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domingo, 16 de febrero de 2014

Documento 40 años - Parte I: Lectura sobre el golpe de Estado de 1973


Documento 40 años - Lectura sobre el golpe de Estado de 1973

Introducción
Este conjunto de artículos fueron elaborados con la intención de publicarlos en la coyuntura de los 40 años del golpe de estado en Chile, durante Septiembre / Octubre del año 2013, sin embargo, distintas situaciones de orden anecdótico impidieron que este conjunto saliera al público. Sin embargo lo anterior, la situación que vive hoy día el pueblo Venezolano y en particular el proletariado y sectores populares de carácter revolucionario, con el evidente intento de imprimir el carácter de golpe de estado a las movilizaciones que se desarrollan actualmente, promovidas por la Burguesía Local y por el Imperialismo, apoyados por todas las burguesías latinoamericanas y sus medios de prensa nos han impulsado a publicar estos artículos que nos parecen de interés para quienes revisan hoy desde la óptica de la lucha de clases y del marxismo revolucionario, la grave crisis política de Venezuela. 
Es importante aclarar, que en mi opinión, la defensa acrítica del gobierno venezolano es un completo error, puesto que en el proceso de lucha de clases, tanto en Venezuela, como en otras situaciones históricas de características similares, los gobiernos burgueses (por más progresistas o "revolucionarios" que estos parezcan), siempre han cumplido un rol restaurador del régimen de la burguesía y de la reacción, ya sea por acción o por omisión, no existen excepciones, desde el gobierno provisional que asumió el poder en Rusia, luego de la revolución de Febrero de 1917, pasando por el gobierno de la UP en Chile que asumió en el año 1971, por victoria electoral, y así mismo el gobierno de Venezuela con sus 14 o 15 años de "socialismo" del siglo XXI.
Las lecciones históricas están dadas, el paso del capitalismo hacia el verdadero socialismo, aquel en donde, y debemos señalarlo sin pudor, el proletariado ejercerá una dictadura feroz en contra de sus adversarios históricos y de clase, no será jamás en forma pacífica, no será tampoco jamás desarrollada en un país aislado sin la intervención de el o los imperialismos vigentes. Será una lucha dura, cruenta y larga, mientras no se produzca una derrota estratégica y definitiva del capitalismo a nivel mundial.
 Es por esto que observamos con preocupación la intervención burguesa e imperial en Venezuela, que debemos señalarlo claramente, no es sorpresa, y que esperamos que la iniciativa revolucionaria del proletariado venezolano sepa sortear ejerciendo el verdadero poder de la clase más revolucionaria de la historia, superando las pusilánimes conducciones reformistas y en definitiva derribando por la izquierda la pantomima de socialismo que hasta ahora se ha construido.

