avanzamos. Fecha de publicación: 9 de octubre de 2012.  Artículo disponible en:http://lubrio.blogspot.com/2012/10/en-2018-nos-superaran-por-854860-votos.html
[vii] Ibídem.
[viii] Noticia de TeleSUR- Aporrea.org: Ya son 8 nuestros muertos: Falleció otra revolucionaria que fuera agredida por los fascistas. Fecha de Publicación: 17/04/2013. Artículo disponible en http://www.aporrea.org/actualidad/n227121.html
[ix] Gónzalo Gomez,   Una acción contra el sicariato: van 26 activistas sindicales y populares asesinados en Guayana. Escrito para ANMCLA, disponible enhttp://www.controlobrero.org/content/view/214/1/
[x] Sutherland, Manuel. Venezuela: Paramilitares, Parapolítica, sicariato, casinos, formas de exterminio y lumpenización. Fecha de publicación: 22-7-2009. Artículo disponible en http://old.kaosenlared.net/noticia/venezuela-paramilitares-parapolitica-sicariato-casinos-formas-extermin
[xi] Briceño, Sergio. El asesinato de José Luis Ponce no quedará impune. Fecha de publicación: 17/04/2013. Artículo publicado enhttp://www.aporrea.org/ddhh/a163777.html
[xii] Noticia: ¡QUÉ RICO SER POBRE! – Vivir sin dinero. Fecha de Publicación: jueves, 27 de septiembre de 2012.  http://escritores-canalizadores.blogspot.com/2012/09/que-rico-ser-pobre-vivir-sin-dinero.html
[xiii] Noticia: La locura (o no) de vivir sin dinero o con casi nada. 2 casos prácticos. Fecha de Publicación:  4 marzo, 2013.http://movimientoliquido.wordpress.com/2013/03/04/la-locura-o-no-de-vivir-sin-dinero-o-con-casi-nada-2-casos-practicos/