Un grupo de mujeres que integran el Colectivo “El Solecito” hallaron 75 nuevas fosas clandestinas en Veracruz.
La crisis de derechos humanos que se vive en México continua y da nuevas muestras de barbarie. Nuestro país es mundialmente conocido como uno de los más demencialmente violentos del mundo. En menos de 10 años de llamada “Guerra contra el narcotráfico” se han asesinado a más de 250 mil personas, han desaparecido unas 25 mil y se han desplazado a un aproximado de un millón.
Este plan de militarización del país, apoyado por todos los partidos, lejos de combatir al narcotráfico constituye un plan de subordinación diplomático y militar a los Estados Unidos. A los emblemáticos casos de desaparición forzada en Ayotiznapa, con el caso de los 43, así como de las masacres de Tlatlaya, Apatzingán y Tahuato el caso de las fosas clandestinas de Veracruz y de la violencia de estado merecen toda nuestra alerta.
En Veracruz, con el gobierno del derechista Duarte del Revolucionario Institucional, el exilio y ejecución de periodistas (como el caso de Rubén Espinosa y Nadia Vera) son el “pan de cada día” y el uso de comandos paramilitares (en junio del 2015 un grupo de estudiantes fueron tremendamente golpeados con machetes) son métodos comunes para golpear al activismo.
El Colectivo Solecito es un grupo de mujeres víctimas de la “guerra contra el narco” que el 2 de septiembre, en medio de la búsqueda de sus familiares desaparecidos, encontraron 75 nuevas fosas clandestinas y “cada una tiene tres metros de profundidad y con al menos tres cuerpos dentro. Abunda ropa, calzado y vendas.”
En conferencia de prensa insistieron para el diario La Jornada que “queremos que se presenten, den la cara, y expliquen: ¿Cómo pueden justificar la existencia de un cementerio clandestino en una ciudad como Veracruz-puerto? Algunos cuerpos están recientes y otros tienen un poco más de tiempo, el tiempo en que los señalados eran los encargados de la seguridad del estado y de la procuración de justicia"
Este nuevo cementerio, fosa, clandestina es una muestra más de la complicidad de las autoridades y del régimen para dar continuidad a una política de militarización del país, desaparición forzada y de represión política. Este escenario aberrante no puede entenderse sin la complicidad de los gobiernos en turno, en especial del PRI en Veracruz.
Ante esta situación, desde el Movimiento de los Trabajadores Socialistas consideramos que es urgente construir un movimiento nacional que luche contra la militarización y por el fin de la llamada “guerra contra el narcotráfico” y los planes imperialistas que la permiten, y que levante la bandera de ¡Alto a las desapariciones forzadas!
Dirigente del MTS y docente de la UNAM
FUENTE: LID





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