Primera Parte:  Proyectos en disputa en el campo popular
El 11 de septiembre de 1973, se cierra un periodo político de amplia disputa entre las clases que en ese momento componían la sociedad de este país. En el ámbito de la burguesía se pueden distinguir dos segmentos, la burguesía “financiera” y comercial, aliada del imperialismo y la burguesía industrial de carácter manufacturera, precaria y sometida siempre a los designios del imperialismo y sus cohortes nacionales, sin proyecto propio. Además, también dentro del ámbito del dominio de la burguesía una amplia pequeño burguesía compuesta por multiplicidad de segmentos de la población: empleados fiscales, gremios profesionales, pequeños comerciantes, transportistas y campesinos, cuya máxima característica es su apego a la legalidad, su fe democrática y ciudadana, su tradición republicana y otra serie de mitos infundidos por la burguesía. Finalmente la existencia de un proletariado urbano y rural, en estrecha asociación con el campesinado más pobre y con el campesinado pobre indígena, es decir los Mapuche.
Al referirnos al campo popular, hablaremos de aquel conjunto de clases de la formación económica y social que excluye a la burguesía, es decir, será por tanto la suma de sectores que agrupa a la pequeño burguesía, al proletariado y al campesinado pobre. Y cuando hablamos de los proyectos en disputa, nos referimos a todos aquellos proyectos que excluyen al proyecto explícito de la burguesía, dado que se encontraba en crisis de conducción y no tenía una salida política clara, o proyecto claro que condujera y hegemonizara los destinos del país.
Sin embargo lo anterior, los proyectos en disputa en el periodo 70-73 son básicamente cuatro, el primero, representado en las elecciones del '70 por Alessandri, de representación de la oligarquía, aislado y sin un proyecto distinto al del libre mercado, combinado con aspectos propios del conservadurismo criollo más rancio y reaccionario. Luego, tenemos dos proyectos burgueses, que son en esencia lo mismo, representados en Tomic con la Revolución en Libertad, es decir la DC, que podríamos decir ante el avance de la lucha de clases, la burguesía se disfraza de progresista e intenta cooptar las consignas y programas del reformismo para controlar los cambios, morigerarlos y hacerlos insignificantes. En segundo lugar, el programa de la UP, representada por Allende, el PC, el PS, la IC y el MAPU que era prácticamente idéntico al anterior, y que proponía la vía chilena al socialismo, por cauce pacíficos, legal y electoral. El último proyecto en disputa en el periodo pre-revolucionario del 70-73, fue el de la izquierda revolucionaria que propugnaba la toma del poder político para la construcción del socialismo a través de la fuerza, de los trabajadores y el pueblo organizados. Este proyecto y su estrategia está principalmente representada por el MIR, y un segmento del PS, el MIR tenía la estrategia de guerra del pueblo.
La lucha de clases y las condiciones internacionales de crisis, agudizaron las contradicciones al interior del país, desgastando la legitimidad y condiciones de conducción política de la derecha más tradicional; en lógica de dominación hegemónica, lo que se comienza producir es un resquebrajamiento en la hegemonía ideológica de la dominación a gran escala, la propia lucha y organización de los trabajadores y el pueblo comienza a despejar la cortina, la neblina que significa la dominación capitalista, y los explotados empiezan a comprender tímidamente sus verdaderos intereses y a luchar por estos. De esta forma, al igual que hoy, la representación burguesa de la oligarquía más rancia, pierde capacidad de conducción política y comienza a ser sobrepasada por quienes tienen a su haber la representación política de las más amplias masas, que se ubican un grado más a la izquierda, la DC, el PS, el PC, entre otros; ellos recogen las banderas levantadas por el proceso de lucha, morigerando en mayor o menor grado, las profundas consecuencias políticas, y sobretodo desvirtuando ese proceso con una visión plenamente burguesa de las transformaciones. En este sentido, tanto DCs como UPs, plantean un proceso transformador que respeta la propiedad privada, que respeta la legalidad; en el caso particular del PC, este se plantea la existencia de una burguesía nacional aliada del proletariado y enemiga del imperialismo; que pueden dar sustento y piso político a un proceso de transformación nacionalizador de recursos naturales y de características desarrollistas e industrializadoras.
Como vemos, en el caso de la UP, y del PC en particular lo que se plantea es un proyecto de revolución democrática y burguesa, con elementos propios de un país en condiciones de dominación política y económica del imperialismo, es decir, el esquema típico de liberación nacional sin el componente militar. Por lo tanto, relegando las tareas de la revolución socialista para un futuro indefinido. Complementario con esto, las tareas democráticas incluyen el desarrollo industrializador del país, a partir primero de la nacionalización de los recursos naturales, como eje del desarrollo nacional. Esto supone condiciones de dominación y sojuzgamiento de la burguesía nacional, explotada por el imperialismo, de forma tal que, podría ser convocada a un proyecto liberador, de forma tal de construir un país soberano, libre y desarrollado.
Cualesquiera sean las razones y fundamentos para este proyecto, la realidad y los hechos demostraron trágicamente que dicha burguesía nacional no existía, al menos en la forma en la cual el reformismo la describía, y los sucesos demostraron que la burguesía “nacional”, era absolutamente pro-imperialista, y que no tenía el más mínimo interés en construir un proyecto nacional emancipador del imperialismo y menos desarrollista, en el sentido industrializador. Podríamos considerar incluso que dicha intención burguesa existía realmente, sin embargo en el desarrollo de la lucha y las contradicciones de clase interburguesas, en la agudización del conflicto y ante la eventualidad de una revolución de carácter socialista, dicha porción de la burguesía perdió rápidamente su condición o interés nacional y abandonó su proyecto emancipador, si es que alguna vez lo tuvo. Este punto es importante destacarlo, ya que en la historia no existen solo blancos y negros, y siempre hay matices, por tanto, en la medida en que el desarrollo de las contradicciones de clase se agudizan y en que la correlación de fuerzas se mueve significativamente a favor de los sectores populares, a la burguesía en conjunto se le erizan las pelambres y se atrincheran a la sombra y protección del papá imperial, abandonando cualquier atisbo de proyecto nacional desarrollista.
Sin embargo, y he aquí que la historia de esta época se hace más trágica, el esfuerzo transformador hegemónico, como ya lo hemos planteado, estaba fundamentado en una concepción totalmente burguesa de la realidad, por un lado, y por el otro en una visión de carácter idealista. Cuando hablamos del “esfuerzo transformador hegemónico”, nos referimos ciertamente al programa de la UP, a la “vía chilena al socialismo”, un programa y políticas en esencia pequeñoburgués e idealista puesto que basa su política en un diagnóstico incorrecto, es decir, asume la existencia de una burguesía nacional, con proyecto de desarrollo, emancipadora en relación al imperialismo, que puede constituirse en aliada del proletariado en el desarrollo de las tareas democráticas. Cuyo fundamento ideológico no pasa del idealismo pequeño burgués al suponer que con el solo y único hecho de contar con las mayorías populares en el parlamento y con dichas mayorías expresadas en el control del gobierno, sería suficiente para desarrollar y concretar un proyecto emancipador, craso error. Resulta que toda esta parafernalia democrática y legalista, tiene un fundamento teórico esencial, y este es, la negación de la lucha de clases, la negación del enfrentamiento histórico que significa la lucha de clases, y por lo tanto la negación misma de la existencia de clases sociales antagónicas. De esta forma, la UP, Salvador Allende y sus colaboradores, en gran medida utilizan un lenguaje “revolucionario”, hablan incluso de lucha de clases, sin embargo lo realizan en un sentido puramente retórico, puesto que en la práctica actúan en sentido contrario, intentan suavizar el enfrentamiento, contener la organización y autonomía de los trabajadores proletarios, y finalmente abren flancos decisivos para la contra ofensiva burguesa.
En resumen, los proyectos principales que se enfrentan en el periodo 70-73, son dos, el proyecto de la “vía chilena al socialismo”, de carácter utópico y fantasioso, en esencia concebido bajo el amparo ideológico de la pequeño burguesía; y que capitula trágicamente como proyecto al negarse a tomar iniciativa hacia la toma del poder, por su obsesión malsana, incluso mitológica por la legalidad burguesa y por el respeto a las instituciones. El segundo proyecto en disputa de significancia es el proyecto de los sectores revolucionarios, que a la postre fue derrotado política y militarmente, más no capituló. Este proyecto, que se planteaba la lucha por el socialismo a través de todas las formas de lucha, legales e ilegales, fue incapaz de madurar lo suficiente para ganar conducción al proyecto reformista, no fue capaz de desarrollar iniciativas tácticas en los momentos clave que le permitieran desembarazarse del peso de la conducción reformista para construir camino propio, fue incapaz de salir de su táctica insurreccional defensiva; puesto que también infundido de algún grado de confianza hacia el proyecto reformista; subordinó la propia iniciativa a la pusilánime inacción del gobierno popular que no fue capaz de defenderse así mismo, de convocar a las masas a la guerra civil abierta en defensa de sus verdaderos intereses; en ese sentido y humildemente intentamos reflexionar sobre esto, el proyecto de la izquierda revolucionaria, tampoco maduró ideológicamente lo suficiente como para desembarazarse en el momento decisivo del proyecto pequeñoburgués y de su conducción para tomar la iniciativa y provocar un cambio en la situación de retroceso y repliegue del movimiento de masas de los últimos meses del ’73.
Aquiles Torres


viernes, 19 de abril de 2013

El triunfo electoral de Maduro. Estadísticas, autocrítica y golpe de Estado (8 asesinatos)

El triunfo electoral de Maduro. Estadísticas, autocrítica y golpe de Estado (8 asesinatos) 

La muerte del Presidente Chávez ha significado un duro golpe para el movimiento progresista latinoamericano. 
 
“La organización socialista, la crítica y la militancia contra la burguesía y la boliburguesía, parece ser la única alternativa para sortear un ajuste económico antiobrero (escalonado) y evitar que las miserias del capitalismo criollo impulsen triunfalmente la candidatura ultraliberal y antisocialista de Capriles para el 2018”**
**Manuel Sutherland: Escrito el 8 de Octubre de 2012

En plenas exequias la ley exigía llamar a elecciones presidenciales ipso facto. En treinta (30) días había que realizar otra elección presidencial, cuya campaña duraría sólo diez días y que definiría el rumbo del país por seis años.Montados en la popularidad del Presidente Chávez y en el alud sentimental que su fenecimiento arrastró, el chavismo personificado en Nicolás Maduro, juraba que iba hacia un triunfo categórico. El 90% de las encuestadoras le otorgaban al candidato bolivariano entre 12 y 20 puntos de ventaja. Sin embargo, la noche del 14 de abril Nicolás apenas pudo ganar con 272.865 votos de ventaja (con casi 15 millones de votos escrutados). Acto seguido, el candidato de la ultraderecha desconoce el resultado, insinúa fraude y hace llamamientos directos a la desobediencia civil, al paro patronal y al combate callejero. ¿Por qué sucedió esto? ¿Por que aún no hay señales sólidas de autocrítica? ¿Cómo es el golpe de Estado se desarrolla a sottovoce?

Problemas económicos graves y la designación de Nicolás Maduro
El 7 de octubre de 2012, Chávez había ganado las elecciones presidenciales por tercera vez seguida, pero su salud estaba muy deteriorada por un extraño cáncer que se presentaba invencible. En enero de 2013 los problemas económicos propios de una economía capitalista cuyo eje es la renta petrolera, se potenciaron con el acaparamiento de mercancías y las presiones especulativas sobre el tipo de cambio oficial (cuatro veces más barato que el dólar de mercado negro). Ante tal situación, el 8 de Febrero el gobierno devalúa la moneda en 47% y anuncia que vendrán nuevos “ajustes” económicos. El intitulado por la oposición “paquetazo”, se configuró como punta de lanza de la propaganda antichavista, acusando al gobierno de neoliberal y antipopular. La medida cayó muy mal y suscitó las más profundas amarguras. Dentro de la mar de incertidumbres, el 5 de Marzo se anuncia el fallecimiento del Presidente Chávez.

La muerte de Chávez trajo mares procelosos de seguidores incondicionales que protagonizaron las exequias más grandes en la historia de Latinoamérica. Sobre esa ola conmovedora se eleva Nicolás Maduro. Nicolás fue conductor de autobús y posteriormente un sindicalista destacado de su ramo. Acompañó desde muy temprano el proyecto bolivariano de Chávez y luego estuvo en varios puestos de relevancia en el gobierno, hasta que fue investido como Ministro para las Relaciones Exteriores, cartera que dirigió por más de seis años. Muchos dicen que en la disputa por la sucesión de un Chávez mortalmente enfermo, la presión internacional fue decisiva para que Maduro fuese el elegido por el mismísimo Chávez, en su último discurso.

Las elecciones más apresuradas y el proselitismo superficial
Para 2013 el chavismo tenía la misión de mantener los votos que obtuvo hace seis meses y continuar su proyecto de reformas, asistencia social y distribución popular de la renta petrolera entre los más pobres.

El chavismo sólo tuvo 12 días para realizar una fugaz campaña que ameritaba todo el diseño de eslóganes, propagandas, afiches y las típicas visitas a barrios populares, donde el beso a la abuelita y el cargar de niños en brazos, no pueden faltar. Con tan escaso tiempo, la campaña de Maduro se centró en un exageradísimo culto a la personalidad del Presidente Chávez. La estrategia publicitaria se centró en votar por Maduro para honrar la del Presidente. Las consignas: “Chávez te lo juro, mi voto es para Maduro”, “Chávez te cumpliré, por Maduro votaré”, ocuparon la centralidad de la campaña. En vez de prometer soluciones radicales a gravísimos problemas de la sociedad venezolana y ofrecer respuestas concretas en asuntos prácticos (la economía), Maduro partió de la premisa que Chávez lo había hecho todo bien, y que sólo había que continuar el trabajo.

Mientras el candidato de la ultraderecha se llenó de mentiras prometiendo estrafalarios  aumentos de salario (50%), aumento del pago en las pensiones etc.; Maduro se centró en cumplirle a Chávez una promesa supraterrenal llena de un misticismo y de una religiosidad que la izquierda tachó de medieval. Cuando a Maduro se le preguntó sobre el terrible problema de la inseguridad, las medidas duras y concretas contra el hampa no se escucharon. Si Venezuela tiene la segunda tasa más alta de homicidios en el mundo (luego de Honduras)[i], y el año pasado (2012) tuvo 16.072 homicidios[ii], es evidente que estamos en una guerra, y que se necesita hablar de un combate radical que requiere medidas contundentes. Es asombroso que el mismo Maduro haya admitido[iii] que en seis regiones del país, se hayan cometido la bicoca de 10 mil homicidios y no prometa medidas de mano fuerte contra el lumpen armado que se desenvuelve con total impunidad.

En el tema económico fue más de lo mismo. Todo se basó en prometer algunas acciones abstractas en contra de especuladores, acaparadores y comerciantes inescrupulosos. La promesa de más controles y regulaciones ya no alegra a nadie. Las promesas en esta materia fueron demasiado etéreas e incluso pueriles ante problemas tan graves como: Tener la tasa de inflación más alta del mundo (exceptuando a Siria y a Sudán[iv]), importar la mayoría de lo que se consume (se importa leche líquida, pollos, café), escasa producción (menos del 10% de las empresas se dedican a actividades productivas), alto incremento del endeudamiento público y un largo etc.

Ante el asunto de la inflación, por ejemplo, Maduro insistió en decir algo que es muy cierto: “el record de más alta inflación anualizada en Venezuela, se dio bajo el gobierno de Caldera en 1996 (115 %), la nuestra es mucho más bajita que en la cuarta”. Sin embargo, si compara el 25% de inflación anualizada a marzo de 2013, con la inflación de febrero de 1973 (3,22%[v]), nos damos cuenta que la inflación actual, es ocho veces superior a la de 1973. Más impopular es la insistencia en políticas devaluacionistas y en políticas de transferencias de divisas preferenciales a la burguesía local por las vías de CADIVI y el SICAD.

La tendencia al aumento del voto opositor…la ultraderecha gana terreno
Con esa campaña nos parecía difícil una victoria holgada sobre la ultraderecha. Si seguimos la tendencia de los votos de la oposición nucleada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), podemos notar las altas tasas de crecimiento que detentan.

Entre 2006 y 2012 los votos del chavismo crecieron en 882.052 votantes, es decir, 12 por ciento[vi]. Muy por debajo de lo que esperaba la dirigencia chavista. En ese período, los opositores crecieron en 2.298.838 votantes, es decir, 54 por ciento[vii]. Muy por encima de lo esperado. Entre 2012 y 2013 la oposición creció bastante (en apenas 6 meses creció lo que el chavismo creció en seis años -2006-2012-) y el chavismo por primera vez disminuyó. En latabla 1 se muestra la evolución de las votaciones en elecciones presidenciales, de los dos principales bandos en contienda. Para el período 2018, se pronostica a base de una tendencia que refleja el promedio simple de las anteriores elecciones. Claro está, los sucesos políticos radicales, echan por tierra las tendencias observadas en el pasado. Sin embargo, lo que se quiere mostrar, es como la oposición tiene enormes posibilidades de regresar al poder político, más aún si conserva el poder económico.
Tabla 1:
                                  
Imágenes integradas 1

La estrechez de los resultados y lo endeble de la “victoria” sobre la ultraderecha
Los chavistas juraban que ganaban con un amplio margen y la oposición no tenía en sus planes un aumento de su votación que acompañase un descenso en el voto del chavismo. Lo cierto es que el resultado fue una sorpresa para ambos.

La dirección chavista considera que el pueblo no tiene “conciencia” de lo bueno que es el gobierno y por ello se abstuvo. Otros chavistas opinan que el pueblo se fue a la playa en vez de votar. Otros, afirman que el triunfalismoempujó a las masas beneficiadas por los programas sociales del gobierno, a “enchinchorrarse” en su apartamento. Sin embargo, ninguno habla de las causas estructurales (los problemas económicos y en segundo plano la inseguridad) de la pérdida de un contingente grande de votos, que en apenas seis meses pareciera que cambió de bando. Teniendo en cuenta la gravedad de los problemas económicos, el chavismo sacó una enorme cantidad de votos, sustentados en su trabajo ideológico, mediático y popular-asistencial. Sin embargo, esa fórmula se está agotando, y los cambios estructurales que el chavismo ha prometido, aún no llegan.

El análisis de los resultados y la “migración” del voto a la ultraderecha

"Desde el marxismo, consideramos que la senda conciliatoria arruina al chavismo y que la radicalidad puede devolver la confianza mayoritaria de las masas y puede facilitar la resolución de los problemas antes citados."
Manuel Sutherland: Escrito el 8 de Octubre de 2012

Vamos a analizar algunos números de la elección, sin ser éste un examen exhaustivo de los resultados. Sólo nos vamos a ocupar de algunos aspectos medulares que pueden indicar, una posible migración de votos bolivarianos hacia la ultraderecha, más por cansancio, que por apoyar a la figura misma que impone la MUD. A continuación, colocaremos un cuadro estadístico que correlaciona las elecciones presidenciales de 2012 con las de 2013. En latabla 2 se observan algunos indicadores interesantes. Vemos que la pérdida de votos de Nicolás Maduro con respecto a Chávez en las presidenciales de 2012 fue de 615.626 votos. Decimos que hubo una probable “migración” del voto, porque el 99% de las personas que votaron en 2012, volvieron a votar en el 2013, sólo que más de 600 mil dejaron de hacerlo por el chavismo y unos 700 mil lo hicieron por la oposición.
A primera vista, parece bastante improbable que Capriles (MUD) quien obtuvo un  crecimiento electoral de 54% para 2012, haya podido crecer por “mérito” propio, en un 11% en apenas seis meses. Lo más probable, es que una buena parte de los que votaban por el chavismo, hayan “saltado la talanquera” y votado una opción distinta.

Es interesante el caso del Estado Zulia, en el cual el chavismo disminuyó su votación en 93.661 votos, 12 % menos de lo que obtuvieron en octubre de 2012.  Siguiendo en la tabla 2, vemos la diferencia porcentual a nivel nacional y en algunos estados seleccionados, de lo no explicado por la hipotética migración del voto. Es decir, colocamos los porcentajes de crecimiento puro (descontando los votos que perdió Maduro y que suponemos fueron trasladados a Capriles). Como se denota en la tabla 2, la diferencia porcentual es sumamente baja y como lo indica una bajísima desviación estándar, todos los datos están muy cercanos al promedio aritmético.
Tabla 2:
                              Imágenes integradas 2

Resumen estadístico básico, de algunos tópicos generales de la elección 2013

En la tabla 3 se muestran datos más detallados de la votación total y se hace una comparativa con la votación de 2012. En los Estados seleccionados al azar, se denota lo que Maduro decreció y lo que Capriles creció en dichos Estados. En seguida se muestran los indicadores correspondientes en los que se observa que (en promedio) el 70% del incremento en la votación de Capriles, se explica por lo que pareciera ser una migración del voto bolivariano. El 30% restante parecen ser votos adicionales que obtuvo Capriles, destacando los Estados Lara y Carabobo, donde obtuvo casi el doble de los votos que presumiblemente emigraron del chavismo. En Zulia, Aragua y Anzoátegui obtuvo crecimientos por encima de su crecimiento a nivel nacional. Algo que también llama la atención, es la disminución fuerte del voto chavista en Táchira, a decir de las cifras, el descenso en la votación en ese Estado, duplica al descenso promedio nacional. Tristemente, el Táchira es una zona plagada de narcoparamilitarismo colombiano, que poco a poco ha instaurado un régimen delincuencial sustentado en el contrabando de gasolina y alimentos, desde Venezuela hacia Colombia. La gravedad de este asunto, no se corresponde en lo absoluto con las medidas tomadas a tal respecto.
Tabla 3:

Comparativa de resultados electorales (2012 vs. 2013) a nivel nacional y por Estados
                       Imágenes integradas 3

Polarización del voto por clases sociales
Es imposible afirmar con certeza el asunto de la migración de los votos. Solo es una hipótesis que a la luz de ciertos datos, ofrece ciertas perspectivas explicativas. Una de las bazas de esa explicación, consiste en la disciplina del voto antichavista y su dura segmentación clasista. En la tabla 4, se muestran resultados escogidos para mostrar los sitios en donde una preferencia se impuso con holgura a otra.
Tabla 4:

Diversas mesas electorales muy polarizadas 
                                             Imágenes integradas 4
La conciencia de clase de la burguesía es sólida, en cuanto a la expresión de su voto. Muy pocos (menos del 4%) se ¨atreven¨ a desviarse de su orientación clasista y con disciplina votan por un candidato burgués de pura cepa. En los sitios más populares, los más radicalizados llegan al 70%, salvo contadas excepciones que rozan el 80%.

El supuesto “fraude” y las alocadas acusaciones de una mente estéril
El chavismo ha ganado 16 de 18 elecciones en 14 años. Aunque ellos digan 17, los números muestran que en las elecciones a la Asamblea Nacional del año 2010, el chavismo sacó menos votos que la suma de la MUD y el PPT. Gracias a un rediseño de los circuitos electorales y a la eliminación de métodos que garantizan la proporcionalidad del voto, el chavismo pudo tener muchos más diputados, obteniendo menos votos que la suma de los votos que alcanzó el PPT y la oprobiosa MUD.
La MUD viene de derrota en derrota. Por ello, muchos de sus seguidores llevan años gritando “fraude” y deslegitimando al Centro Nacional Electoral (CNE) que es dirigido por una mujer cuya ligazón con el chavismo es clara. Partiendo de ese particular, argumentaron muchas veces que habían satélites cubanos (¡!) que transformaban los votos de antichavistas a chavistas y un sinfín de penosos delirios. La campaña del “fraude” anunciado tiene el doble rol de desprestigiar al gobierno y de justificar las esperadas derrotas. Ello ha empujado a que el CNE sea el órgano electoral que más pruebas, auditorías y controles promueva. Además de eso, cientos de observadores internacionales y ONG tan burguesas como el “Centro Carter”, vienen a menudo a decir que el sistema de elección venezolano es el más transparente del mundo.

La MUD no cree en la estadística, como ciencia social, e impone como condición, que se audite el 54% de las urnas de votación, una “muestra” exagerada, acientífica y estólida. A pesar de ser absurdo, el CNE audita el 54% de las cajas en los centros electorales. Con todo eso, Capriles no se atrevió a decir: “fraude”, sino que él se sabía ganador y que exigía que se contaran manualmente TODOS los votos, cambiando de facto un sistema de votación electrónico, por un sistema manual cuyo clímax es el fraude a fuerza de forjar actas, quemar votos y con bolígrafos agregar números a la izquierda. Esta chifladura fue siempre denegada por el chavismo y el CNE.

El llamado a la desobediencia civil, el bufo intento de insurrección y más desatinos

La misma noche en que Capriles no reconoce su derrota electoral (no entendiendo su enorme victoria política), se abalanza a llamar al pueblo a la calle a protestar, a tocar cacerolas y a ejercer “presión” (el lunes 15 de abril) en las sedes regionales del CNE, para juntar fuerzas y llevar una marcha a la sede central del CNE de Caracas y exigir por la fuerza el reconteo manual de los votos. Según él, tiene en su poder más de 3200 irregularidades acaecidas en la “fiesta electoral”. Sin dar detalles de las mismas, se aventura a repetir que él tiene otro resultado en su comando. Las denuncias de Capriles rondan los reclamos por motorizados chavistas que intimidaban a votantes en cola, voto de personas enfermas en camilla, personas armadas que asustaban a caprilistas etc. Ninguna denuncia es consustancial a un acto fraudulento que permita torcer cientos de miles de voluntades. No presenta ni una prueba, pero hace continuos llamados a tomar la calle “con firmeza y energía”.

Los seguidores de Capriles más enloquecidos, agitan en frenesí extático ollas, sartenes y paletas de madera. Las “brigadas” juveniles andan en carros y motos costosas, azuzando, imprecando y maldiciendo al chavismo. A todo gañote tiran toda clase de invectivas a personas indefensas que trabajan en establecimientos bolivarianos. Aunque el número de protestas es muy acotado y sus protagonistas escasos, han logrado cometer crímenes muy graves.

La estrategia chavista del desgaste y las sombras del paro cívico que lleva al golpe
Mucho más organizados y con directrices acotadas, las bandas de lumpen armado que hacen trabajo político de masas en las zonas más depauperadas,  se han lanzado a la calle con la intención de generar graves hechos de violencia que hagan de la situación, la antesala a una crisis política que obligue al reconteo de votos y a paralizar al país, desconociendo de facto la proclamación de Maduro efectuada el lunes 15 de abril y evitando su juramentación como Presidente el 19 de abril.

La búsqueda de desestabilizar ha tenido una respuesta oficial, deteniendo a más de 161 personas implicadas en hechos vandálicos menores. Sin embargo, es más que probable que sigan libres los cobardes asesinos que salen a la calle a disparar tras las sombras, a presuntos chavistas, y a quemar (con la gente adentro) ambulatorios, casitas del partido PSUV, ventas de comida etc. A golpe de madrugadas y gallos estas agrupaciones han asaltado y quemado una gran cantidad de establecimientos bolivarianos. El chavismo, haciendo proverbial su mano blanda, ha llamado a la paz, al amor (¡) y a la hermandad con feroces enemigos de clase que merecen los castigos más severos, por sus crueles felonías.

Los ocho (8) homicidios, 70 heridos y la guerra civil en subterfugios

 “En sus manos quedará la sangre que ha corrido estos días (...)
No somos vulnerables a la guerra psicológica”
Capriles Radonski

Con enorme indignación hemos visto el accionar criminal de bandas armadas fascistoides. No es poca cosa que tales bandas hayan ya asesinado a ocho (8) personas en apenas 3 días[viii], amén de haber herido a otras 70. Se está haciendo común en las noches, los asedios violentos a espacios estatales del chavismo. Llueven las llamadas desesperadas rogando ayuda obrera revolucionaria, ante el azote alevoso de grupos criminales.

Las acciones de violencia vienen aparejadas de un ensañamiento muy propio del fascismo tropical, es decir, del narco-paramilitarismo colombiano, importado por grupos políticos derechistas y empresarios facinerosos. Es de recordar que en los últimos 10 años, el sicariato y los paramilitares han asesinado a más de 350 líderes campesinos en Venezuela y a decenas de sindicalistas obreros, gozando de la mayor de las impunidades. Sin hablar de centenares de atentados e intimidación con armas de fuego, que han sido frustrados milagrosamente, debido a que desagradecidamente el movimiento obrero no tiene una organización político-militar, que ejerza la violencia revolucionaria contra estas bandas delictivas. A mi mente llega el caso de William Junior, quien era dirigente sindical perteneciente a la Unión Bolivariana de Trabajadores (UBT). La descripción de Gonzalo Gómez es esclarecedora:

“Llegaron unos 40 matones que se bajaron de varios carros y rápidamente se le fueron encima al dirigente esgrimiendo sus armas. Luego de golpearlo repetidamente, le descargaron siete tiros, causándole la muerte, e hirieron también a un trabajador, sin que los demás pudiesen hacer nada para evitarlo. Realmente actuaron como una banda paramilitar apabullante”[ix]

Hechos tan grotescos como el triple homicidio de los dirigentes de la UNT en Aragua, Richard Gallardo, Luis Hernández y Carlos Requena, fueron perpetrados con total descaro en un restaurante céntrico. De la parapolítica y los múltiples homicidios contra obreros organizados, escribí un breve artículo en el que se explican los detalles que acá no hay espacio para contar.[x] Tras ese marco referencial, entendemos que la brutalidad de las acciones criminales de las bandas armadas que apoyan a Capriles, no es aislada.

El 15 de abril de 2013, huestes pro-Capriles fueron a amedrentar a una pequeña concentración de apoyo popular a Maduro. Entraron gritando improperios y acto seguido dispararon. A José Luís Ponce lo sacaron a golpes del Edificio de la Limonera, lo atropellaron con un auto que conducían esas hordas y luego le dispararon varias veces cuando agonizaba en el suelo[xi]. No contentos con eso, el 17 de abril (también en la Limonera) asesinaron a tiros a Rosiris Reyes, de 44 años de edad quien fue atacada por el lumpen virulento que apoya a Capriles, en el Estado Miranda (donde Capriles es Gobernador electo con apenas 45 mil votos de ventaja, igual que su jefe de campaña -Henri Falcón-, electo con algo más de 52 mil votos de ventaja).

Un golpe de Estado atípico y tricéfalo

Este coup d'etat es realmente disímil; se realiza sin militares a la carga, sin base social dispuesta a ser carne de cañón, sin ánimos de marchas y con escasos burgueses dispuestos a perder más dinero en un paro patronal sin perspectivas de triunfo. Este golpe se fundamenta en tres aristas mediáticamente impúdicas. La primera es la base opositora que toca cacerolas y hace bulla en sus casas. Los hijos de l@s caceroler@s de buena posición social, salen encapuchados a quemar cauchos, cerrar algunas calles y destruir algunas cositas de la zona donde vive la gente con mayores ingresos económicos (una porción pequeña del país). La segunda es la estrategia de la élite política desconociendo el resultado, alegando fraude y exigiendo un imposible reconteo manual de voto a voto. Apoyados por los aparatos de propaganda más reaccionarios del planeta, venden la idea de “crisis irreversible”, caos social y estallido popular. Dicha tesis choca con un ambiente cansado de correveidile, chismorreo y paralización productiva por razones políticas. La tercera vía es la lumpen-para-violencia. Ese camino implica una serie de actos criminales que engrosen la cifra de muertos, heridos y destrozos mayores.

Estos hechos, son realizados por profesionales del delito, que en acciones para-sicariales, asesinan con estruendo, a la base chavista desarmada. Esto se hace para alentar la idea de inestabilidad social y justificar una salida negociada que beneficie al antichavismo.

Deber absoluto y prioritario de todo marxista, que aún cuando no sea ni de lejos chavista, es combatir con TODAS LAS FUERZAS los arrebatos golpistas de las bandas criminales que bajo el manto de Capriles se arropan. Es fundamental derrotar con la mayor de las energías, el proyecto de destrucción caótica del país, que pueda permitir envalentonar a la ultraderecha y potenciar salidas genocidas. Así como el partido Bolchevique en 1917 salió a combatir militarmente al ejército de Kornilov, que pretendía instaurar una dictadura sangrienta y derrocar al gobierno de kerensky, siendo ellos críticos implacables de ese gobierno, así el marxismo revolucionario debe salir a combatir al fascismo.
Estas acciones canallescas de la ultraderecha, dan a entender que su eventual regreso al gobierno, traería consigo una política de asesinatos colectivos al más puro estilo de la “noche de los cuchillos largos” de la Alemania nazi. Teniendo el poder político (aparte del económico que actualmente detentan), comenzarían sin duda una serie crímenes contra el proletariado radicalizado, que nos llevaría a años de terror y muerte. Es menester combatir a sangre y fuego a la intentona fascista.

La inexistente vanguardia marxista y el adiós a una oportunidad para hacer la Revolución Socialista de Verdad
En cuanto la vanguardia revolucionaria en Venezuela, brilla por su ausencia. Los que “sabían” militar desde elmarxismo, han sido absorbidos por la burocracia estatal “progresista” y sus discursos se orientan a conservar las políticas reformistas tal como están. Sus gruesos sueldos los atornillan a miserables posiciones de poder que temen perder si profundizan en la autocrítica, en la organización militante o si luchan por las reivindicaciones obreras que siguen hoy más vigentes que nunca.

Los autodenominados “marxistas” que quieren militar no saben cómo hacerlo, divagan y se dispersan en aventuras: hippies, autonomistas, anárquicas, individualistas, ciego-activistas, de trabajo social comunitario (ahorrándole dinero al Estado burgués), de caridad cristiana y un largo etc. donde la militancia no existe y ni siquiera se plantea ni por asomo, la lucha por construir paso a paso el aparato político-militar que barra con el protofascismo y el reformismo populachero.

A los más dinámicos en la “participación política” (desde twitter, conciertos, rumbas y facebook), la ideología pequeñoburguesa que dimana de la televisión, y de las instancias burocráticas de la actualidad, les ha metido ideas cretinas que nada tienen que ver con la construcción marxista revolucionaria: conuco, comunas, trueque, acriticismo, consumo de marihuana para relajar sus majaderas vidas, legalizar las drogas, anticonsumismo, comer los desechos que tiran los supermercados[xii] (para vivir una vida de mendigos sin dinero: “freeganos”)[xiii], viviendas hippies comunitaristas, creer que la revolución se hace desde el Estado Burgués, etc. Todo ello los sumerge en el conformismo, la inacción y una profunda pereza-confusión-indecisión que los hace mayoritariamente inútiles para cualquier tipo de militancia, por más inocua que ésta sea. Se avecinan derrotas obreras trascendentales, mientras nadie trabaje en la construcción de ese aparato político-militar revolucionario.

Manuel Sutherland                             (Ccs. 18-04-2013)
manuel1871@gmail.com                  @marxiando
Centro de Investigación y Formación Obrera CIFO-ALEM


[i] Noticia: EFE: Venezuela tiene la segunda tasa de homicidios más alta del mundo. Fecha de publicación: Lunes, 04 Marzo 2013. Artículo del portal Web: “Canal de Noticia”, disponible en:
http://canaldenoticia.net.ve/index.php/noticias-venezuela/item/10709-efe-venezuela-tiene-la-segunda-tasa-de-homicidios-mas-alta-del-mundo
[ii] Ibídem.
[iii] Rueda, Jorge, Venezuela: 10.000 homicidios en seis regiones. Fecha de publicación: 1/03/13. Artículo del Portal Web: Infobae. Disponible enhttp://america.infobae.com/notas/67313-Venezuela-10000-homicidios-en-seis-regiones
[iv] La Comparativa de las tasas de inflación en el mundo, se puede conseguir en el Portal digital. Tradingeconomics. El dato está disponible en;http://www.tradingeconomics.com/venezuela/inflation-cpi
[v] Ibídem.
[vi] Bracci, Luigino, En 2018 nos superarán por 854.860 votos si no corregimos y avanzamos. Fecha de publicación: 9 de octubre de 2012.  Artículo disponible en:http://lubrio.blogspot.com/2012/10/en-2018-nos-superaran-por-854860-votos.html
[vii] Ibídem.
[viii] Noticia de TeleSUR- Aporrea.org: Ya son 8 nuestros muertos: Falleció otra revolucionaria que fuera agredida por los fascistas. Fecha de Publicación: 17/04/2013. Artículo disponible en http://www.aporrea.org/actualidad/n227121.html
[ix] Gónzalo Gomez,   Una acción contra el sicariato: van 26 activistas sindicales y populares asesinados en Guayana. Escrito para ANMCLA, disponible enhttp://www.controlobrero.org/content/view/214/1/
[x] Sutherland, Manuel. Venezuela: Paramilitares, Parapolítica, sicariato, casinos, formas de exterminio y lumpenización. Fecha de publicación: 22-7-2009. Artículo disponible en http://old.kaosenlared.net/noticia/venezuela-paramilitares-parapolitica-sicariato-casinos-formas-extermin
[xi] Briceño, Sergio. El asesinato de José Luis Ponce no quedará impune. Fecha de publicación: 17/04/2013. Artículo publicado enhttp://www.aporrea.org/ddhh/a163777.html
[xii] Noticia: ¡QUÉ RICO SER POBRE! – Vivir sin dinero. Fecha de Publicación: jueves, 27 de septiembre de 2012.  http://escritores-canalizadores.blogspot.com/2012/09/que-rico-ser-pobre-vivir-sin-dinero.html
[xiii] Noticia: La locura (o no) de vivir sin dinero o con casi nada. 2 casos prácticos. Fecha de Publicación:  4 marzo, 2013.http://movimientoliquido.wordpress.com/2013/03/04/la-locura-o-no-de-vivir-sin-dinero-o-con-casi-nada-2-casos-practicos/

miércoles, 17 de abril de 2013

Un déjà vu llamado Venezuela


Un déjà vu llamado Venezuela

El domingo recién pasado, 14 de Abril de 2013, se han desarrollado las elecciones a la presidencia de Venezuela. En estas elecciones ha resultado vencedor el representante del chavismo, Nicolás Maduro, por un estrecho margen, de un 2% aproximadamente, contra el candidato de la oposición de derecha, Henrique Capriles.

Luego de 14 años de conducción chavista en el gobierno venezolano, luego de alrededor de 18 elecciones populares, en donde los últimos han logrado vencer en prácticamente todas ellas, incluida la última por su puesto, vemos como desde el punto de vista electoral, los sectores populares que apoyan al gobierno bolivariano han ido perdiendo terreno, particularmente luego de la muerte de Hugo Chávez. En términos de lectura electoral típica, Nicolás Maduro no pudo capitalizar completamente el capital político de Chavez, y su popularidad, no pudo traspasar dichos atributos hacia la candidatura propia, logrando un triunfo por escaso margen. 

Visto de otra forma, desde una perspectiva de la lucha de clases, que es la que realmente nos interesa plantear, el electoralismo bolivariano ha terminado por desgastar sus fuerzas de apoyo y en la práctica en este escenario de lucha observamos cómo las fuerzas populares han evidenciado un cierto nivel de reflujo, probablemente potenciado por la muerte de Chávez.

La burguesía y el imperialismo han observado con detención este proceso, aguardando agazapados, y se han preparado concienzudamente, esperando el momento oportuno en que exista un reflujo de masas, una pérdida de iniciativa popular para pasar a la contraofensiva, justificando su “rebelión”, en un supuesto fraude electoral.

La situación actual en Venezuela se nos viene como un déjà vu en nuestras cabezas, nos recuerda nítidamente los últimos meses de la Unidad Popular en Chile: Por un lado, los patrones, apoyados decididamente por el imperialismo norteamericano, lanzados en la conspiración golpista. Por el otro, los trabajadores y el pueblo desarrollando dos líneas en disputa, la primera protagonizada por aquellos que, queriendo evitar el enfrentamiento, postulaban al diálogo con la DC, buscando acuerdos y que levantaban la consigna de “No a la Guerra Civil” y se empeñaban en elevar la producción como centralidad; mientras tanto, la segunda línea desarrollada por el sector minoritario, impulsaba con ímpetu  el desarrollo del Poder Popular, intentaba construir una contraofensiva popular, preparando al pueblo para los combates decisivos.

La primera línea fracasó estrepitosa y tristemente, la pusilánime actitud de evitar el enfrentamiento, de morigerar la lucha de clases y finalmente de respeto al orden y las instituciones burguesas terminó por desmoronarse frente a la decidida iniciativa y capacidad de acción de la burguesía. La DC jugaba al rol de “amarrar” y contener para ganar tiempo, mientras tanto bajo cuerda, urdían y preparaban las condiciones del golpe. Las contradicciones de clase se encontraban tan agudizadas, que no existía diálogo posible salvo para aquellos que, maliciosamente, propugnaban el respeto a las instituciones, al orden y a la constitución; y de aquellos que ilúsamente, en arreglo a sus concepciones pequeñoburguesas y ciudadanas, confiaban en lo que sus dirigencias cristianas y reformistas les orientaban.

De la misma forma, es por todos bien conocido que la segunda línea tampoco tuvo capacidad de imponerse, ni siquiera de desarrollar una resistencia fuerte al golpe militar. En primer lugar, existía una concepción errónea frente a la posibilidad del golpe militar, se esperaba desatar un proceso insurreccional en caso de que ocurriese, y si se revisa la historia y la teoría construida sobre esta, las insurrecciones son procesos de carácter ofensivo y no defensivos. Por otro lado, en términos generales, la izquierda genuinamente revolucionaria, representada principalmente por el MIR, siempre estuvo a la cola del reformismo, no por vocación sino que por condiciones concretas y objetivas y jamás pudo romper dicha condición a escala nacional. Si lo hizo localmente, en algunos sectores, como lo fueron los comandos comunales, los cordones industriales y en sectores rurales, como por ejemplo, desde principios de los ‘70 en el complejo maderero industrial Panguipulli, principalmente porque en estos sectores la iniciativa de las masas y de las organizaciones revolucionarias, resolviendo sus problemáticas concretas, fue la que en concreto construyó lo que más tarde se conocería como la política del Poder Popular.

En Venezuela el nivel de polarización ha llegado a un máximo relativo, la derecha golpista está desatada, cuenta con el apoyo declarado del imperio. Uno de los pilares, señalados recurrentemente,  en el proceso bolivariano, son las FF.AA. Otro de los pilares fundamentales son las masas populares, que ha desarrollado experiencias de Poder Popular y control territorial en algunos de los barrios más marginales de Venezuela, sin embargo, este no es un pueblo en armas como en Cuba. 

Es sumamente importante destacar que en Venezuela, el proceso bolivariano, al igual que lo fue en Chile la UP, NO corresponden a procesos socialistas, sino más bien corresponden a procesos de carácter neo desarrollistas y populistas, con componentes de estado benefactor. Estos procesos no han puesto en manos de los trabajadores y el pueblo los medios de producción, ni han generado destacamentos armados de trabajadores y pobladores que permitan asegurar el avance decidido hacia el socialismo.

Es más, el hecho de que las FF.AA. sean “respetuosas” del orden institucional, precisamente quiere decir eso, son respetuosas hasta ahora del orden institucional de carácter burgués y capitalista. Por supuesto, las FF.AA. venezolanas no tienen la composición oprobiosa y lacaya al imperialismo norteamericano, no son una FF.AA. con soldados de segunda y oficiales de primera categoría. Su composición de clases es mucho más variada que en el caso de las FF.AA. de Chile, en donde prácticamente el 100% de la oficialidad son hijos de papi y de mami, es decir, burgueses de tomo y lomo. De alguna forma, este factor, del cual Chávez era parte, representa un muro de contención al golpismo y al pro-imperialismo al interior de las FF.AA. bolivarianas. No obstante, esto no resuelve mágicamente, por ahora y para siempre, el desarrollo de la lucha de clases al interior de las FF.AA., que tarde o temprano, comenzará a fracturarse entre aquellos sectores que quieran avanzar decididamente hacia el socialismo y quienes quieran defender el orden capitalista y burgués, de la misma forma y expresando el conflicto de clases desarrollado a lo largo y ancho de toda la sociedad venezolana.

Además de todos estos elementos, también podemos decir que al propio interior de la conducción chavista existen enormes contradicciones e intereses de clases que reflejan los conflictos que hemos estado desarrollando:

“[Maduro desarrollará]… una política más cercana a los patrones de los gobiernos burgueses convencionales latinoamericanos, menos audaz y con menor determinación… particularmente en la arena internacional…”[1]
Y en cuanto al gabinete de Chávez hacia el año 2007:

“En su gabinete había anticomunistas, conservadores, socialdemócratas y liberales burgueses, ex miembros de partidos de izquierda e incluso, de la guerrilla, así como un número de trepadores. Lo que escaseaba era gente con intención real de trascender al sistema burgués-capitalista.”[2]
Por estos días, asistimos a la reiteración de una prueba histórica y determinante de la validez de una estrategia concreta de lucha por el socialismo, tanto Allende como Chávez, han encarnado una vía de desarrollo al Socialismo por vía pacífica y electoral, el primero con vino tinto y empanadas, y el segundo con petróleo en abundancia. En distintas épocas, con virtudes, defectos y culturas distintas a cuestas, la historia y fundamentalmente la lucha de clases ponen a prueba la determinación y voluntad de un pueblo en su proceso de liberación del capitalismo. 

La única constante en esta historia es el hecho de que la burguesía, las clases dominantes y fundamentalmente el imperialismo no han entregado nunca, nunca jamás sus privilegios sin una cruenta lucha, nunca han entregado nada sin luchar.

Nuestra amarga experiencia está resumida dramáticamente en esta reflexión de la comisión política del MIR, pocos meses después del golpe de estado del 11 de Septiembre de 1973:

“En lo fundamental perdimos la batalla antes, cuando no fuimos capaces de desplazar al reformismo en la conducción del movimiento de masas. (…) No podíamos en horas, en el terreno militar, recuperar el terreno político que no fuimos capaces de conquistar entre las masas los meses anteriores.”[3]
Esta incapacidad de las organizaciones revolucionarias, y de las masas trabajadoras en repliegue, incapacidad en el contexto de una contraofensiva poderosa de la burguesía, nos hizo retroceder a las condiciones políticas y sociales de los años ’20 del siglo XIX. La derrota sufrida a manos de la burguesía en el año ’73, nos ha costado la pérdida de 80 años de construcción del movimiento popular, 80 años de luchas, de flujos y reflujos, de aprendizaje y acumulación de fuerzas sociales y políticas, de conciencia. Un enorme caudal de experiencia y acumulación política, ferozmente arrasado por el momentum implacable de la reacción burguesa. Y lo peor de todo, es que este proceso aún no termina, 40 años después, aún sufrimos las enormes consecuencias de haber elegido (como pueblo) reformismo, institucionalidad burguesa y capitalismo en vez de revolución, poder popular y socialismo. Recién 40 años después comenzamos a levantar cabeza, apenas tímidamente, ni siquiera para pasar a la ofensiva, sino que para frenar en alguna medida la profunda depredación y aniquilamiento de la naturaleza y del ser humano a la cual el capitalismo nos ha sometido luego de la derrota estratégica del campo popular del año ’73.

Compañeros Trabajadores Venezolanos

En estas jornadas históricas, nuestro pensamiento y energía están con ustedes. Ojalá este humilde aporte, sea acogido en vuestras mentes y en vuestros corazones revolucionarios.

Nuestro mejor homenaje, esfuerzo y dedicación para con el pueblo Venezolano consiste en preparar las condiciones y construir el Poder Popular y el Socialismo en Chile. Nos oponemos firmemente al turismo político “revolucionario” de algunos que piensan que es más importante ir a Venezuela, más que desarrollar la revolución en su propio país, así como también nos oponemos con toda firmeza a toda aquella pléyade de reformistas y neoreformistas, viejos y jóvenes, chicos y grandes, que pretenden importar el molde Venezolano en nuestras tierras, que pretenden cual copy/paste, desarrollar una experiencia de fracaso criminal que nosotros bien conocemos en nuestra historia reciente.

¡¡¡Vivan los trabajadores y el pueblo venezolano!!!
¡¡¡Viva la iniciativa de las organizaciones revolucionarias venezolanas!!!
¡¡¡Viva  la iniciativa política y militar que barrerá con el  pusilánime reformismo y la burguesía!!!

TRABAJADORES AL PODER
17 de Abril de 2013


[1] Heinz Dieterich, asesor de Hugo Chávez entre 1998 y 2007 en entrevista con La Tercera, edición del 17 de Abril de 2013.
[2] Ídem Ibídem
[3] Comisión Política del MIR, Diciembre de 1973